<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410</id><updated>2012-02-16T20:11:03.552-08:00</updated><title type='text'>No Todo Es Perfecto</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>39</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-5890647642071680065</id><published>2009-07-07T17:19:00.000-07:00</published><updated>2009-07-07T17:21:16.826-07:00</updated><title type='text'>Cerrado Por Vacaciones</title><content type='html'>Apagad el ordenador y comprarse un libro, ostias.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-5890647642071680065?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5890647642071680065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5890647642071680065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/07/cerrado-por-vacaciones.html' title='Cerrado Por Vacaciones'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-500873244875694317</id><published>2009-05-26T20:59:00.000-07:00</published><updated>2009-05-26T21:47:11.329-07:00</updated><title type='text'>Men are Penguins, Women are Koalas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquella noche llegué borracho a casa de Linda. Me había llamado por la tarde y me hizo prometerle que iría a su casa por la noche a ver una película holandesa en la que habían colaborado algunos amigos suyos de cuando vivía en Ámsterdam. Yo había salido temprano de casa para ir dando un paseo hasta su piso del centro pero por el camino me encontré con unos amigos que hacía mucho que no veía y me hicieron quedarme con ellos a tomar unas cervezas en una terraza del centro. Yo les estaba explicando que había quedado con una chica, y que no podía enredarme cuando me di cuenta que ya tenía una cerveza en la mano. No pude resistirme. “Bueno una cervecita no hace nada, además es temprano”, me dije a mí mismo, así que me senté con ellos dejando claro que solo me tomaría una. Cuando cerraron el bar nos trajeron la cuenta, debíamos ochenta euros en cervezas y whisky. Aproveché en una de las visitas al baño para despedirme de mis amigos y salí del bar en dirección a casa de Linda. Eran casi las doce de la noche.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La conocí un día en la biblioteca pública. Ya me la habían presentado antes en una fiesta de erasmus con cierto ambiente libertino pero nunca he sido muy dado al sexo libre. Me contó que llevaba tres años moviéndose arriba y abajo por Europa dando clases de inglés. Le pagaban muy bien y ella apenas tenía gastos. No tenía novio ni ganas de echárselo, según ella las relaciones solo podían acabar de dos modos: o en matrimonios aburridos con hijos o en matrimonios aburridos sin hijos. Yo le intenté explicar que se podía tener una relación estable sin tener que llegar al matrimonio. Pero según ella el problema no eran las relaciones en sí. El problema eran los hombres.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― &lt;i style=""&gt;Okay, this is the point.&lt;/i&gt; &lt;/span&gt;Los hombres solo queréis follar cuando os apetece, cuando estáis calientes, ¿se dice? &lt;i style=""&gt;just when you feel fucking. Nothing else. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno pues busca un hombre con quien te guste follar cuando te apetezca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Okay,&lt;/span&gt; pero nosotras no solo necesitamos follar, también necesitamos cariño. &lt;i style=""&gt;You know.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Busca un hombre que sea cariñoso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Okay,&lt;/span&gt; pero luego si follas con otro hombre dicen que eres una puta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pues busca un hombre que sea cariñoso contigo y al que le guste follar con otras.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;What?&lt;/i&gt; ¿Y quien quiere un hombre así?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La saludé en la biblioteca desde lejos. Ella se acercó hasta mí y me dio dos besos apretándose un poquito más de la cuenta. Llevaba un escote veraniego en pleno otoño y sandalias de tacón. Estaba buscando un libro de Kundera. Me pareció curioso y aproveché que había leído ese mismo libro hacía un par de años para entablar conversación con ella. A mí el libro me había parecido deprimente y espantoso, pero en vez de decírselo de primeras le recomendé que añadiera a su lista uno de Houellebecq muy caliente sobre el lado positivo y las ventajas culturales del turismo sexual. Aposté fuerte. O no me volvía a llamar o se le hacía el chocho cocacola. Tuve suerte y le gustó el libro así que un par de semanas después ya estaba abierta de patas hacia el techo y chillando mi nombre entre almohadas. Michel, te debo una. Michel -1, Milán -0&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En general hablaba siempre con ella medio en español, medio en inglés. Ella llevaba ya más de un año aquí y se defendía muy bien con el idioma. Cuando me pedía que le explicara alguna palabra que había oído por ahí y que no encontraba en el diccionario me resultaba muy graciosa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Hey, Al. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Dime.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Esto, …¿qué significa &lt;i style=""&gt;mamoneou&lt;/i&gt;? Antes, cuando tú has dicho antes: Esto es un &lt;i style=""&gt;mamoneou&lt;/i&gt;, y tal…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Se dice: mamoneo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Mamoneo.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― That’s it. Mamoneo es algo chungo. Ya sabes. Cuando algo es molesto. Se dice: esto es un mamoneo. Un mamoneo de la hostia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― De la &lt;i style=""&gt;hostia&lt;/i&gt;? &lt;i style=""&gt;What do you mean?&lt;/i&gt; &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― Si de la hostia is something really big. You know, something gorgeous. But it isn’t really had to be bad. &lt;/span&gt;It could also be nice.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Aham, okay. &lt;/i&gt;Vale. &lt;i style=""&gt;Mamoneo de la hostia&lt;/i&gt; es como &lt;i style=""&gt;movida chunga&lt;/i&gt;, ¿no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― You got it. &lt;/span&gt;¿Otro vodka?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Wow, sure&lt;/i&gt;. ¡Otro vodka!&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En cambio cuando andaba preocupada o enfadada con algo, o conmigo, lo cual era casi siempre, me chillaba en inglés y yo también le entendía casi todo pero la diferencia era que daba mucho más miedo. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― Hey, escucha. &lt;/span&gt;¿Y por qué te fuiste la otra noche sin avisar? ¡No me dijiste nada!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Holy shit! &lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;¿Qué no dije nada? &lt;i style=""&gt;¡Dammed son of a bitch! I left you in that place cause you even talk to me at all! You just take the whole fucking night flirting with the other girls. That was sick. Oh my god, that was really sick!&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― What? I didn’t flirt anybody. You are just mad, really mad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― &lt;i style=""&gt;Am I mad? What the fuck! You! You’re the mad one here! You’re the only one who kick anyone around me in the pubs! Anyone! You can’t stand it, for Christ’s sake! That’s what I call mad. You’re jealously mad.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― I’m not jealous. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― &lt;i style=""&gt;Sure not. It would be me. Always it’s me. Holy shit!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Llegué a su casa a la una de la mañana dando tumbos. Cuando me abrió la puerta intentó parecer disgustada por mi retraso pero le compensé preparándole en la cocina unos mojitos de la hostia. Me senté delante de la tele dejándole claro que me importaba un pimiento la película de sus amigos holandeses y le prometí que la llevaría en mi coche la semana siguiente a dos o tres sitios que tenía ganas de ver por la costa. Quería ir a la playa en mitad de Noviembre. ¿Qué podía hacer? Cuando se bebió su copa me cogió de la mano y me llevó hasta su dormitorio. Hicimos el amor intensamente, casi con odio. Ella jadeaba y gemía como una perra, así que lo único que se me ocurrió decirle mientras me la follaba fue:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― Humm, … you like it, don’t you?... &lt;/span&gt;Eres una perra.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y ella repetía desde abajo:&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oh yesss!...&lt;/span&gt; Dime p&lt;i style=""&gt;err&lt;/i&gt;a, dime puta, dime palab&lt;i style=""&gt;ras&lt;/i&gt; gua&lt;i style=""&gt;rr&lt;/i&gt;as..&lt;i style=""&gt;.&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;Come onnnn, fuck!  Fuck me harder!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-500873244875694317?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/500873244875694317'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/500873244875694317'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/men-are-penguins-women-are-koalas.html' title='Men are Penguins, Women are Koalas'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-1811458231738733656</id><published>2009-05-24T20:11:00.000-07:00</published><updated>2009-05-24T20:35:29.746-07:00</updated><title type='text'>El Mundo Está Lleno de Ellos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style=""&gt;Basado en Hechos Reales&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El otro&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; día estaba yo sentado delante de mi ordenador cuando me acordé de que tenía que llamar por teléfono a un compañero. Descolgué el teléfono y marqué el número de memoria. Me contestó un tipo con muy mal humor diciendo: &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Qué quiere? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hola, me llamo Alberto, ¿podría hablar con Menganito?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; dije amablemente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Te has equivocado, gilipollas &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; me respondió y acto seguido colgó. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;No daba crédito a lo que me acababa de decir aquel hijo de puta. Cogí mi agenda para buscar el número de mi compañero y comprobé que, efectivamente, me había equivocado.  Pero como aún recordaba el número 'erróneo' que había marcado anteriormente, decidí volver a llamar a aquel tipo y cuando me cogió el teléfono no esperé a que contestase y le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;― Sabes, &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;eres un hijo de puta &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; y colgué rápidamente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Inmediatamente apunté aquel número en mi agenda junto a la palabra ‘&lt;i style=""&gt;hijodeputa’&lt;/i&gt;. Cada dos o tres semanas, cada vez que estaba cabreado porque me llegaba una deuda inesperada, o un aviso de multa, o discutía con mi chica, o alguna situación por el estilo volvía a llamarlo y sin dejarle contestar le decía: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Eres un hijo de puta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Esto me servía de algún modo como terapia y me hacía sentirme mucho más relajado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Unos meses después, la maldita Telefónica introdujo el servicio de identificación de llamadas, lo cual me deprimió un poco porque tuve que dejar de llamar a mi &lt;i style=""&gt;hijodeputa&lt;/i&gt;. Pero de repente, un día se me ocurrió una idea: Marqué su número de teléfono y cuando escuché su voz le dije: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hola, le llamo del departamento de ventas de Telefónica para ver si conoce nuestro servicio de identificación de llamadas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¡&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;No! &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; me dijo el tío en tono grosero, y me colgó el teléfono.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Rápidamente lo volví a llamar y le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Eres un hijo de puta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Un mes después, estaba yo esperando con mi coche a que una anciana saliera de la plaza de aparcamiento del Hipercor. La vieja tardó diez minutos en sacar el coche y cuando terminó la maniobra y me disponía yo a ocupar la plaza libre, apareció un Golf GTI negro a toda velocidad y se metió en el hueco que iba yo a ocupar. Comencé a tocar el pito y a gritar:  &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¡Eh, oiga!, ¡que estaba yo esperando!, ¡no puede hacer eso!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;El tipo del Golf se bajo, cerró el coche y se fue hacia el centro comercial ignorándome como si no me hubiera oído. Yo me quedé completamente frustrado y pensé: “Este tío es un hijo de puta. El mundo está lleno de ellos”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Justo en ese momento vi un letrero de “SE VENDE” en el cristal de atrás del Golf. Lógicamente anoté el número y me fui a buscar otra plaza de aparcamiento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;A los dos o tres días, vi en mi agenda el número de mi &lt;i style=""&gt;hijodeputa&lt;/i&gt; y me acordé que había anotado el número del otro tipo, el del Golf. Inmediatamente le llamé y le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Buenos días. ¿Es usted el dueño del Golf GTI negro que se vende?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Sí, yo mismo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;¿Podría decirme donde puedo ver el coche?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Sí, por supuesto. Yo vivo en la calle de Don Ramón de la Cruz esquina con Montesa, es un bloque amarillo y el coche está aparcado justo enfrente de la casa. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; ¿Cómo se llama usted?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Francisco José Folla Doblado. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Encantado, yo soy Antonio Bragueta Suelta ¿A qué hora sería la mejor para encontrarme con usted y discutir los detalles de la operación, Francisco?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pues yo suelo estar en casa por las noches.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Aha, estupendo. ¿Puedo decirle algo, Francisco?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Si, claro. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Francisco, eres un hijo de puta de la hostia &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;y colgué el teléfono. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Inmediatamente después de colgar anoté el número en mi agenda al lado del otro, pero en este puse el nombre de &lt;i style=""&gt;‘hijodeputa II’&lt;/i&gt;. Ahora tenía a dos &lt;i style=""&gt;hijosdeputa&lt;/i&gt; para llamar y así estuve durante dos o tres meses, llamando ahora a uno, ahora al otro, etcétera. Hasta que comencé a aburrirme un poco. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me puse a pensar en serio sobre como resolver este problemilla y al cabo de un par de whiskys se me ocurrió algo. Primero llamé al &lt;i style=""&gt;'hijodeputa I'&lt;/i&gt;:  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Dígame.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Hola hijo de puta &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; le dije. Pero esta vez no colgué. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;… ¿Estas ahí todavía, verdad, cabrón?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Si, hijo de puta &lt;/span&gt;― le dije con una amplia sonrisa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; Deja ya de llamarme o... &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Oye, que va a ser que no, eh. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Si supiera quien eres te rompía la boca, bastardo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; me dijo. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;―&lt;span style=""&gt; &lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pues mira, me llamo Francisco y si tienes los cojones te vienes a buscarme. Vivo en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa, en un bloque amarillo, justo en la puerta donde hay aparcado un Golf GTI negro que es mío, so-hijo-de-puta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¡¡Ahora mismo voy para allá!! ¡Tu sí que eres un hijo de puta! ¡Ya puedes ir rezando todo lo que sepas! ¡Te voy a matar a hostias! ¡¡Cabrón!!&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Sí? Que miedo me das, hijo de puta &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; y colgué el teléfono. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Inmediatamente llame al &lt;i style=""&gt;hijodeputa II&lt;/i&gt;: &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Dígame.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Hola, hijo de puta &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; y no colgué. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Como te pille algún día...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Que me vas a hacer, hijo de puta? &lt;/span&gt;― le dije.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Te voy a pegar un pateo que se te van a salir las tripas, pedazo de cabrón.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;¿Sí? ¡Pues a ver si es verdad, hijo de puta! ¡Ahora mismo voy hacia tu casa! &lt;/span&gt;―&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt; y colgué. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;Por ultimo, cogí el teléfono y llame a la policía. Les dije que estaba en la calle Don Ramón de la Cruz esquina con Montesa y que estaba a punto de matar a mi novio homosexual en cuanto llegara a casa. Luego volví a coger el teléfono e hice otra llamada rápida al programa ese en plan &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Callejeros&lt;/span&gt; de “Andalucía Directo” y les dije que iba a haber una pelea de pandillas de yonkis en la calle Don Ramón de la Cruz esquina Montesa. Entonces me monté en mi coche y me fui para allá a toda leche. Te juro que es una experiencia que nunca olvidaré. La mayor pelea que he visto en toda mi vida. Allí hubo ondonadas de hostias, vaya. Hasta los cámaras del Canal Sur se llevaron lo suyo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;En fin, después de esto espero que cuando te llame por teléfono me contestes con tono amable. Ya sabes, no es bueno que yo me irrite.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-1811458231738733656?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1811458231738733656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1811458231738733656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/el-mundo-esta-lleno-de-ellos.html' title='El Mundo Está Lleno de Ellos'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-1011665886188700805</id><published>2009-05-21T21:53:00.000-07:00</published><updated>2009-05-21T22:09:08.901-07:00</updated><title type='text'>Propósito de Buenas Intenciones</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A partir de mañana voy a ser un buen chico.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que voy a hacer es creérmelo.&lt;br /&gt;Lo segundo, volver a repetírmelo,&lt;br /&gt;Y ya veremos lo tercero.              &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Voy a decir lo que pienso,&lt;br /&gt;Voy a hacer lo que quiero.&lt;br /&gt;Voy a buscar trabajo en serio.&lt;br /&gt;Voy a perder esos kilos.&lt;br /&gt;Voy a salir a por el pan,&lt;br /&gt;Y hasta bajar la basura.&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Voy a dejar de:&lt;br /&gt;fumar&lt;br /&gt;esnifar&lt;br /&gt;apostar&lt;br /&gt;mentir&lt;br /&gt;conducir borracho&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;A partir de mañana voy a cuidarme un poco más.&lt;br /&gt;Voy a cuidar de los que son de los míos&lt;br /&gt;y de los que no también, un poco menos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Voy a besarte cuando me apetezca&lt;br /&gt;Sin avisarte ni pedirte permiso.&lt;br /&gt;Cuando te necesite, voy a decírtelo.&lt;br /&gt;Cuando me tengas hasta los huevos,&lt;br /&gt;También.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Pero&lt;br /&gt;No pienso devolver nada de lo que no es mío.&lt;br /&gt;Ni voy a soportar un solo idiota a mi lado.&lt;br /&gt;Ni voy a dejar que os llevéis a las guapas,&lt;br /&gt;Y según como me pille, ni a las feas tampoco.&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;No voy a dejar de:&lt;br /&gt;trasnochar&lt;br /&gt;insultar&lt;br /&gt;blasfemar&lt;br /&gt;delinquir&lt;br /&gt;pedir prestado&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y como me toquéis los cojones&lt;br /&gt;Os voy a mandar a la mierda,&lt;br /&gt;Pero muy rápido.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Esta vez &lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i style=""&gt;sí&lt;/i&gt;&lt;/span&gt; va en serio.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-1011665886188700805?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1011665886188700805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1011665886188700805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/proposito-de-buenas-intenciones.html' title='Propósito de Buenas Intenciones'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6053884771346989845</id><published>2009-05-18T19:11:00.000-07:00</published><updated>2010-09-30T16:50:53.315-07:00</updated><title type='text'>Táctica y Estrategia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;"&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quién hubiera creído que se hallaba &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;sola en el aire, oculta, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tu mirada..."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;Mario Benedetti&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt; &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Mario salió al porche en mitad de la noche. Le gustaba salir al porche por las noches y sentarse a leer en un sillón de mimbre que parecía haber sido fabricado para él. Puso el paquete de tabaco al lado del cenicero y dejó su libro en las rodillas mientras se encendía un cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A Mario le gustaban los escritores que bailaban con las palabras. También le gustaban los que disparaban palabras a quemarropa, o también los que eran capaces de conquistarlas y luego hacer el amor con ellas. A Mario le gustaban las historias de borrachos arruinados por haberlo apostado todo, de mujeres que chillaban cuando estaban enfadadas y de ternura apabullante cuando la tormenta pasaba y tocaba reconciliarse, le gustaban las historias de peleas amorosas, de romances imposibles, de odios incurables. Mario no podía evitar imaginarse que él aparecía en todas las novelas que leía. Así había llegado a ser un aventurero cazador en mitad de la sabana africana, o un artista bohemio en el París de las vanguardias, o también un temerario reportero gráfico de conflictos bélicos. A Mario le gustaba oír silbar las balas a su alrededor atrincherado tras una barricada. Le gustaba sentir como sus dedos manchados de pintura acariciaban a su amada mientras dormía, pero sobretodo, lo que más le gustaba era imaginar que él mismo era quien contaba y escribía esas historias. Se imaginaba sentado en la buhardilla de un ático solitario al lado de un ventanuco con un flexo en la mesa, el cenicero a rebosar y miles de papeles por todos lados. Se imaginaba también en una casa con chimenea en mitad de las montañas, perfecta para poder escribir en paz cuando fuera famoso. Y también le encantaba imaginarse recogiendo premios rodeado de fotógrafos y firmando libros con mala cara pretendiendo parecer ajeno a todos esos halagos. Le gustaba especialmente la idea de poder asistir a importantes debates intelectuales para poder dar la nota diciendo tacos y hablando solo de follar y guarrerías por el estilo. Seguro que con solo un par de apariciones así las ventas de sus libros se dispararían. A todo el mundo la gusta odiar o admirar a la gente que tiene los cojones necesarios para decir la verdad. En fin, o sea que a Mario le gustaba leer.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pero aquella noche cuando se dio cuenta se había fumando el primer cigarrillo sin llegar a abrir el libro. Así que soltó el libro en la mesa de mármol del porche y se recostó en el sillón de mimbre. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Estuvo así un buen rato mirando al vacío. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Luego una idea pasó por su cabeza. Se levantó del sillón para entrar en la casa. Buscó entre las estanterías y encontró un viejo cuaderno de anillas. Le limpió el polvo y buscó algo con lo que poder escribir. Solo encontró un boli bic sin capuchón ni taponcito de arriba. Estuvo un buen rato girándolo sobre el cuaderno y la tinta azul empezó a salir poco a poco. No era gran cosa pero sería suficiente. Salió al porche y acercó el sillón de mimbre a la mesa. Abrió el cuaderno por la primera página con el bolígrafo en la mano. Se inclinó un poco hacia la hoja. Luego levantó la vista y se volvió hacia atrás para buscar el tabaco y el cenicero. Se encendió otro cigarrillo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces se puso a mirar las estrellas. Había miles, millones. Algunas parecían estar muy cerca, otras en cambio parecían estar infinitamente lejos. Unas parpadeaban, otras no tanto. Las había blancas, azules, rojizas, amarillentas, las había incluso verdes. Mario se sintió entonces muy pequeño. Pensó que nada de lo que él pudiera hacer tendría la importancia que él buscaba, él quería hacer algo importante. Algo que fuera digno. No sabía por donde cogerlo. Las posibilidades eran ínfimas. Entonces pensó que él nunca sería capaz de poder decir esas grandes verdades que había leído en los otros escritores. Tal vez ellos se habrían sentado en ese mismo porche y habrían escrito sus grandes novelas sin apenas esfuerzo bajo las mismas estrellas que a él mismo le derrotaban desde el cielo negro. Todas esas grandes frases memorables e innumerables citas que se sabía de memoria se le antojaban ahora tan lejanas de aquel porche como las estrellas más pequeñas, las del fondo del todo, inalcanzables. Lo único que podía hacer era mirarlas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces Mario se dijo:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;Mirarlas…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Mirar era algo que siempre se le había dado bien hacer. Sabía fijarse en todos los detalles y era capaz de recordarlos por muy pequeños que fueran. &lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;Mi táctica es...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Mirarte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Podía recordar conversaciones enteras que había tenido hacía ya muchísimos años. Podía repetir cada palabra, una a una, con total seguridad de que no se le olvidaba nada.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;Mi táctica es...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;volver a hablarte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;y escucharte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;                  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Mario sabía que aquellas cosas que de verdad habían sido importantes no era fácil olvidarlas. Sabía muy bien que todas las heridas dejan huella.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style=""&gt;Mi táctica es...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;quedarme en tu recuerdo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;El siempre había sido sincero. Puede que alguna vez hubiera contado algunas mentirijillas pero en general era siempre demasiado sincero. &lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;Mi táctica es...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;ser franco&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;Entonces Mario sintió que no estaba escribiendo él. Eran las cosas que recordaba, ellas mismas eran las que lo necesitaban a él para ser recordadas, para existir.&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;                    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;Mi estrategia es...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;que por fin me necesites&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces Mario cogió otra hoja de papel y escribió de corrido:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;Mi táctica&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;mirarte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Mi táctica es &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;aprender como eres,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;quererte como eres.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;Mi táctica es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;hablarte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;y escucharte,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;construir con palabras&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;un puente indestructible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;              &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Mi táctica es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;quedarme en tu recuerdo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;no sé cómo, ni sé&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;con qué pretexto,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;pero quedarme en ti.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;                    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;Mi táctica es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;ser franco&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;y saber que eres franca,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;y que no nos vendamos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;simulacros&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;para que entre los dos&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;no haya telón&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;ni abismos.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;Mi estrategia es,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;en cambio,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;más profunda y más&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;simple.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Mi estrategia es&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;que un día cualquiera,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;no sé cómo, ni sé&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;con qué pretexto,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;por fin me necesites.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;Mario Benedetti (1920,2009)&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6053884771346989845?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6053884771346989845'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6053884771346989845'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/tactica-y-estrategia.html' title='Táctica y Estrategia'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-3426365358747204819</id><published>2009-05-13T20:01:00.000-07:00</published><updated>2009-05-13T20:43:30.676-07:00</updated><title type='text'>Gymnopédie nº1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Magda llegó a Madrid sola. Se bajó del autobús encendiéndose un cigarrillo y esperó fumando junto al maletero del autobús a que los demás pasajeros sacaran sus maletas. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― En fin, ya estoy aquí ― se dijo en voz alta colgándose la mochila.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cogió un taxi en la puerta de la estación y tuvo que enseñarle el papelito donde llevaba apuntada la dirección al paquistaní que llevaba el taxi para que lo entendiera. Era una pequeña calle céntrica del barrio de Chamberí que el taxista tuvo que buscar en su pequeña guía para poder llegar. Se bajó del taxi delante de un antiguo edificio de vecinos con escaleras de madera y un pequeño patio central. La escalera rodeaba la caja del ascensor, pero un cartelito en la puerta del mismo decía: &lt;i style=""&gt;No Funciona&lt;/i&gt;. El cartelito estaba ya muy descolorido y apenas se mantenía colgando de la rejilla del ascensor. Los escalones crujían. Mientras subía pudo ver hasta tres puertas de las casas abiertas por las que salían voces, el ruido de alguna tele y extraños lenguajes que no entendía. Cuando Magda llegó al último piso sacó la llave y abrió la puerta. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Rápidamente aparecieron a sus pies dos gatos, uno negro y otro color canela que se enroscaron entre sus tobillos mientras dejaba su mochila en el suelo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Hola, ¿tenéis hambre?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Magda sacó del bosillo de su mochila un paquetito de galletitas saladas que llevaba para el viaje y lo abrió bajo la atenta mirada de los gatos. Movieron sus naricillas y las probaron. Magda les dejó el paquetito abierto y se dio una vuelta por el piso abriendo las ventanas y mirando curiosa las estanterías llenas de libros. Todo estaba lleno de polvo. La cocina estaba vacía literalmente. No había nada en la nevera ni en los armarios. Solo estaba el saco de comida para gatos abierto en un rincón. La ventana de la cocina estaba abierta al patio. Se asomó y pudo ver las huellas de las pisadas de los gatos por el caminito que usaban para salir del piso cuando les venía en gana. Abrió la llave del agua y comprobó que funcionaban todos los grifos. El agua al principio empezó a salir con un color amarillento que al poco tiempo desapareció. Cogió la mochila y la llevó al dormitorio. Abrió un viejo armario ropero en el que solo había dos o tres perchas olvidadas colgando. Se miró un momento en el espejo de la puerta del armario. Luego se dejó caer en la cama boca arriba mirando la lamparita que colgaba del techo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cuando se despertó tenía a los dos gatos subidos en la cama a su lado. Se lamían el pelo sin hacer ruido y cuando vieron que estaba despierta se acurrucaron contra ella. Magda sacó un cigarrillo y se lo fumó tumbada en la cama acariciando a los dos gatos. No sabía cuantas horas habían pasado, solo se había quitado los zapatos cuando se quedó dormida.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego se asomó al pequeño balconcito del piso que daba a la calle por la que había entrado. Parecía un barrio céntrico con mucha vida. Pasaba mucha gente, sobretodo gente joven y algunos inmigrantes. Había pequeños comercios por toda la calle. Pudo ver un pequeño horno de pan justo en frente de su puerta. Se puso los zapatos y bajó a comprar dos piezas de pan y algo de chorizo y una lata de foie gras en la tienda de alimentación de al lado. Luego subió, se hizo un bocadillo y se lo comió en el balconcito viendo a la gente pasar.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces se acordó de él y lo llamó desde el móvil. Una vocecita le avisó de que su número estaba apagado o fuera d… así que siguió comiéndose su bocata y luego se fumó un cigarrillo en el balcón. Cuando acabó, se dio la vuelta hacia el interior de la salita pensando en qué hacer. Tenía dos días por delante sola en Madrid hasta que él volviera de su viaje. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Muy bien. Estoy en Madrid, tengo un piso para mi sola, tengo dinero de sobra y puedo hacer lo que me de la gana…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entonces pasó una nube por delante del sol. Magda se giró hacia fuera y se quedó mirándola. La nube flotaba en el cielo, despacio. Su forma cambiaba constantemente, muy poco a poco. Era una nube cualquiera como las demás, pero un segundo después, era otra nube distinta. Con otra forma, más o menos parecida a la anterior. Entonces, y sin ninguna explicación aparente, otra nube que andaba cerca se cruzaba en su camino. Las dos nubes iban poco a poco acercándose. Parecía que se atrajeran la una a la otra. Y así flotaban la una al lado de la otra hasta rozarse. Y entonces, tan solo un segundo después, las dos nubes se habían fundido en una sola que flotaba en otra dirección levemente distinta a la anterior. Magda siguió mirando embobada a las nubes hasta que se perdieron por el horizonte. Se sentía extraña. No sabía muy bien como se sentía. Tal vez no sintiera nada. Tuvo la sensación de que tenía que decir algo, pero no sabía muy bien el qué. ¿Qué significaba todo esto? Quien sabe. Además, ¿a quién le importa? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cerró el balconcito, encendió la tele vieja de la salita y se tiró en el sofá. Los gatos aparecieron al poco rato. Los escuchó entrar por la cocina y se subieron al sofá. Magda les hizo sitio a su lado. Estaban poniendo una película americana de dos policías negros que perseguían a un asesino en serie y se la tragaron hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-3426365358747204819?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3426365358747204819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3426365358747204819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/gymnopedie.html' title='Gymnopédie nº1'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6454793603940212855</id><published>2009-05-12T21:46:00.001-07:00</published><updated>2009-05-12T22:08:34.916-07:00</updated><title type='text'>Érase una vez...  y lo fue</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Marsias" title="Marsias"&gt;&lt;span style="font-size:24;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;br /&gt;M&lt;/span&gt;arsias era un pastor que desafió a Apolo a un concurso de música. Había encontrado un aulos inventado por Atenea que ésta había tirado porque le hacía hinchar sus mejillas. Apolo tocó su lira y Marsias esta flauta, y ambos lo hicieron tan bien que ni Midas, al que habían invitado como juez, ni las Musas pudieron decretar un vencedor. Entonces Apolo retó a Marsias a tocar el instrumento del revés: él giró su lira y tocó, pero el aulos no podía tocarse del revés. Marsias lo intentó de todas las maneras posibles en vano. Al final se dio por vencido. Entonces las Musas declararon vencedor a Apolo, pero Midas objetó contra este veredicto. Las Musas estaban en mayoría y se negaron a ceder. Apolo, para castigar a Marsias por su soberbia y audacia al retar a un dios, le ató a un árbol y lo desolló vivo, dando su sangre origen al río Marsias…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mitología griega las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Musas&lt;/span&gt; (en griego Μοῦσαι Mousai) eran, según los escritores más antiguos, las diosas inspiradoras de la música y, según las nociones posteriores, divinidades que presidían los diferentes tipos de poesía, así como las artes y las ciencias. Eran bellas y siempre conseguían lo que ellas quisieran.  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;... Oh, dolida, por qué la reina de los dioses a sufrir tantas penas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; empujó a un hombre de insigne piedad, a hacer frente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;Eso digo yo, por qué, por qué ...&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6454793603940212855?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6454793603940212855'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6454793603940212855'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/05/erase-una-vez-y-lo-fue.html' title='Érase una vez...  y lo fue'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6866754298792537711</id><published>2009-04-21T19:48:00.000-07:00</published><updated>2009-04-21T21:03:36.307-07:00</updated><title type='text'>Ojos Negros</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;Nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Ernest Hemingway&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El Monte Mateo es una montaña de &lt;st1:metricconverter productid="895 metros" st="on"&gt;895 metros&lt;/st1:metricconverter&gt; de altura, y dicen que es de las más altas de la Sierra Morena. Cerca de la cima se encuentra el esqueleto seco de un eucalipto blanco de más de cincuenta metros de altura rodeado de pequeños alcornoques y castaños. Nadie ha podido explicarse nunca como se ha conservado su tronco tantos años allí de pie, ni que hacía allí un árbol de esa especie.&lt;br /&gt;Manolo no dejaba de mirar como sobresalía su tronco muerto sobre las copas de los demás árboles mientras sentía como la sangre caliente le empapaba su bota derecha por dentro. De vez en cuando movía su pie y tenía la misma sensación de cuando niño metía sus pequeños y desgastados zapatos en los charcos de la plaza del pueblo después de llover. La sangre de su pie se enfriaba muy rápidamente y sabía que era lo que mejor le podía pasar ya que al enfriarse no desprendía tanto olor, que aunque para él era casi imperceptible sabía muy bien que no lo era así para los otros habitantes del Monte Mateo. Cogió el cuchillo y cortó la pernera del pantalón de arriba abajo, a partir del bolsillo izquierdo. Separó la tela con las manos y se miró el muslo. Tenía una hinchazón puntiaguda y rojiza en forma de cono, y al palparla con los dedos sintió el hueso del fémur roto bajo la piel.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Manolo solo soltó su rifle de ojos negros para apretarse el torniquete del muslo hecho con la pernera del pantalón. Luego volvió a coger el rifle manteniéndolo en el pecho e intentando dejar la mente en blanco. Sabía que lo más importante era calmarse y que no lo encontraran. Pero la hemorragia no acababa de cerrarse. En el fondo sabía que nunca pararía del todo pero ese pensamiento era de lo menos práctico en su situación. Había elegido un buen escondite medio metido en el tronco abierto de un castaño que se abría hacia arriba dejando el camino del valle a su espalda a unos cincuenta metros bajo la loma. Si alguien se acercaba por el camino podría oírlo a sus espaldas y esperarlo bien preparado. La única cosa de la que estaba seguro en todo momento era de que si lo descubrían allí se llevaría a más de un fascista por delante. Aún le quedaban veinte balas del calibre 54 en el cinto. Cogió diez de las balas y las dejó repartidas en los bolsillos delanteros de su casaca, cinco balas en cada bolsillo. Las otras diez dudaba de tener la oportunidad de usarlas si surgían problemas. Aún así podría echar mano de ellas en cualquier momento. Solo deseaba no tener que hacerlo. Por primera vez en su vida sintió como el miedo ascendía por su pierna derecha en dirección contraria a la que la sangre brotaba preparando el camino. Volvió a apretarse el torniquete una vez más, no estaba dispuesto a dejar subir al miedo de rodilla para arriba.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Solo consiguió relajarse volviendo a recordar la maldita operación y el por qué los habían descubierto tan pronto. Los fascistas no tuvieron más que darse la vuelta y desplegarse para repeler a todo su grupo. Pedro, Obdulio, Emilio, Ramón, todos muertos. Ya no volvería a mandar callar a su hermano pequeño, Ramón, que siempre era capaz de hacerlos reír incluso en los momentos más chungos. Ya no escucharía sus blasfemias e insultos nunca más. Justo cuando se separaron en el camino del barranco se quedó mirándole a los ojos. La noche anterior mientras Ramón y Emilio hacían la guardia no había podido llegarse a dormir, y desde el catre pudo escuchar como ninguno de los dos estaban muy seguros de la misión que habían aceptado. Sin embargo en cuanto Manolo aceptó hacerse cargo del Monte Mateo los cuatro se levantaron sin decir ni &lt;i style=""&gt;mú, &lt;/i&gt;así que cogieron sus cosas y esperaron a Manolo en el porche de la iglesia del pueblo que ahora era el cuartel improvisado. Ya no era iglesia pero allí se seguían repartiendo ostias, bromeaban los chavales que salían del despacho de la comandancia instalado en la sacristía de la iglesia. En el campanario de la iglesia las cigüeñas habían dejado el nido allí intacto para cuando todo se calmara. Tardarían cuatro años en volver las cigüeñas, pero eso allí nadie lo sabía.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La misión era muy sencilla, emboscar la delantera de la columna del capitán López justo en el barranco del Monte Mateo. Solo tenían que hacerlos retroceder para hacerle perder tiempo al capitán López. El resto de su columna tardaría al menos una semana en llegar al monte y en ese tiempo ya se habrían instalado en la aldea de Vallehermoso donde podrían atrincherarse indefinidamente, al menos hasta que la aviación tomara cartas en el asunto. Pero aquello no sería fácil de digerir por López y en eso consistía su mejor defensa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Manolo dispuso a Ramón y a Emilio justo detrás del puente del barranco. Si no fueran capaces de hacerlos retroceder tendrían que volar el puente. Aquello los retrasaría aún más. Sin embargo el pequeño puente del barranco era la única salida segura para toda la compañía hasta la aldea de Vallehermoso. Cualquier otra ruta solo sería un calvario para poder trasladar a los heridos y al resto del campamento. Ramón llevaba en su petate los veinte kilos de dinamita que habían podido sacar del cuartel para volar el puente. El le explicó a la comandancia que necesitaría cuarenta para no dejar ni un pilar o treinta para volar únicamente el tramo intermedio del puente. Pero solo había veinte kilos a disposición. La noche antes de salir le explicó a Manolo como lo haría con solo veinte kilos. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Solo lo he visto hacer una vez, al americano aquel de Madrid, pero puede hacerse. Se cubre el tramo del puente de barro y se coloca la dinamita debajo en fila a lo ancho. Con una tendía de tres dedos de barro vale. El barro se aprieta cuando se seca y hace de pantalla. Así la viguería del puente no cede y cruje con la explosión. Si no cruje al menos tendrán que pasar de uno en uno. No hay otra, Manolo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Tendrá que hacerse. El barro lo pondremos la noche anterior, tendremos que bajar todos menos uno hasta el arroyo y mojarnos los pies. Para la tarde ya estará bien seco. Esa loma está en solana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Esperemos que apriete el Lorenzo como lo ha hecho toda la semana. Si no estamos jodidos, Manolo. Si no se seca el barro se reblandece la madera y entonces la habremos cagado hasta el fondo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ya veremos, hermano ― dijo Manolo mirando hacia el cielo ― ya veremos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Por la tarde bajaron todos menos Obdulio al arroyo y empezaron a llenar los petates de barro. Ramón hizo la tendía con una vara de castaño y colocó la dinamita debajo de las vigas del puente. Luego subieron todos hasta el tronco seco del eucalipto del Monte Mateo. La noche estaba clara y seca, haría sol por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Emilio había dejado una ramita con brea en la vera del arroyo atada a un pedrusco. Cuando se despertó bajó hasta el arroyo y había una mirla pegada en la brea, todo alrededor estaba lleno de plumones negros. La mirla había dado guerra toda la noche pero la brea era buena. Emilio la cogió y le retorció es pescuezo sin dudarlo. La metió en el zurrón y se la desayunaron a la plancha con un diente de ajo junto al eucalipto blanco. Fue lo único en lo que tuvimos suerte, pensó Manolo mientras sentía como la fuerza abandonaba sus manos apretando el rifle de ojos negros contra su pecho metido en el tronco del castaño.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al caer la noche recordó que había guardado algo de pan y sobrasada en su zurrón envueltos en papel. Lo abrió y extendió la sobrasada por el pan con los dedos. Nada más terminar de comer se sintió el estómago lleno y relajadamente se dejó llevar por el sueño.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un sonido que provenía del barranco lo despertó cuando aún no había abierto el día. Asomó la cabeza por el tronco vacío del castaño y pudo ver el cielo blanco del amanecer. Luego el sonido volvió a sus oídos. Eran López y sus hombres, habían encontrado los cuerpos de los milicianos batidos la noche anterior. Apenas le quedaban fuerzas para recoger el rifle apoyado entre sus piernas. La hemorragia parecía haberse detenido pero no sentía nada de cintura para abajo. Manolo sabía muy bien que significaba aquello. La perdida de sensibilidad es el primer y único buen síntoma de la gangrena. Sacó una bala de su bolsillo derecho con la mano temblorosa y la metió en la recámara del rifle de cazador de su padre. Le vino a la mente la primera vez que le dejó disparar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;―Tienes que cogerla así, firme, como a una mujer. Tu piensa que es esa niña de la aldea que te gusta, ¿como se llamaba?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Lola.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Eso es. Imagínate que es la cintura de Lola. No la agarres, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;abrázala&lt;/span&gt; fuerte, así.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Manolo cerró el cañón. Pensó en su madre, en el tacto áspero de sus manos que con cariño le acariciaba la cara. Sus ojos se llenaron de lágrimas que rebosaron por sus mejillas sin afeitar. Pensó en Ramón, en la última mirada que tuvieron en el aquel maldito barranco. Y pensó en Lola. En aquella tarde de romería que se subió con él en el caballo el día que la conoció, y en cómo le temblaban las manos aquel día a pesar de lo que le había dicho su padre. Pensó en su primer beso en el olivar del padre de ella, en su inocencia que tanto le hacía desearla. Pensó en sus manos, en sus muslos cálidos, en su boca, en sus ojos negros. Y entonces, y por primera vez desde que llegaron al Monte Mateo, se sintió seguro y a salvo. Cerró los ojos y dijo en tono suave.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Espérame cariño, ya voy.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Manolo apoyó la culata del rifle contra el suelo mientras escuchaba a los hombres de López subir por el camino del valle.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6866754298792537711?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6866754298792537711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6866754298792537711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/04/ojos-negros.html' title='Ojos Negros'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-1099299156088048716</id><published>2009-04-14T17:26:00.000-07:00</published><updated>2009-04-15T06:33:47.566-07:00</updated><title type='text'>Peces Extraños</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;Don´t get any big ideas,&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;they´re not gonna happen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;Thomas Yorke, In Rainbows&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Lo último que recuerdo antes de todo aquello es que había comido demasiado antes de dejarme caer sobre el sofá para echar la siesta. Luego, poco a poco todo se volvió oscuro y durante mucho tiempo no ocurrió nada. Entonces fue cuando abrí los ojos debajo del agua. Aún estaba medio dormido cuando hice el amago de levantarme del sofá, pero resultó que mi cuerpo estaba flotando a un metro de altura sobre el sofá en mitad del salón. Incluso bostecé. Solo entonces me sorprendí de poder respirar sin ninguna complicación dentro del agua. &lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Mi ropa estaba empapada, mi teléfono móvil flotaba cerca de la lámpara del salón y mi tabaco seguro que se había mojado. Decidí quitarme la ropa ya que en el actual estado de las cosas no parecía ayudarme mucho y solo me dejé puestos los calzoncillos, no sé por qué razón. Una vez desnudo pude moverme con más comodidad. De un par de brazas pude acercarme al balcón. Me costó algo más de esfuerzo de lo normal abrirlo pero cuando lo logré una fuerte corriente marina de agua caliente me chupó hacia la calle. Puse los brazos hacia delante como cuando me tiraba de cabeza en la piscina y me dejé llevar por la corriente calle arriba. Pude ver a algunos vecinos flotando dentro de sus casas asustados mirando por las ventanas. Me miraban con los ojos muy abiertos y sus labios se movían diciendo algo que no pude escuchar. La corriente era muy intensa pero estable. Rápidamente aprendí a controlarla para subir o bajar e incluso para girar a la izquierda en la avenida. Entonces la corriente me impulsó hacia arriba y pude ver toda la ciudad debajo del agua. Iba buceando sobre cada uno de los barrios de la ciudad a vista de pájaro, como si fuera un pájaro marino, bueno ya sabéis a que me refiero. Me dirigí al centro. Allí estaba la gran torre, monumento principal de mi ciudad como una gran montaña submarina. Llegué hasta ella y me agarré a la cúspide. Podía verlo todo. Algunos, los más atrevidos, nadaban a gran velocidad entre las calles y se reían. Otros permanecían agarrados a algo, sujetándose, con miedo en sus caras. Los niños eran los que mejor se manejaban dentro del agua. Pude ver a una madre sujetando a su bebé con gran preocupación, pero el pequeño parecía estar tan a gusto como cuando estaba en el útero de su madre y no había sombra de temor en sus ojos. O sea que todo era según te lo tomaras.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Tuve curiosidad y me lancé en la corriente hacía donde antes estaba el río, pero ahora solo era una especie de surco gigante que dibujaba una sinuosa herida dividiendo a la ciudad en dos. El agua reflejaba los rayos de luz en todas direcciones. Para que me entendáis, no se veían sombras por ninguna parte. Es más, nunca antes había visto mejor. Y por las ondulaciones del agua podía ver las corrientes y hacia donde se dirigían. Si cogías la corriente apropiada podías dejarte llevar y cruzar la ciudad en poco más de cinco minutos. Después de todo no iba a estar tan mal. ¿Qué sacrificios tendríamos que hacer? Hombre, si os soy sincero, lo primero que pensé fue en que ya no iba a tener que preocuparme por dejar de fumar. Olvídate de la contaminación, del papel, de coger el coche, olvídate de los atascos, del viento, de la lluvia, … ¡coño, estaba de puta madre! Pensaba en todo esto dejándome llevar de espaldas por una suave y cálida corriente.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces me acordé de ella y decidí ir a buscarla. Tan pronto como me acordé me pregunté cómo iba a ser el sexo bajo el agua y solo se me ocurrían buenas ideas. Llegué a su ventana en un par de minutos desde el centro. La ventana de su dormitorio estaba cerrada sin pestillo y pude abrirla desde fuera. Metí la cabeza en su cuarto y pude verla dormida. Le había pillado como a mí, durmiendo, y ahora querría que le explicara qué estaba sucediendo, como si lo viera. Además seguro que se asustaba muchísimo, a ella nunca le había gustado mucho el agua. Estaba echada en su cama, las sábanas habían mantenido su cuerpo contra el colchón pero su pelo flotaba en el agua hacia arriba haciendo suaves curvas que le acariciaban el rostro. Le aparté el pelo a un lado y la besé en los labios dulcemente. Sentí como abría la boca al reconocer mis labios y le salió de la boca una pompita que se fue flotando hacia el techo. Se agarró a mi cabeza. Entonces abrió los ojos muy despacio. Eran preciosos bajo el agua. Nunca me había fijado lo bonitos que eran sus ojos hasta que los vi por primera vez bajo el agua. Sus pestañas se abrieron y cerraron un par de veces de una manera muy graciosa y entonces me dijo en un tono muy suave:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Sabía que vendrías, estaba esperándote. ¿Donde has estado?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me metí en la cama con ella e hicimos el amor dejándonos llevar en el agua. Pude sentir sus fluidos cubriendo todo mi cuerpo y los míos inundándola por completo hasta rebosar por su sexo. Sus muslos me mantenían contra ella y mis brazos la sujetaban por la cintura. Nuestros cuerpos chocaban muy suavemente. Tuve el orgasmo más lento, largo e intenso que he tenido en toda mi vida. Luego nuestros cuerpos quedaron flotando uno junto al otro en mitad del cuarto. Y me volví a quedar dormido.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Recuerdo que soñé que me despertaba con todo el mundo otra vez seco. Lleno de aire, de un calor insoportable en verano, y mucho polen en el aire en primavera, y viento que te quemaba los labios cuando ibas a la playa o al campo. Siempre he tenido los labios muy sensibles. Antes fumaba hasta quemármelos. Recuerdo que el médico me enseñó una vez unas horribles fotos de otras bocas de otra gente con los labios destrozados y agrietados mientras me decía que así se me quedarían los míos si seguía fumando como un carretero. En cuanto puse el pie en la calle me encendí un cigarrillo y no volví más a su consulta. Ahora ya no tengo que preocuparme más por eso, ni por muchas otras cosas. Menos mal que solo fue un sueño y todavía sigo echando estos increíbles polvos submarinos que vosotros nunca conoceréis, capullos de tierra. Solo quería que lo supierais.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-1099299156088048716?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1099299156088048716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1099299156088048716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/04/peces-extranos.html' title='Peces Extraños'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2019959027987225200</id><published>2009-04-07T20:48:00.000-07:00</published><updated>2009-04-07T21:00:48.083-07:00</updated><title type='text'>Le Tour de la France</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mani volvía de dar una pequeña vuelta de treinta kilómetros en su bicicleta nueva por las afueras de la ciudad cuando entrando en el piso se cruzó con Valeriè en el ascensor. Para ser más exactos, esto fue lo que Valeriè se encontró cuando abrió la puerta del ascensor: a Mani metido en su ropa de ciclista de color amarillo chillón, con unas finas mallas rosa fuxia a medio muslo y un casco blanco con forma de huevo en la cabeza mientras se miraba los bíceps en el espejo y poniendo cara de machote. Por si fuera poco, Mani estaba hablando solo:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Oh, sí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nena&lt;/span&gt;... Soy una máquina en perfectas condiciones… ― decía mientras apretaba su brazo en alto y empinaba el paquete bien marcado en las mallas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ejem, bonjour… ― dijo Valeriè intentando hacerle sentir lo menos ridículo posible.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh, hola. ― Mani bajó el brazo y sacó la bici del ascensor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Eres amigo de Juan? ― le preguntó Valeriè.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, eh, soy su compañero de piso... así que, técnicamente, no.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Jeje … ¿? Yo soy Valeriè.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh, encantado. Yo me llamo Mani. O como dirías tú, &lt;i style=""&gt;Maniù&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿? Entonces, ¿eres un &lt;i style=""&gt;cyclisté&lt;/i&gt;?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Un qué? ― Mani se rascó la cabeza intentando comprender.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Un &lt;i style=""&gt;cyclisté&lt;/i&gt;? Tú sabes, con tu &lt;i style=""&gt;byciclètte&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh sí, sí. Soy un apasionado del ciclismo. Hasta tengo una bicicleté estática, sabes. Y también corro, y hago abdominales, y por supuesto... &lt;i style=""&gt;les nalguès&lt;/i&gt; de hierro. ― dijo señalándose el culo bien apretado en las mallas rosa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿? Uh, tre bien, tre bien... &lt;i style=""&gt;Au revoir&lt;/i&gt;. ― Valeriè entró en el ascensor en cuanto pudo y pulsó el botón de la planta baja intentando no parecer asustada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Au revuá. ― dijo Mani. Yo estaba en el quicio de la puerta fumándome un cigarrillo despidiendo a Valeriè y pude ver toda la escena sin perder detalle. Le ayudé a meter la bici en el piso sin tirar nada y le saqué un &lt;i style=""&gt;acuarius&lt;/i&gt; de naranja de la nevera.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Es simpática, eh. ― Le dije.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Simpática, sí es simpática sí . Está buenísima, vaya. &lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me metí en la cocina y volví a abrir la nevera. Encontré un trozo de limón olvidado casi al fondo y un botellín de cerveza. Corté una rodajita de limón y la metí en el botellín. Menudo invento. Me senté en el sofá subiendo los pies a la mesita del sofá. Mani seguía allí de pie metido en su ropa de ciclista bebiéndose su &lt;i style=""&gt;acuarius&lt;/i&gt; de naranja.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Oye tú, sólo por curiosidad, ¿cómo encuentras a guiris así? Y más importante aún, ¿cómo leches las convences para que se enrollen contigo? ― me preguntó Mani mientras andaba por el piso con las zapatillas de enganche con las punteras hacia arriba. Era realmente una bonita estampa merecedora de inmortalizar para siempre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Qué cómo lo hago? ¿De verdad lo quieres saber?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Si, joder. ¿Cuál es tu técnica?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno mira, Mani, es así… ― yo en realidad estaba pensando en decirle que se quitara las zapatillas porque acabaría arañando la madera del suelo. Así que le solté sencillamente: ― Que quieres que te diga, tengo un talento natural.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Mierda, eso no es una técnica. ― Cuando se enfadaba con esa pinta el espectáculo ya era total.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo tampoco creía que lo fuera, pero tú me lo preguntaste. Anda cámbiate. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Así que sólo es eso? ¿Qué tienes un talento natural?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey, todos somos buenos en algo, sabes Mani. Todos tenemos un talento especial. Tú, por ejemplo... ― me quedé mirándolo así metido bajo el cascarón de huevo que llevaba de casco, con sus zapatillas con las puntas hacia arriba y las mallas rosa y el maillot fluorescente ―… Tú, por ejemplo, … no tienes vergüenza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey para, para, no tienes ni puta idea. Esto es lo que llevan puesto en el &lt;i style=""&gt;Tour&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; de la France&lt;/span&gt;. ― me dijo con un acento francés recién adquirido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Mira Mani, yo &lt;i style=""&gt;sí&lt;/i&gt; que acabo de darme una vuelta por el &lt;i style=""&gt;Tour&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; de la France&lt;/span&gt;, y la única cosa que llevaba puesta era un condón.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cogí el mando a distancia y encendí la televisión por un canal de teletienda. Salía un guaperas tope de cachas vendiendo un absurdo aparato para hacer unas dolorosas flexiones mientras lucía su torso desnudo y sonreía forzadamente a la cámara.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Mira ves, ése eres tú. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Le dije a Mani señalando la pantalla sin bajar los pies de la mesita del sofá. Memoricé el canal de la teletienda y cambié varias veces de canal hasta dar con uno en el que salía un tipo serio metido en un traje negro anunciando una marca de whisky.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Y mira, ves, ése soy yo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego volví al canal de la teletienda.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ése eres tú. ― volví a cambiar al anterior canal y así repetidas veces. ― Ése soy yo… Ése eres tú… Ése soy yo… ¿lo pillas? Pues mira…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Dejé puesto el canal del anuncio de whisky del tipo serio, yo ya lo había visto. Mientras el actor pronunciaba el nombre del whisky al final del eslogan una preciosa rubia sureña apareció detrás de él abrazándose a sus hombros y susurrándole algo muy agradable al oído. Luego el anuncio acababa con los dos actores saliendo de plano dejando el nombre del whisky sobre la pantalla mientras él la agarraba a ella por la cintura. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Miré a Mani. Acabó su lata de acuarius y sin decir nada se metió en su cuarto andando con las zapatillas de ciclista.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¡Hey!, ¡luego te contaré cual es mi técnica pero quítate las zapatillas, melón. Que vas a arañar el parqué!&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2019959027987225200?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2019959027987225200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2019959027987225200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/04/le-tour-de-la-france.html' title='Le Tour de la France'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-8787229770360885501</id><published>2009-04-06T18:51:00.000-07:00</published><updated>2009-04-06T19:58:10.051-07:00</updated><title type='text'>Para todos mis fans, con amor</title><content type='html'>&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Buenas. Prometeo os odia a todos los que leéis esto, uno por uno.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y la culpa la tenéis vosotros mismos. Deberíais daros cuenta de la estafa literaria que resulta este blog. Pero claro, vosotros solo estáis pendientes de si me cago en éste o en aquél, o de ver si al final éstos dos follan o no. Pues hoy os va a tocar a vosotros. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Porque solo os interesa la peor basura de personajes sin valores ni ambiciones, únicamente preocupados por sí mismos y por sus propios sentimientos. Como vosotros mismos. No pretendéis aprender nada en absoluto, no buscáis nada de provecho. Solo perder el tiempo. Os encanta perder el tiempo leyendo mierda en Internet. Es lo que más os gusta después de intercambiar fotos de vuestros culos a través de redes sociales en las cuales solo hay gente preocupada porque sus propios culos parezcan muy felices y enrollados ante los demás. Aquí dan igual tus problemas. Aquí todo el mundo entra a enseñar lo guapo que tiene el culo. Y a vosotros, pandilla de membrillos, parece que os ha resultado muy interesante el mío, que para nada lo es. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entráis aquí a chupar de mi alma y yo me quedo con vuestro tiempo, ése es el trato, de momento. Luego más adelante me quedaré con vuestro dinero y llegará un momento en que me haga el jefe del universo y domine el mundo. Pero eso ya es otra historia. De mientras os voy a llenar la cabeza de historias absurdas sin ningún sentido ni finalidad por la única razón de que me encanta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Me gusta sobretodo la típica pregunta de si esto o aquello fue verdad. Me encanta porque es la mejor señal de que os tragáis toda la mierda que a mí me sobra por dentro y es una satisfacción personal saber que todo esto va a parar a algún sitio. Yo me desahogo de todo lo que me toca las pelotas porque no lo entiendo y vosotros me las cogéis. A mí es que nunca me ha gustado desperdiciar nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y vosotros, que sois la peor calaña dominguera, en vez de pasaros por la biblioteca pública a buscar algo que realmente os llene, entráis aquí después de aburriros viendo videos en el youtube y de esperar que aparezca alguien por el Messenger que os de vuestra ración diaria de conversación tonta. Por no hablar de los típicos que anuncian en el mensaje personal de si les ha dejado la novia, o si han pasado el fin de semana en Londres o en la playa. Ojala os trague la marea a todos los que salís bañándose en la playa cuando abro el Messenger los lunes. Me voy a partir el culo cuando os saquen la foto mientras os ahogáis mar adentro y entonces la colgare en mi ventanita con un mensajito que diga: Uno menos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Tenemos toda esta tecnología delante con unas posibilidades infinitas y sólo la usamos como máquinas para masturbarse y dejar la mente en blanco por un rato. Lo cual no está nada mal, en serio. Pero se suponía que Internet nos iba a liberalizar, a democratizar. Y a piratear también, vaya. El que no se lo esperara es que nunca se partió la cara grabando cintas grabadas de cintas. Pero, ¿sabíais que hay blogs sobre actualidad científica? Y sobre arte, y sobre temas sociales y demás. ¿A que no? Pues claro, porque ahí no entra ni cristo. Preferís entrar aquí, a esta recopilación de relatos que al menos os recuerdan ese lenguaje que poco a poco vais perdiendo por expresiones agramaticales y sin puntuación como las que escribís en los mensajes del móvil. Así que por lo menos algo vais a ganar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Pero espero que esto último que he dicho no os incite a invitarme a leer vuestro blog, si es que lo tenéis, porque ya os digo desde ahora que me importa un pepino lo que escribáis, si es que tenéis los huevos para hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;Os ruego, algo mejor que escribir, ¿sabeis que podeis hacer? Tengo algo para proponeros:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué no comprarse un arbolito de navidad, cortarse las pelotas y colgarlas? Y en lugar de lucecitas, meter los dedos en el enchufe. Y colgar en este arbolito a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;todos&lt;/span&gt; los hijos de puta que os han jodido durante &lt;span style="font-style: italic;"&gt;todos&lt;/span&gt; los días del año. A todos: a tu jefe, al que te suspendió con un 4,7, al que te debe dinero, al que te clavó la puñalada trapera, a ese que te dijo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo te llamo&lt;/span&gt;, o ese otro que te dijo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;solo la puntita&lt;/span&gt;, etc. Colgar a todos esos de este arbolito va a ser una de las cosas más entretenidas que podréis hacer durante todo el año y sin salir de casa. Y allá arriba, donde poníais la estrellita de belén, allí en lo más alto, clavad en la rama a ese hijo de puta que tenemos bien cerca, que siempre tenemos uno. Ese que nada más vernos ya se le cambia la cara pensando en como te va a joder el día entero. Tú, mamón, sí, a ti me refiero. Te voy a sentar el culo ahí arriba de la rama hasta que te salga por la boca, hijo de puta. Y por dios te juro, que te vas a quedar ahí arriba hasta que te mueras, hijo de la gran ...&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;br /&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Os quiere y os admira:        ______________________Prometeo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;PS: y si alguien tiene algún problema con lo que acabo de decir, que me deje un email o me postee un mensaje personal que mañana mismo lo miro. Hala.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-8787229770360885501?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8787229770360885501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8787229770360885501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/04/para-todos-mis-fans-con-amor_06.html' title='Para todos mis fans, con amor'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6001412717105286461</id><published>2009-04-01T20:24:00.001-07:00</published><updated>2009-04-01T20:32:56.455-07:00</updated><title type='text'>¿Crisis?… ¿Qué crisis?</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Robe estaba sentado en el sillón de su despacho delante del ordenador esperando que el teléfono sonase con una voz al otro lado que le anunciara algo nuevo de trabajo. Llevaba dos meses aparentando estar muy ocupado, pero lo cierto era que su sello discográfico no había recibido ni un solo encargo en algo más de cuatro meses. La situación empezaba a resultar preocupante y sin signos de cambiar para bien. De vez en cuando giraba la vista hacia el teléfono y comprobaba que estaba conectado. Se encendió otro cigarrillo y cogió el teléfono. Llamó a Rebeca, su mujer, para avisarla de que llegaría tarde. Cuando Rebeca descolgó el teléfono apenas pudo oír su voz ya que a ella siempre le gustaba tener la música a todo volumen. Le explicó a gritos que se quedaría un poco más en el trabajo para poder acabar unos asuntos, pero lo cierto es que no le apetecía volver a casa con la sensación de haber perdido el día entero sin dar un palo al agua. Lo único que había hecho de provecho era mirar las fotos pornográficas que su amante cibernética le había mandado en su último email donde salía ella vestida de cuero negro en atrevidas posturas con una frase abajo que decía: &lt;i style=""&gt;Espero que te gusten.&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Robe llevaba un sello discográfico de música que a la vez funcionaba como grupo editorial de nuevas promesas de la literatura underground de la ciudad. Tenían su propio estudio de grabación, equipo de distribución, rotativas y todo tipo de contactos para sacar a delante siempre buen material y sobretodo fresco. Robe siempre había tenido buen ojo para los nuevos talentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Pero desde que empezó la maldita crisis no habían sacado ni un solo disco ni libro nuevo. Todos los contactos de los buenos tiempos empezaron a cancelar sus líneas telefónicas y los clientes que antes se peleaban por una reunión con él ahora parecían haber sido tragados por la propia tierra. No tenía explicación y lo único que sentía que podía hacer era encenderse otro cigarrillo y esperar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;Volvió a mirar su correo electrónico por cuarta vez consecutiva y apagó el ordenador. Se montó en su coche y paró en el bar donde antes siempre celebraban las firmas de los buenos contratos o la entrega de los buenos proyectos. El bar estaba vacío. Ni siquiera estaba la tele. El camarero le explicó que la tuvieron que quitar porque los habían denunciado por no tener licencia. La gente se estaba volviendo loca. Robe se bebió su cerveza y cuando se disponía a irse entró Iván, un antiguo amigo suyo. Hacía años que no lo veía. Iván le contó que acababa de cerrar su negocio de exportación debido a la crisis. Sus planes eran irse al campo con su novia, a un pequeño cortijo familiar en mitad de la sierra donde tenían huertas y criaban animales. Pero Iván no parecía muy convencido. Cuando salieron por la puerta le confesó que la empresa había dejado numerosas deudas pendientes que le resultaban imposibles de pagar y tenía que desaparecer por una buena temporada o acabarían embargándole el piso y el coche. Robe escuchaba atentamente mientras su amigo desesperado le agarraba del brazo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Robe, ¿tú no podrías ayudarme? Necesito dos mil euros para pagar a un tipo que quiere presentarse en mi casa mañana mismo. Este tío es Albanés y está loco, Robe. Yo sabía que nunca tenía que haber hecho negocios con él, pero mi socio se empeñó en que firmáramos con ese tipo y ahora el cabrón de mi socio ha desaparecido. No sé que hacer, tío. Tienes que ayudarme…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Lo siento Lidi. Lo siento de veras, pero no puedo. Nosotros también estamos fatal. No hay un duro y nadie sabe de donde sacarlo. Está la cosa muy chunga, tío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Ya, bueno, está bien. No te preocupes, algo se me ocurrirá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Ya, bueno, eso espero. Venga nos vemos. Suerte, Lidi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Adiós, Robe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Robe sí tenía ese dinero, pero sabía que dárselo a su amigo no solucionaría en nada su problema y a la semana siguiente sería él el que tuviera que andar pidiéndoselos a alguien. Se montó de nuevo en su coche henchido de no gloria y pensando, “soy un mal tipo, tenía que haberle dado ese dinero…”. Puso rumbo a su casa donde Rebeca le esperaba para salir a tomar unas copas como solían hacer. Miró en su cartera y apenas contó treinta euros. Bueno, al menos servirían para vaciar la cabeza un poco y poder dormir bien esa noche. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cuando llegó a su casa pudo oír la música de ella desde el portal. Abrió la puerta y se encontró a Rebeca en el sofá delante de una fila de seis rallas de cocaína y con una cerveza sobre la mesa moviendo la cabeza al ritmo del heavy metal. Rebeca se inclinó sobre la mesa y esnifó una de las rallas hasta el fondo. Luego levantó mucho la cabeza y soltó un aullido:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― sniffff… Diosss… ¡Cuelguen al maldito Papaaa! ― miró hacia la puerta, se encontró con los ojos de su marido y le preguntó ― ¿Quieres un poco, cariño? ¡Está de muerte!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― No, gracias. Tengo que decirte algo, Rebeca. ― ella movía la cabeza sacudiendo su larga melena negra al compás frenético del trash metal casi sin escuchar la voz de él que le llegaba a lo lejos ― Rebeca, escúchame. ¡¡Rebeca!!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡¿Qué?!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡Tengo que decirte algo, nena!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¿Qué? ¿Qué me tienes que decir? Huala, ¡esta parte de la canción me encanta!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Rebeca, te quiero, nena ― Rebeca sacudía la cabeza de un lado a otro gesticulando con las manos durante el solo de guitarra eléctrica abriendo mucho la boca y cerrando los ojos mientras Robe intentaba llamar su atención de pie delante de la mesa cubierta de polvo blanco y botellines de cerveza― Te quiero demasiado, nena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¿Quieres follar? Me puedes estrangular si quieres. Así del cuello mientras me corro, como la última vez. Fue brutal, me corrí dos veces seguidas como una perra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Bueno, ahora mismo no sé si podría hacértelo otra vez. ¡Escúchame cariño!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡Está bien, tómatelo con calma, nene! ¡Relájate, estás muy tenso! ― Rebeca hablaba sin parar de bailar sentada en el sofá ― Anda cariño, date una ducha, te dejaré aquí tus rallas, te juro que no las tocaré. Te lo juro― dijo besándose el canto de la mano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡No es por la coca! ¡Es por el trabajo! ¡Santo Dios! ¡Rebe, me tienes que escuchar a veces! ― robe se sentó a su lado y cogió un botellín de cerveza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡Está bien, está bien! ¿Pero qué te pasa? ¿De qué diablos estás hablando? Te encanta tu trabajo, naciste para ser un diez por ciento. Es lo que se te da mejor hacer, cariño.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― No, nena, me tengo que bajar del tren, me está matando. ¿Sabes qué? Tal vez tenga que producir algo. No sé, sacar algo nuevo yo mismo. Últimamente no tenemos muchos encargos ¿Me estás oyendo? ¡El sello se va a ir la mierda!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¿Qué dices? A la mierda te vas a ir tú. ¡Tú no eres creativo! No has hecho una mierda creativa nunca desde que nos conocemos. Lo que no es algo malo, sabes. Pero tú tienes que sellar, es lo que haces, y lo haces jodidamente bien. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¿Y si no pudiera hacerlo más? ¿Y si me pasara algo y no pudiera hacer nada? ― dijo Robe levantándose del sofá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¿Cómo qué? ¿Como terminar en una maldita silla de ruedas? ¿Torcido y deforme? ¿Pero qué mosca te ha picado a ti ahora?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― ¡No me estás escuchando, mierda! ¡Nunca me escuchas, mierda! ― Robe subió las escaleras hacia el baño y la dejó hablando sola en el sofá.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;― Te estoy escuchando, nene. Estoy justo aquí… No me he movido de aquí ― dijo Rebeca inclinándose sobre la mesa y esnifando otra ralla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoPlainText" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6001412717105286461?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6001412717105286461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6001412717105286461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/04/crisis-que-crisis.html' title='¿Crisis?… ¿Qué crisis?'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-5285375250989410522</id><published>2009-03-18T20:41:00.000-07:00</published><updated>2009-03-30T20:08:58.441-07:00</updated><title type='text'>La Bohème</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me despertó de la siesta echándose a mi lado en el sofá. La dejé jugar un rato. Me hacía cosquillas por el pecho y en la barriga, le gustaba meterme el dedo en el ombligo. Tenía una extraña fijación con esto que me resultaba graciosa porque ella no tenía ombligo. Le habían dejado el ombliguito un poquito hacia fuera. A ella no le gustaba su ombligo. Decía que si lo tuviera bonito se haría un piercing, pero que no le gustaba como lo tenía. Yo no decía nada. Me miró. Le dije que me gustaba su ombligo. Y volvió a meterme el dedito en el mío. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Me ha llamado antes Said, nos ha invitado al casino del hotel. Hay una fiesta. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Said era su ex. Trabajaba de crupier en el casino. Era un chico alto y guapo. Said era libanés y llevaba cinco años en Madrid. Su viejo tío era socio del casino y le consiguió trabajo en él. Empezó de mantenimiento y fue subiendo poco a poco. Era muy trabajador. Yo lo conocí una noche en una partida en su casa. Conocía todos los trucos. Todas las trampas. Le habían enseñado bien a reconocer a los listos. Yo me hice el tonto aquella noche. Llevaba los mismos cinco años que llevaba él en el país sin sentarme en una mesa de juego. Me costó lo mío dejarlo, más incluso que la cocaína. El juego es lo peor, sobretodo cuando juegas a muerte. Y yo no sabía jugar de otra manera. Pero todo esto ella no lo sabía. Pensé en convencerla de ir a algún otro sitio, pero luego me dije, bueno una partidita sola no es malo. Que coño, una noche es una noche. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Tú sabes jugar? ― me preguntó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Un poco. Pero solo a lo grande. Ese es mi fallo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Me enseñarás a jugar a lo grande?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Claro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo nunca he ido a un casino. Y el de Said es el más lujoso de la ciudad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ahora que lo dices, ¿sabes cual es la primera regla que tienes que aprender antes de jugar? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Aprender a vestir. El y ella siempre tienen que estar impecables. Nos vamos de compras ― sin duda le gustó mucho la idea.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Yo elegí rápidamente un traje de chaqueta negro con camisa blanca y chaleco gris. Con los zapatos me tomé más tiempo mientras ella elegía su vestido. Se probó dos antes de dar con el bueno. Un vestido negro largo con piedrecitas brillantes que le dejaba toda la espalda desnuda. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Cómo estoy? ¿Te gusta? ― estaba increíble. Le dije con el dedo que se diera la vuelta. Lo hizo muy despacio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Estás preciosa ― se la veía muy contenta con su vestido. Sus ojos brillaban de ilusión en el espejo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego llamé a mi socio para pedirle el coche. Me debía un buen favor y ya sabía como me lo iba a devolver. Solo estaba esperando la ocasión. Cogimos un taxi con nuestras nuevas ropas y fuimos a recoger el BMW z4 Coupé biplaza color negro que nos llevaría aquella noche de fiesta. Cuando ella vio el coche se quedó literalmente con la boca abierta.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;i style=""&gt;lol&lt;/i&gt;, ¡que pasada!. Nunca me había montado en un deportivo ― yo tampoco, pero nadie lo hubiera dicho de lo bien que me quedaba el traje. Ella me encendió un cigarrillo dejándome el carmín en la boquilla y pusimos rumbo al hotel. Nos íbamos a mezclar con la jet set de Madrid. Sería divertido. Nos inventamos profesiones. Ella sería diseñadora de una firma de ropa muy extraña y exclusiva que solo distribuía en Nueva York, Berlín y Londres. Yo quería ser compositor y violinista solista de la filarmónica de Viena, pero al final me tuve que conformar con representante de la Metropolitan Gallery de Nueva York en Madrid. No estaba nada mal. Seguro que conocía un montón de jóvenes promesas del arte jugando al texas holdem. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ella consiguió encender la radio del coche después de investigar un buen rato como funcionaba y saltó una música de ópera que nos iba muy bien con nuestra pinta. Nos miramos y nos dijimos “vaya, perfecto”. Yo la reconocí al escuchar un pasaje que me sonaba un montón. Era José Carreras en &lt;i style=""&gt;La Bohème&lt;/i&gt; de Puccini. Le conté la historia de Rodolfo y Mimí mientras ella se repasaba las pestañas con rimmel mirándose en el espejo del coche.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ese es Marcello, es pintor. Y ese otro es Rodolfo. Es poeta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y qué dice Rodolfo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Dice que tiene mucho frío y tiene que quemar sus poemas en la chimenea para poder calentarse.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh, pobrecito. Eso sí que es un artista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Y esa es Mimí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y que dice?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Dice que le va a traer leña. Se han cogido de las manos y le dice que las tiene muy frías.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Acaban juntos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, van camino de la buhardilla de ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ya? Joder con Rodolfo, no pierde el tiempo. ¿Y como acaba?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Viven muy felices, aunque pobres, hasta que ella enferma justo cuando él está a punto de dejarla por otra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No jodas, que cabrón. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No creas, lo que le pasa es que le pierden los celos. Pero luego vuelve y se queda con ella hasta que muere. Mimí tiene un final muy triste, aunque dime una opera que tenga un final feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Es verdad, ella tose. Pobrecita Mimí. Se nota que lo quiere mucho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Por qué lo dices?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Le tiembla la voz, es muy tímida. Lo quiere demasiado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, creo que sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Qué bonita. Sabes, puedo imaginarme como se cogen de las manos cuando hablan. Quiero ir a verla. No se me olvidará. Nunca he ido a la ópera.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cuando llegamos al hotel nos recibió un mozo para aparcar nuestro flamante deportivo. No pude evitar mirarlo fijamente, me quedé con su cara por si le ocurría algo al coche. Tuve que contenerme para que no me saliera la vena polinganera. La cogí del brazo y entramos al casino.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Escucha, ahora vas a ver mucho glamour falso, mucho dinero y cirugía plástica mala pero los dados giran igual para todo el mundo. No lo olvides.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Esa es la segunda regla? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, y la tercera y la cuarta. Una por cada carta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ahá, ¿algo más?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, pero juguemos. Así es como se aprende. Vamos a comprar las fichas. ¿Cómo vamos a jugar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡A lo grande!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Eso es. Esa es mi chica.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En las dos primeras manos me mostré cauto. Me cuesta entrar en calor. Pero pronto empezamos a acumular fichas delante nuestra. Cada vez que ganábamos apretaba su muslo contra mi pierna por debajo de la mesa y me miraba a los ojos. Era muy divertido como los demás jugadores la miraban y se distraían del juego. No creí que fuera a resultarme tan útil a mi lado. En una de las manos me la jugué con un trío y ganamos quinientos euros. Casi se muere de la tensión. Cuando mostré mis cartas se le escapó un gemido y se abrazó a mí.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Tranquila. Quinta regla: evita las muestras de entusiasmo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, que guay. Casi me da algo ― se acercó a mi oído izquierdo y me susurró ― estoy tan excitada que te hacía una mamada por debajo de la mesa mientras los desplumas a todos ― Se me escapó la risa y nos miraron todos los de la mesa. Luego le dije por lo bajo:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― En la siguiente mano quiero que mires al viejo calvo de al lado. Está mirándote las piernas. No intentes mirar sus cartas, tú solo coquetea un poco con él. Dile algo simpático. Nos lo vamos a fundir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Okey, como mola…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Dicho y hecho. En la siguiente mano el viejo empresario quiso impresionarla con una escalera y se quedó corto. Le trinque el farol por los cojones y lo dejamos listo. Se levantó y se despidió de ella con un, hasta luego señorita. Ella le devolvió una simpática sonrisa. Perder así al menos resulta agradable.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Ella empezó a animarme a subir las apuestas. Había creado una criatura y se me estaba yendo de las manos. Recogí nuestras ganancias y le dije&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Hemos ganado. Anda Mimí, vamos a tomarnos una copa. Descansemos un rato.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ahora? ¡Pero si estamos en racha!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Precisamente, la racha es el peor enemigo del jugador. Toma, déjale propina al chico y vamos al bar. Sexta regla: nunca tientes al destino.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Fuimos al bar y pedimos dos whiskys. Le conté mi siguiente plan.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ahora vamos a ir a una mesa privada. Vamos a jugar a lo grande.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Una mesa privada?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, las apuestas van al doble y juega la casa. ¿Sabes que es un primo? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;―Claro, el viejo de antes era un primo perfecto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Un número primo, me refiero.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Eh? Ah, sí. El siete y esos, ¿no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Un número primo es el que sólo es divisible por uno y por sí mismo. Dos, tres, cinco, siete y once.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ahá, ¿y?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Estate atenta cuando veas uno sobre la mesa. Esas cartas las jugaran todos los jugadores y a nosotros solo nos repartirán dos. ¿Lo pillas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Creo que sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Estupendo, vamos. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Dejé pasar cuatro o cinco manos mientras me fumaba el puro que me había comprado en el bar. Desde luego lo estaba pasando bien. Recordé las palabras de mi tío, quien me enseñó a jugar en el porche de la playa, &lt;i style=""&gt;se paciente como las arañas, y cuando llegue tu momento no tengas piedad.&lt;/i&gt; Y mi momento llegó. Lo había estado esperando. Cuando el crupier ya esperaba que volviera a pasar levanté un poco la mano y dejé sobre la mesa los quinientos euros que teníamos. Ella ni se inmutó, lo estaba haciendo de puta madre. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Lo que tenemos en la mano es un full, si queremos apostar quinientos euros se pagan diez a uno ― ella asintió como una profesional y miró al frente. Los demás jugadores se acojonaron, todos menos uno. El listo. Teníamos suerte. Un listo es lo mejor que te puede pasar en una mesa de poker. Los listos tienden a creer que el juego es cuestión de inteligencia. Y como ellos son más listos que nadie acabarán ganando. No falla. Nos vio la apuesta y le enseñé mis dos reinas. Se quedó blanco. Blanco, blanco, blanco. Se le atragantó algo en la garganta y se excusó. No me daba nada de lástima.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Acabamos de ganar diez mil euros. Coge estos cinco mil, ponlos sobre la mesa y mira a la cara al crupier ― ella lo hizo con mucha clase. Estaba metida en el papel. El crupier se giró y le hizo una seña al jefe de planta. El jefe le dio el visto bueno a la apuesta y seguimos jugando. Ahora mandábamos nosotros. La gente empezó a acercarse a nuestra mesa. Todos querían jugar. Cuando alguien se levantaba enseguida ocupaban su asiento. Por mí estupendo. Nos quedaríamos con todos sus ahorros y sus niños pijos no podrían salir el fin de semana siguiente.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Ganamos una par de manos más como la anterior. Teníamos delante nuestra casi veinte mil euros. Me sorprendió como ella mantuvo la sangre fría. Ahora estaba cogiéndolo de verdad. Seguía mirándome a los ojos después de cada mano que ganábamos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ojos de suerte. ¿Sabes como son? Uno de cada color.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Quieres que me ponga lentillas? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ni hablar ― dejaba su mano en mi pierna de vez en cuando para mantenerme constantemente excitado. Éramos la envidia del casino. Vaya dos personajes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Mira ahí atrás, ese de las gafas, ¿lo ves?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí.&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Es el director ― el hombre se acercó muy educadamente y dijo sobre la mesa:    &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ultima mano, caballeros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Tan pronto? ― le contestó ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Casi es de día, señorita.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Ya solo jugábamos con fichas doradas de mil euros. El crupier volvió a repartir y ahora sí que sí. Ahí estaban. Pude sentir como sus ojos se abrieron de par en par cuando levanté mis dos ases, y como se clavaron en los otros dos que estaban en la mesa. Su pierna se tensó. Nadie más lo noto. Le rocé el pie como cuando estábamos en la cama. Eso siempre la calmaba. Respiró hondo y me miró. Asentí y ella movió todas nuestras fichas hacia la apuesta. Quince mil euros. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Un amanecer dorado será entonces ― dije mientras mostré a mis dos pequeños. Se oyó un murmullo por toda la sala. Acabábamos de ganar cuatrocientos cincuenta mil euros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― La casa tiene que retirarse ― dijo el director sensiblemente afectado.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿La casa tiene sueño? ― le dijo ella con la frente muy alta. Menuda zorra.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― En efectivo, billetes grandes, por favor. Se ha hecho tarde ― dije con mi puro en la boca y levantándome de la mesa. La cogí por el brazo y fuimos a cobrar. Estábamos rodeados de gente. Parecíamos dos actores de Hollywood. Ella sonreía a todo el mundo. Estaba en su salsa. Ni siquiera se había acordado de su ex. Entonces la apreté contra mí y le dije:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Última regla: si vas a ganar a lo grande, hazlo siempre con una chica del brazo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hemos triunfado esta noche. Lo he pasado en grande.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Te queda de muerte ese vestido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pues espérate a ver lo que llevo debajo. Vas a flipar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-5285375250989410522?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5285375250989410522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5285375250989410522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/03/la-boheme.html' title='La Bohème'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-3078861651434466524</id><published>2009-03-15T20:01:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T21:23:05.225-07:00</updated><title type='text'>Rosas Carnívoras</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;" align="right"&gt;&lt;i style=""&gt;Termino una y empiezo con otra. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;No hablo de mujeres, es cosa de letras, idiota.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Saturnino Rey, Los Veteranos&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Yo vivía en la Alfalfa y una noche que estaba dibujando, mientras descubría que el azul diluido en cerveza tomaba los brillos justos que andaba buscando, llamaron a la puerta. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Era Ángela, venía del Brujas porque el tipo del que había estado detrás toda la noche se había liado al final con su amiga, Ana. No parecía muy preocupada por el asunto, y mucho menos indignada a pesar de que Ana sabía que a ella le gustaba el tipo. Así que entré en la cocina a por dos cervezas. Cuando volví había encontrado mi rama y ya estaba deshaciendo un buen cogollo. Yo siempre la tenía escondida en una cajita entre los libros de la estantería. Me quedé mirando la cajita, no me lo explicaba. Me senté en el sofá con ella y me contó de otro chico que llevaba toda la semana llamándola. No estaba tan bueno como el otro del bar pero le había gustado por su forma de mirarla. Bueno, la había llamado el jueves para salir un rato pero le dijo que estaba muy liada así que lo dejaron para otro día. Pero lo cierto es que estaba tirada en el sofá viendo una película vieja de Marlon Brando y luego se fue a la cama y se masturbó. Ángela era así. Al parecer lo había conocido el fin de semana anterior pero no le había apetecido quedar con él. Ahora estaba planteándose llamarlo mañana. Ya no le parecía tan malo. Así son las cosas. Nos bebimos las cervezas y volví a la cocina a por otras dos y también nos las bebimos. Intenté preguntarle por su amiga Ana discretamente, yo ya la había visto alguna noche por ahí y me había fijado en ella. Ella no pareció coscarse de mi pregunta y me dijo que tenía que volver al bar a por ella. La había dejado allí un poco tirada, pero claro, no había querido quedarse esperándola mientras ella se relamía del tio bueno. Entonces recordé una frase que había leído en algún sitio que decía: &lt;i&gt;&lt;span style=""&gt;quien soporta que abuses de él, bien te conoce.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt; Luego se fue después de prometerme que me compraría un cuadro. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cerré la puerta y volví a colocarme delante de mi lienzo azul. Lo miré un buen rato. Lo miré a los ojos mientras me acababa el segundo porro. Intenté averiguar si me decía algo. Hasta le pregunté en voz alta. Pero no parecía tener muchas ganas de charlar conmigo así que me fui a por otra cerveza. Abrí el botellín y la chapa giró en el aire. La atrapé al vuelo. Me quedé mirándola. Me gustaban sus bordes. Pero tampoco me decía nada. La cogí en mi mano y la apreté hasta doblarla por la mitad. Me quedé mirándola otra vez. Me recordó a las plantas carnívoras esas que atrapan insectos entre sus espinas. Una vez estuve en casa de una chica que tenía una de estas plantas. Ella solo la regaba y la planta se encargaba de limpiar la casa de moscas y mosquitos. No volví a quedar con esta chica nunca más. Entonces me acerqué a mi lienzo. Algo le faltaba a la rosa que acababa de dibujar. Cogí pegamento y pegué la chapa doblada al lienzo sobre uno de sus pétalos. Una rosa carnívora, me gusta. Ya tenía un buen título. Entonces volvieron a llamar a la puerta.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Era María Chiara, la novia del italiano con el que estaba enrollada se había presentado en su casa y los había pillado en faena. La chica furiosa le había arañado la cara y zarandeado de los pelos hasta sacarla a la escalera. Le fui a buscar una cerveza pero andaba de lado a lado por el cuarto con la blusa rota por el cuello, no sabía que hacer y estaba muy nerviosa. Fue al baño y tardó un buen rato en salir. Le dije que se sentara en el sofá y se calmara un poco. Cogió el botellín donde estaba mojando mis pinceles de azul y se lo bebió por la mitad. No supe como explicarle lo de mi último descubrimiento en azul-cerveza así que no le dije nada y solo le quité el botellín de delante. Se relajó un poco y empezó a contarme todo lo que había pasado. Las españolas están todas locas, me dijo. No supe que contestarle, desde luego no iba a ser yo quien le dijera que no. Me bebí mi cerveza y luego la suya, la azulada, mientras me contaba. Al parecer era la típica historia: la novia se suponía que volvía el domingo de su viaje pero había adelantado la vuelta para verlo a él. La gente debería saber que aunque ese tipo de sorpresas están muy bien cuando tienes ganas de ver a tu pareja, siempre existe la posibilidad de que la sorpresa te la lleves tú. Chiara hablaba gesticulando como había sido la pelea. Al parecer la chica se fue a por ella sin pensárselo en cuanto entró en el piso. Le dije que tal vez la novia ya se oliera el percal de lo que estaba sucediendo con su chico y aquel regreso inesperado hubiese sido en realidad una trampa. Se quedó mirándome. Lo vio claro. Desde luego habían caído con todo el equipo. Le cité una antigua frase que decía: &lt;i style=""&gt;todo lo que hoy está demostrado, alguna vez fue imaginado&lt;/i&gt;. Poco después se fue, no parecía muy decidida. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Cerré la puerta. Volví a mi mierda de cuadro. Ya ni lo miré al pasar por delante camino de la nevera a por otra cerveza. Mierda, no quedaban ya. Mi descubrimiento artístico tendría que esperar a otro día, con todo el riesgo que eso conlleva. Miré encima de la nevera y encontré una botella de escocés por la mitad. La destapé y acerqué mi nariz. Le pegué un buen trago y me la llevé al estudio. Me senté en el suelo de espaldas al lienzo con la botella. No tenía caballete, grapaba los lienzos directamente en la pared del estudio. Pintaba a modo mural. Me gustaba la sensación al pintar contra la pared. Dibujo y grabado a la misma vez. Los profesores de dibujo siempre me lo dijeron, &lt;i style=""&gt;aprietas mucho el lápiz, chaval,&lt;/i&gt; y yo no sabía como explicarles que a mí lo que me gusta es apretarla hasta el fondo. Pero en verdad siempre me fue bien en mi época académica por el realismo idealista de mis retratos. Después de tantos años la belleza sigue siendo lo único que me hace abrir bien los ojos. En esto estaba cuando volvieron a llamar a la puerta, pero esta vez me sonó de manera familiar.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Era ella, me dio un beso, entró al salón de dos pasos y levantó la nariz. Parecía una perra olisqueando el aire. No sabía si reírme o pasar de ella. Es lo que tiene estar con una loca. Se giró hacia mí muy tensa y me dijo:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;― ¿Dónde está?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Dónde esta? ¿Dónde está qué?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡¿Dónde está esa &lt;i style=""&gt;zorra&lt;/i&gt;?!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;¿Qué?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Puedo olerla hijo de puta. Ha estado aquí. ¿Ha estado aquí verdad?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pero de qué estás hablando, aquí no ha …&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Ha estado aquí! ¡Ha estado aquí, hijo de puta! Conozco este olor…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Espera, deja que te lo explique. A lo mejor es por una amiga que acaba de irse. Venía de estar con un chico y seguramente …&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡¡Nooo!! Cabrón hijo de puta, no me creo nada de ti, ¡nada! No me empieces con tus historias, eh. ¡A mí no me vengas con tus historias! ― era inútil así que volví a sentarme en el suelo mientras ella se ponía de puntillas olisqueándolo todo. Se agachó sin acercarse a mí y me cogió de la camiseta y la olió. No parecía contentarse con eso. Así que la dejé pasear su pequeña naricita respingona por el sofá, por las cortinas y hasta por mis pantalones que estaban colgados en una silla desde hacía dos días en busca del rastro femenino. Le pegué otro buen trago al whisky sentado en el suelo y solté un sonoro eructo. Me lanzó una mirada afilada, pude leer en sus ojos. Creía que intentaba disimular el rastro de perfume con el olor del whisky. Luego se sintió un poco decepcionada de su primera intuición. La muy zorra era lista. Siempre me han gustado las mujeres inteligentes. Aunque también me gustan las tontas. Pero no es lo mismo. Ni de coña.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Me voy.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ya te vas? Pero si acabas de llegar y solo has hecho olisquearlo todo de manera acusatoria. ¿Y ahora te vas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y para que has venido? Si puedo saberlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Cosas mías. Adios.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me dejó allí solo, sentado en el suelo con la botella. Luego abrí el balconcito para ventilar aquello. Entonces otro olor vino a mi fea nariz. Olía a quemado y venía de la calle. Cuando me asomé al balconcito vi como unos niñatos le metían fuego a un contenedor de basura lleno de cartones y muebles viejos. Se reían. Entonces uno de ellos levantó la vista y salieron corriendo. Giré la vista y vi a mi vecina con el teléfono inalámbrico en su balcón. Les gritó que estaba llamando a la policía mientras los chiquillos huían calle abajo. Doblaron una esquina y mi vieja vecina soltó el teléfono. Luego nos quedamos los dos un buen rato mirando el fuego. Era una preciosa llama púrpura de dos o tres metros de alto bailando en mitad de la plaza. Se oían los chasquidos de la madera en combustión. El fuego era hipnotizante. Entonces oí a mi anciana y sabia vecina decir: &lt;i&gt;si al menos los necios persistieran en su necedad se tornarían sabios. &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;Me pareció una frase con bastante sentido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Volví adentro, y encontré una cerveza por la mitad sobre la mesa. Estaba caliente. Ella la había encontrado detrás del sofá. También se la había llevado a su nariz. Besé la boca de la botella, metí mi pincel, me encendí un cigarrillo, lo dejé en mis labios, agarré el pincel y seguí con lo mío.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-3078861651434466524?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3078861651434466524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3078861651434466524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/03/rosas-carnivoras.html' title='Rosas Carnívoras'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-4085965987515371675</id><published>2009-03-12T11:26:00.001-07:00</published><updated>2009-03-12T18:27:26.236-07:00</updated><title type='text'>+18</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuidado con mi lengua que se afila.&lt;br /&gt;Salí de un boli, del corazón de un ser humano.&lt;br /&gt;Yo saco mujeres de un agujero lleno de sacos.&lt;br /&gt;Las invito a mi película en papeles cortos&lt;br /&gt;pero intensos, apariciones estelares.&lt;br /&gt;Ya has conocido mi nombre de pila,&lt;br /&gt;vente conmigo y haremos buenas migas. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Si encuentro un alma a la deriva en la acera&lt;br /&gt;me la llevo a casa, y a unas les va de puta madre&lt;br /&gt;a otras mejor no preguntarles lo que pasa.&lt;br /&gt;Soy un mago, los conejos me tienen rodeado.&lt;br /&gt;No busques drogas, aquí jugamos a los dados.&lt;br /&gt;El mundo gira y se nos queda estrecho en cada vuelta,&lt;br /&gt;dando vueltas por el mundo muy pasadas de tuerca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;                  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Soy un forastero borracho buscando leña en un bar.&lt;br /&gt;Letras son para mayores de edad.&lt;br /&gt;Soy las caderas de una negra en movimiento.&lt;br /&gt;Soy un cani con visera en tu ciudad.&lt;br /&gt;Una mujer saliendo del agua, algo increíble.&lt;br /&gt;Yo soy la mezcla y lo puro,&lt;br /&gt;aquí a mí nadie me da por el culo.&lt;br /&gt;Controlo vuestras mentes, y te miro&lt;br /&gt;y te obligo a pegarte en el coco&lt;br /&gt;hasta que te quedes loco. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;                  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Soy lo viejo y lo nuevo,&lt;br /&gt;ese chupito que según bebes, lo potas.&lt;br /&gt;Será mejor que no te escondas,&lt;br /&gt;te meteré mano en el cine.&lt;br /&gt;Soy un francotirador de letras&lt;br /&gt;que provocan, y el mundo se alborota. Lanzo misiles.&lt;br /&gt;Estoy follándome al mundo como si fuera una loca.&lt;br /&gt;Le meto profundo y siento como gime,&lt;br /&gt;le pongo dos cojines, uno bajo el culo y otro en la boca.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-4085965987515371675?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4085965987515371675'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4085965987515371675'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/03/yo-soy.html' title='+18'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-493989823607981705</id><published>2009-03-08T20:59:00.000-07:00</published><updated>2009-03-09T05:39:29.631-07:00</updated><title type='text'>Desde el Campanario II   (2ª parte)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando me desperté estaba tumbado boca arriba en la cama. Era casi de noche todavía. Serían las siete de la mañana o cosa así, calculé. Me incorporé solo un poco. Tenía su pierna rodeándome los muslos. No quise despertarla, así que me volví a dejar caer hacia atrás. Estaba atrapado, como siempre. Alargué el brazo y palpé mi paquetillo de lucky en la mesita, saqué uno y me lo chusqué recién despierto en la cama. Ella se movió un poco. Aproveché para intentar quitármela de encima pero en vez de eso cerró más la pierna y me atrapó. Tenía la piel del interior de los muslos muy fina y cálida. No había salida. Me declaré culpable y le acaricié la pierna mientras fumaba con las primeras luces de la mañana. Luego apagué el cigarrillo y tardé cuarenta y cinco segundos en volver a quedarme dormido.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me volví a despertar boca abajo. Habían pasado unas cuantas horas. Estaba solo en la cama, clavado boca abajo contra el colchón y con la sensación de haber estado aplastado contra él durante un buen rato. Tenía marcas por todo el pecho de las arrugas de las sábanas. Las palpé, tenían un tacto muy extraño. Giré la cabeza y volví a encontrar el paquetillo de lucky en la mesita. Me giré y me di cuenta de que tenía una erección estupenda. Aún después de la larga noche que había tenido la pobre, ahí estaba &lt;i style=""&gt;ella&lt;/i&gt;, a primera hora y ya tan insaciable como siempre. Me la estaba palpando cuando la otra &lt;i style=""&gt;ella&lt;/i&gt; entró en el cuarto. Venía en braguitas y corriendo descalza y de puntillas sobre el suelo de adobe. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;i style=""&gt;Brrrr&lt;/i&gt;, ¡Qué frío está el suelo! &lt;i style=""&gt;Brrr…&lt;/i&gt; ― Se metió en la cama de un salto desde la puerta del dormitorio. Levantó las piernas hacia arriba y se quitó las braguitas con una mano mientras con la otra me quitó el cigarrillo de los dedos y le dio dos caladas. Tenía un precioso tatuaje en el culo de una mariposa. La forma de las alas abiertas me recordaba siempre al espacio que quedaba entre sus nalgas. Luego apagó el cigarrillo en el cenicero con una mano mientras con la otra me agarró la polla y en un segundo ya me encontré otra vez atrapado entre sus piernas. Aunque hubiera intentado mostrar algún tipo de resistencia hubiera sido inútil. Era jodidamente rápida. Empezó a besarme por el cuello mientras me susurraba cositas al oído. Estaba diciéndome algo sobre lo que me esperaba cuando me pareció oír de lejos el ruido de la puerta. Estaban llamando, creo. No dije nada. Pensé que alguien habría visto el coche aparcado en la puerta de la casa. Luego ella dijo algo sobre la noche anterior y otra vez me pareció oír un ruido proveniente de la entrada. Pensé: &lt;i style=""&gt;que se vaya al campo el que sea y que vuelva luego&lt;/i&gt;. Entonces la cogí por el culo y me la puse encima metiéndosela entre los cachetes del culo cuando la puerta del dormitorio se abrió.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Chispa?… ― Me giré hacia la puerta y pude ver la cara de mi amigo Rafa y como sus ojos iban desde los míos bajando hasta el tatuaje del culo de ella donde se encontraba tan a gusto mi polla― ¡Huaala, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nen&lt;/span&gt;! Lo siento ― Cerró la puerta de golpe y pude oír como se reía el muy cabrón desde el pasillo. Ella me miró con los ojos muy abiertos y se bajó de encima mía enrollándose en las sábanas e intentando imaginar hasta donde había visto mi amigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me cago en la ostia, Rafa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, &lt;i style=""&gt;nen&lt;/i&gt;, lo siento. He visto tu coche solo y he dicho: voy a despertar a este cabrón, como en los viejos tiempos&lt;i style=""&gt;&lt;/i&gt;. ― dijo desde el pasillo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Maldito el día en que te enseñé a abrir el postigo de la puerta desde afuera. Me cago en la puta, ¿no sabes llamar?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, &lt;i style=""&gt;nen&lt;/i&gt; ¿cómo coño iba a saber yo que ibas a estar follando? ¡Que &lt;i style=""&gt;pájaro&lt;/i&gt;!, si me lo hubieran dicho también hubiera entrado a verlo. ¡No me lo hubiera creído, &lt;i style=""&gt;nen!, jajaja…&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y este quien es? ¿Cómo ha entrado? ― me preguntó ella enrollada en la sábana mientras se ponía las braguitas de nuevo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Nada, es un amigo. No te preocupes, está como una cabra. ¿Has visto mis calzoncillos? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo que sé. Búscalos tú, no te jode. ¡Me ha visto todo el culo!― Encontré unas calzonas viejas de tenis de mi padre y me las puse. Me quedaban bastante chicas. Se me marcaba todo el paquete y se me metían por la raja del culo. Salí al pasillo y me lo encontré sentado en un sillón con esa risa de loco que siempre había tenido. Se levantó de un salto me cogió por los hombros y me dijo al oído:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¡Que buen culo te has pillado! Me molan tus calzonas, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nen&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;A Rafa lo conocí diez años atrás, una noche allí mismo en la discoteca del pueblo. Aquel día se peleo él solo contra otros tres tíos mas grandes y más altos que él. Al parecer se habían pasado de listos con su hermana pequeña. Rafa tenía cuatro hermanas, todas menores que él. Su padre murió cuando él solo tenía dieciocho años. No había acabado el instituto cuando se tuvo que poner a trabajar para sacar la casa adelante. Su madre bebía y de vez en cuando trabajaba limpiando escaleras y poco más. A Rafa no le habían regalado nada en la vida. Todo se lo tuvo que buscar él mismo y conocía muy bien el valor de las cosas. Y también el de las personas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A los tres paletillos del pueblo de al lado les partió la boca uno a uno en la misma puerta de la discoteca. Yo estaba allí fuera sentado en una fuentecita fumándome un porro y vi como manchaba sus manos de sangre sin inmutarse. Los pobres catetos no se pudieron imaginar que aquel canijo medio loco llevaba desde los catorce años en uno de los mejores gimnasios de boxeo de Barcelona. Cuando acabó con los tres se acercó a la fuente a limpiarse un poco las manos. Me fijé en sus nudillos, tenía callos. Le ofrecí el porro y nos hicimos amigos. Todavía recuerdo como sonaban las ostias que repartió aquella noche. Nunca más lo volví a ver pelear.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Anda vamos a la cocina. ¿Has desayunado?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Qué va. En cuanto me han dicho que habías venido al pueblo he subido corriendo a despertarte. He pasado por la tienda y he comprado un pan de esos de kilo. Cómo molan esos panes, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;nen&lt;/span&gt;. Lo he dejado ahí en la cocina para que hagas unas tostadas de esas que tú sabes hacer. Huala, ¡como me alegra de verte!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― La has asustado, capullo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey, lo siento. Ahora me la presentas, eh. Que culito tiene... No has cambiado nada, tú siempre vas a por los culos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Rafa se sentó una silla de la cocina mientras puse la cafetera y corté unas buenas rebanadas de pan de pueblo para hacer las tostadas. Yo tenía un tostador de fogón de los antiguos. Eran dos planchas metálicas que se colocaban sobre el fogón de la cocina y las tostadas salían como si las hubieras hecho en el mismo horno de la panadería. Ella entró en la cocina atraída por el olor del tostador. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Hola ― dijo Rafa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hola ― dijo ella. Se miraron. No dijeron nada. Estaba claro. Se acercó a mí por detrás y me dijo ― Hum, qué bien huele. ¿Qué estás haciendo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Tostadas. Siéntate. Tardan un poco pero merece la pena.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ya lo creo que lo merecen. Siéntate aquí conmigo y mira al artista, ¿sabías que este hombre sabe hacer las mejores tostadas del sur de …? ― Le dio dos besos y se pusieron a hablar como si se conocieran de toda la vida. Rafa tenía eso que llaman &lt;i style=""&gt;don de gentes&lt;/i&gt;. Lo mirabas, se presentaba, y ya te caía bien. Su mirada nunca ocultaba nada. Ni que decir que tal don le había dado gran sabiduría en el campo de las mujeres. De hecho siempre que tenía la ocasión me recordaba aquella vez que me ayudó a perder mi virginidad. Por no hablar de las veces que me invitó a participar en tríos, orgías, bacanales, y un largo etcétera que organizaba en su propia casa. Recuerdo la noche que me convenció de que la mejor manera de esnifar cocaína era colocando las rayas sobre el final de la espalda de una chica a cuatro patas para luego lamer el resto directamente de la piel de la chica. Yo había ido a visitarlo a Barcelona varias veces quedándome temporadas en su casa. Recuerdo que una vez cuando me recogió en el aeropuerto me dijo: &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Chispa, esta semana va a ser &lt;i style=""&gt;la feria&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ah, si? No sabía que los catalanes tuvierais feria también.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ni puta falta que hace. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;En fin, saqué las tostadas y serví el café. Luego tuve que volver a levantarme para hacer otra ronda más de tostadas mientras ellos se reían y se bebían el café metiendo prisa para las tostadas. La verdad es que aquel trasto de tostador era un gran descubrimiento. Cuando me di la vuelta con las tostadas ella ya estaba enseñándole el tatuaje apoyada en la mesa.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-493989823607981705?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/493989823607981705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/493989823607981705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/03/desde-el-campanario-ii-2-parte.html' title='Desde el Campanario II   (2ª parte)'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-8392408556393927567</id><published>2009-03-01T19:45:00.000-08:00</published><updated>2009-03-01T20:45:30.406-08:00</updated><title type='text'>Acto de Fe</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquel día yo estaba tan tranquilamente sentado en mi silla de dibujo trabajando cuando la oí llegar. Cerró la puerta y pude oír como dejaba sus cosas en la entrada. Se acercó a mí por detrás. Sentí como me agarraba por el respaldo y giró mi silla conmigo encima hasta dejarme de frente a ella. Deslizó su brazo por encima de mi hombro y dobló el flexo de la mesa de dibujo hacia el otro lado de la habitación. Luego simplemente se giró dándome la espalda hacia la luz y abrió la tapa del tocadiscos. Para que os hagáis una idea mejor de lo que ocurrió entonces, lo que empezó a sonar a continuación se parecía bastante a esto:&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;www.youtube.com/watch?v=z9gS404xi7k   (pegar en otra ventana y seguir leyendo).&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces algo maravilloso sucedió. Sus caderas se mecieron de un lado a otro con los dos primeros acordes combinando violencia y dulzura. Luego todo empezó a moverse rítmicamente en ella. Mi boca debió de abrirse, o mejor dicho caerse. Pero no su culo. Su culo empezó a moverse como por arte de magia. A un lado. Al otro. Y al otro. ¿Cuántos lados había? No lo sé. Infinitos. Se movía irresistiblemente despacio. Suavemente y en constante movimiento. No se muy bien cómo pero mis ojos se clavaron en su culito travieso y ya no se separaron de él ni un segundo. A un lado, y al otro, y a otro más. ¿Esta es la cuarta dimensión, dios mío? Movimiento perpetuo. Perpetua sangre fluyendo por sus piernas arriba y abajo. Entonces se agachó hasta casi rozar el suelo. Y luego se levantó despacio, muy despacio, dejando el culo arriba. Muy arriba. Más de lo imposible. La gravedad solo me afectaba a mí, no podía mover un solo músculo. Tampoco lo intenté, sencillamente no podía. Cuando se giró levemente para mirarme sin darse la vuelta completamente pareció gustarle el efecto que estaba causando en mí. Yo no podía hacer nada absolutamente. Solo mirar. Y vaya si miré. Casi me caigo de espaldas cuando su chaqueta de repente salió volando por el estudio hasta chocar contra algo que hizo ruido. No se contra qué, yo solo miraba y miraba. Luego me dedicó otra fugaz mirada por encima de su hombro mientras sus manos desabrochaban el primer botón de su blusa. Me tenía bajo control. Tragué saliva. Abrí mucho los ojos. Su culo me llamaba sin parar. Me decía &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mírame, mírame, mírame, …&lt;/span&gt; y conseguía despistar mi atención de la blusa. Aquel movimiento de caderas hacía que las líneas de su perfil se plegaran en curvas imposibles en un movimiento armónico indescifrable. Cuando volví a mirarla, a su blusa me refiero, ya estaba abierta. La dejo caer hacia atrás hasta media espalda. Y no llevaba sujetador. Entonces sentí como mi corazón dio todo un bombeo directo hacia mi polla exclusivamente. Tragué saliva. Mi boca debió de abrirse de nuevo para coger aire porque su culo no me dejaba en paz ni un segundo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mírame, mírame, …&lt;/span&gt; y yo me sentía muy débil. Pero entonces volvió a mirarme a los ojos por encima de su hombro y dejó caer su blusa al suelo. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Entonces la música se aceleró inesperadamente. Eran tambores de guerra. Comenzó a acercarse a mí de espaldas sin mirarme. Recorrí su espalda con mis ojos de abajo a arriba, desde la rajita de su culo que se adivinaba en el borde del pantalón vaquero hasta su nuca. En un solo segundo pude contar todos los pequeñitos lunares que salpicaban su piel siguiendo el brillo de sus curvas bajo la luz de mi flexo. Cuando me pude dar cuenta ya la tenía justo encima. Me buscó estirando sus manos hacia atrás y me encontró justo donde me había dejado. Tuve que echarme hacia atrás para no quemarme. Mis manos no se habían movido de mis muslos, donde estaban apoyadas, hasta que ella misma me las cogió y se las llevó hacia delante rodeando su vientre. Entonces me hizo apretarla por sus pliegues inglinales contra mi cintura con mis propias manos, tal y como yo hacía siempre. Respiré de su nuca y pude sentir como el aire que ascendía acariciando su espalda entraba en mi pecho hasta inundarlo por completo. El dulce oxígeno de este aire entró en mis arterias como un chute de divina heroína . Su culo se acopló contra mi cintura con la precisión de un tente. Y presionó. Presionó más aún. Se me nubló la vista y mis dientes se apretaron. En mis manos sentí una suavidad peligrosamente caliente. Y la presión aumentaba cada vez más. No pude resistir. No pude evitarlo. Me sorprendí dándole un suave mordisco por encima de su hombro derecho. Me acarició la cara y de nuevo me sentí manso como un cachorrito de león. Inofensivo. Luego sus manos guiaron a las mías hacia arriba por su pecho muy lentamente y entonces vi a dios. Cerré los ojos y le vi. Estaba en el cielo riéndose y me dijo: “¿Qué pasa ahora contigo, membrillo? ¿Crees o no crees en el cielo?” Y yo le contesté con el más sincero &lt;i style=""&gt;sí&lt;/i&gt; que he dicho en mi vida. Le dije:&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Síí! …&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-8392408556393927567?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8392408556393927567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8392408556393927567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/03/acto-de-fe.html' title='Acto de Fe'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-744782072256584402</id><published>2009-02-26T18:51:00.000-08:00</published><updated>2009-02-26T19:12:03.507-08:00</updated><title type='text'>Desde el Campanario</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pasé a recogerla a la hora prevista en el cruce de su calle. Estaba esperándome en la acera con una mochila bastante grande, pensé, para un fin de semana en mi casa del pueblo. Le abrí la puerta y metí la mochila en el maletero. Nos pusimos en marcha. En cuanto salimos de la ciudad cogió su bolso y sacó una posturita de hachís sonriéndome y se hizo un porro. Yo estaba intentando dejarlo, ella lo sabía. Yo había dejado de comprar, para ser más exactos. Era la única manera que encontré para mantener la droga a raya. Así al menos no tenía siempre encima y solo fumaba en ocasiones. En las ocasiones que me invitaban, claro. Subí el volumen de la radio, ella encendió el pitillo y me lo pasó. Pisé el acelerador con la vista en la carretera. Me encanta fumar y conducir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando llegamos al pueblo hacía una temperatura estupenda. Unos cinco grados menos que en la ciudad debido a la altura de la sierra. Apretaba el sol pero siempre corría una fresca brisa que sentaba de puta madre en pleno verano. Sobretodo a la hora de dormir por las noches. Mi casita estaba casi en la entrada del pueblo. Era de las casas más altas. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Por su situación me refiero. Me explico: la casa tiene una planta por la calle de la entrada, planta baja. Pero por la calle de atrás esa misma planta es una tercera debido al desnivel del monte. Entramos y abrí el ventanal de la terraza del corredor. Se podía ver todo el pueblo como si se hubiera dejado caer colina abajo hasta llegar a un pequeño valle. La verdad es que tengo una de las mejores vistas del pueblo. Justo a la misma altura que mi terraza estaba el campanario del pueblo, a unos cien metros justo en frente, para que os hagáis una idea de la pendiente del pueblo. Y en el campanario hay un nido de cigüeñas en el que viven una pareja y su pequeño polluelo. Digo polluelo porque la última vez que había estado allí así era el pequeño, pero ahora se había convertido en un pajarraco torpe, en comparación con la majestuosidad de su elegante padre, y que apenas cabía en el nido. &lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¡Ahí!, ¡Mira las cigüeñas! Oh, es precioso, Al. Que bonito. Me encanta esta casa ―&lt;span style=""&gt;&lt;/span&gt; dijo abrazándome y besándome con muchas ganas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Bueno ella era ornitóloga, todo hay que decirlo. Para los no iniciados: bióloga especialista en aves, migraciones, poblaciones, y un largo etcétera que os ahorraré a vosotros. Así que la carta de las cigüeñas salió de mi manga en el momento preciso y aquella jugada surtió el efecto deseado. Puntazo para mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Después de echar un polvo rápido en la cama de matrimonio nos vestimos y fuimos a comer a la majá de arriba. Una especie de restaurante rural para la gente del pueblo con unos precios muy interesantes aunque no tanto como la carta de chacinas y carnes. Íbamos bien de dinero así que pedimos sin miedo. Teníamos un hambre atroz. Solo hacía falta mirarnos así callados y fumando mientras esperábamos la comida. Cuando nos pusieron los primeros filetes de secreto ibérico la saliva ya no me cabía en la boca.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Espera ― le dije ― vamos a bendecir la mesa ― me miró con la boca abierta y dije reclinando la cabeza ― Por favor, que no llamen al teléfono y que no esté fría la comida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Amén ― dijo ella masticando ya el primer bocado en la boca.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Nos pusimos hasta arriba. Literalmente. No nos podíamos mover de la mesa. Así que pedimos dos cafés y luego otros dos. Estuvimos charlando un buen rato con el estómago bien lleno. Ella siempre me había dicho que no era mucho de carne. Yo pensé, espera que pruebes esto y veas como huele y ya me cuentas luego. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego dimos un paseo por el pueblo. A ella le hizo mucha gracia eso de saludarse con todo el mundo. Se lo iba explicando mientras bajábamos las calles. Subirlas de vuelta ya sería otra historia.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Aquí se conoce todo el mundo, quilla. Aquí se le dice hola a todo el mundo. Y si no tienes ganas de hablar pues basta con un &lt;i style=""&gt;“hey”&lt;/i&gt;, aunque según lo pronuncian aquí se parece más a un &lt;i style=""&gt;“háay”&lt;/i&gt; que otra cosa. Mira, aquí viene un viejo, salúdalo, venga. Salúdalo tú.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Pero si no lo conozco de nada!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Da igual, tu dile &lt;i style=""&gt;“háay”&lt;/i&gt; y verás como te saluda.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Jaí ― dijo ella. El viejo levantó la vista mientras subía la calle y le levantó una ceja. No me pude contener de la risa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Lo ves? No me ha saludado. ¡Tú!, ¡no te rías! Que cabrón estás hecho ― bajé el resto de la calle partiéndome el culo de risa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego dimos un paseo por el campo. Cogimos uno de los caminos que van a las huertas hasta un manantial al que iba con mis colegas a fumar porros cuando veraneaba en el pueblo. Nos cruzamos con un buen puñado de gente. La mayoría me conocían de vista. Ella ya no quiso saludar más y se limitó a sonreír a los lugareños cuando nos saludaban. Llegamos al manantial y bebimos un poco. El agua estaba muy fresca. Entonces quise dármelas de silvestre y me salté una tapia. Cogí cuatro manzanas verdes y se las tiré por encima de la tapia.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Como nos cojan robando manzanas nos van a dar de palos aquí, tú.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Tú tranquila, aquí no pasa ná.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lavamos las manzanas en el manantial. Estaban verdes y muy frescas. Riquísimas. Tenían un puntito ácido muy jugoso de recién cortadas que se notaba en las encías al morderlas. Nos las comimos mirándonos y riéndonos. Parecíamos dos chavales de ciudad mezclándose en la naturaleza. Justo lo que éramos. Luego nos fumamos otro porrito y nos volvimos al pueblo dando un paseo campestre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ya en casa me tiré en el sofá e intenté encender la vieja tele que tenía allí mientras ella se daba una ducha. La tele no funcionaba. Mucho mejor. Cogí el sofá y lo arrastré hasta la terraza del corredor. Era muy espaciosa. Puse los pies en la barandilla y contemplé el paisaje rural. La madre cigüeña estaba enseñándole al pajarraco a volar pero el pequeño no le echaba huevos al tema y no acababa de decidirse a salir del nido. Solo se ponía de pie, daba unos cuantos aleteos seguidos y en cuanto separaba las patas de la cornisa del campanario volvía a bajar cagadito de miedo. Le temblaban las piernas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Échale huevos chaval! ― le grité. El padre se giró y me miró allí repatingado en el sofá liándome un pitillo. Entonces ella subió por las escaleras del baño, que estaba en la planta de abajo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Con quien hablas? ― venía envuelta en una vieja toalla blanca que había encontrado en el antiguo ropero de mi abuela y que le había gustado mucho. Se puso delante y se subió encima mía a horcajadas abriendo la toalla. Su cuerpo aún estaba húmedo. Por todas partes ― ¿No quieres darte un baño?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Enseguida me lo voy a dar, en cuanto solucione un asunto que me ha surgido de improvisto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ah, si? ― dijo acomodando su entrepierna sobre mi cintura ― ¿Cuánto crees que tardaras en solucionarlo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Creo que cinco minutos. Diez máximo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Solo? ― me miró de cerca a los ojos con los suyos bien abiertos. Tenía una forma muy animal de mirarme cuando se sentía &lt;i style=""&gt;salvaje&lt;/i&gt;, como ella misma decía. Las cigüeñas tampoco nos quitaron el ojo en ningún momento.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/p&gt;― Nos están mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Me da mucho morbo que nos miren ― Ella tenía un sexo muy salvaje. Tenía toda la razón.&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-744782072256584402?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/744782072256584402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/744782072256584402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/desde-el-campanario.html' title='Desde el Campanario'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-8362862515193421240</id><published>2009-02-25T18:53:00.000-08:00</published><updated>2009-02-25T20:36:18.330-08:00</updated><title type='text'>La Prueba de Fuego</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;“Como un aullido de lobo con la luna llena de fondo. O como Beethoven de perfil sacudiendo su melena al dar el primer acorde. Joder, así me gustaría a mí empezar una historia. Reventando. A tomar por culo todo. Como un halcón que cae en picado sobre una perdiz que no tiene tiempo para darse cuenta de nada. O como una bomba lapa en el bajo de un coche que explota al hacer contacto la llave y levanta el coche hasta un quinto piso dejando en el suelo un socavón de cuatro metros. A chuparla. Es lo único que se puede decir. La historia ya ha comenzado…”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Dos semanas. Llevaba toda la tarde esperándola en el estudio de la Alfalfa. Me había pasado dos semanas sin salir de allí. Por fin abrí el balconcito y salí al mundo exterior. Me miré las palmas de las manos aún manchadas de tinta. Habían pasado dos semanas en las que había subido al olimpo con los dioses y luego tuve tiempo para darme una vuelta por el infierno, donde me encontré que me estaban esperando. Hacía tiempo que no bajaba por allí. No recordaba haber hablado con ningún ser humano de carne y hueso durante aquellas dos semanas. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;“… Saliendo de aquella fiesta los dos abrazados y borrachos él se dio cuenta de que nunca sería capaz de olvidarla. No necesitaba más que mirar en sus ojos para saberlo todo. No había secretos. No había tensión, ni gestos fingidos. La felicidad inundaba cada mirada hacia el mundo y hacía que éste brillara como un farol mientras paseaban...”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Aquella misma tarde su avión había llegado a la ciudad. Me llamó en cuanto aterrizó. Colgó justo cuando se montaba en el taxi que la traía hasta mí. La noche anterior de su vuelo, antes de caer dormido durante casi veinte horas, le había mandando por email lo que acababa de escribir. Ella siempre era la primera en leerlo. Era la mente fría que sabía distinguirme entre lo ridículo y lo genial. Era como un pequeño ritual. Lo llamábamos &lt;i style=""&gt;la prueba de fuego&lt;/i&gt;. La vi bajar del taxi desde el balcón. Subió corriendo las escaleras. Abrí la puerta en calzoncillos y se tiró encima mía abrazándome entre sus piernas y besándome por toda la cara y el cuello. Llevábamos casi dos meses sin vernos. Nos tiramos a ello toda la tarde. Sabíamos que solo tendríamos dos días antes de que se volviera a marchar por seis meses. O quizás para siempre. Y a mí me parecía un trato justo. Mientras durara.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;“…Sonaba una canción de fondo que decía: “Cuando más te quería, me dijiste que no. Hijo de puta, maricón , jódete.” ¿No crees que la gente merece una segunda oportunidad? Si una persona comete un error grave, ¿no crees que merece una segunda oportunidad? O tal vez debe seguir pagando su error por el resto de sus días. Tal vez esté esperando una señal. Un pequeño gesto que le ayude para convertir lo negativo en positivo. Para darle la vuelta a todo. O por lo menos volver a intentarlo. Una segunda oportunidad…”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Después de la lucha libre nos sentamos en la pequeña cama de noventa que teníamos allí y que a mí me gustaba tanto. Cuando dormíamos juntos nos sobraba la mitad de la cama. Nunca pasé frío. Nos sentamos como dos indios y me preparé para el juicio final. Aquello que había escrito iba a ser mi despedida personal de ella. Los dos lo sabíamos. Solo que nos jodía demasiado como para aceptarlo. Perra vida.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;i style=""&gt;humm&lt;/i&gt; Espera, debo prepararme. Me cago en la puta, necesito un cigarrillo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Dame uno.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bien, &lt;i style=""&gt;humm&lt;/i&gt; como los viejos tiempos. Sé directa, quiero saberlo todo. Aquí vamos. Dime la brutal verdad. Destrózame. Adelante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No puedo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿O quizá prefieres que me de la vuelta y me ponga en pompa para que así puedas lamer mejor, eh, qué me dices?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No puedo, Al. Ya estás otra vez, no me estás escuchando... ― dijo bajando la cabeza.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Venga ya. Te encanta hacerme pedazos ¿Acaso no es divertido cuando te doy permiso? Venga mírame, Clara. Mírame. ― no quería mirarme a los ojos ― Oh, no. Clara… No puede ser. ¿No la leíste? ¿No la leíste, verdad? Mierda, no la leíste. ― dije levantándome de la cama.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡No puedo leerla, Al! No puedo... ― le oí decir mientras yo daba vueltas por el cuarto.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿¿Por qué no??&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Por qué no puedo volver atrás! Esta parte de mi vida termina aquí. Ya se acabó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Se me vienen muchas cosas a la mente y que quisiera decirte. Pero ahora mismo solo se me viene una sola cosa y es: ¡Joder, Clara, acabamos de follar! ― le grité.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Joder, cállate!― dijo tapándose los oídos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Callarme no hará que desaparezca.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;/p&gt;― ¿Sabes qué? Esto ha sido cosa de una noche. Se terminó. No me arrepiento, pero...  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Pero por qué te ibas a arrepentir? Te has corrido tres veces.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Cállate!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, dos, … ¿dos y media?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está bien, ahora si me arrepiento.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está bien, ya paro. ― le dije mientras volvía a sentarme en la cama. Me cogió de las manos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Al, el hecho de que escribieras esto es increíble. Estoy muy orgullosa de ti. Y estoy contenta de que finalmente tú continúes con tu vida y es maravilloso. Pero tienes que hacerlo &lt;i style=""&gt;tú&lt;/i&gt; solo. ¿Entiendes?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y si no quiero, Clara? ¿Y si no quiero hacerlo solo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Al! Yo ya no te quiero. Quiero a Carlos. Y me voy a ir con Carlos, y … necesito que lo aceptes. Lo necesito de verdad. Tú mismo fuiste quien me animó a irme, Al. ¡Tú!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Soy un maldito capullo hijo de puta. ― dije mientras volvía a ponerme de pie ― Clara, ¿eres feliz?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Qué?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Es una pregunta simple. Que si eres feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo ya no sé ni siquiera qué significa eso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Muy bien, te lo preguntaré mas directo: ¿Te hace feliz ese Carlos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Maldita perra! ¡Mentira cochina!―le grité la sacudiéndola por los hombros.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Jajaja, ¡En serio! Me hace feliz. De verdad. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Del modo en que yo te hago feliz?―le dije poniéndome de rodillas en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;¿Tú?&lt;/i&gt; ― me cogió la cara en sus manos dulcemente y me dijo ― Tú me vuelves loca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Así que no te hago feliz? ¿Te vuelvo loca?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Claro que sí. Quiero decir, hubo una época en la que me hiciste feliz. Pero después me volviste loca y eso también estuvo bien, … por un tiempo. Pero después yo… Yo he evolucionado.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ah, ya. Has madurado más que yo. Entiendo. ― le dije poniéndome de pie otra vez.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, sí, precisamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿¿Y yo no??&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No. Tú no.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pues, ésa es una forma terrible de resumir una relación. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, ¿y cómo la resumirías tú?― me preguntó mientras me asomaba al balcón. Me quede un buen rato pensando. Miré una pareja de ancianos que cruzaban la plaza cogidos de la mano. De repente pensé que esta sería probablemente nuestra última discusión. Le contesté con la mirada perdida hacia la plaza.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo diría que nos queríamos demasiado. Y creo que cometimos el error de hacerlo bien a la primera. Nos conocimos y enseguida lo supimos. Solo tuve que mirarte dos veces a los ojos cuando ni siquiera conocía tu nombre. Y eso nos presionó demasiado. Y colapsamos. &lt;i style=""&gt;Plumm  &lt;/i&gt;Como aquella vez que nos caímos borrachos por las escaleras. ¿te acuerdas?&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jajaja&lt;/span&gt; Sí, cuando intentaste subirme en brazos y nos caímos de culo hasta el portal... Y luego lo hicimos en el suelo del rellano. ¿Te acuerdas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Lo ves? Si te puedo hacer reír así, ¿por qué no podemos estar juntos? ― le pregunté volviendo a la cama junto a ella.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Eso es lo que no entiendes. ― me volvió a coger las manos y mirándome a los ojos me dijo ― ¿Sabes por qué? Porque tú &lt;i style=""&gt;no quieres&lt;/i&gt; estar conmigo. Crees... Sé que &lt;i style=""&gt;crees&lt;/i&gt; que quieres. Pero si me entregara a ti, acabarías decepcionado otra vez, porque tú no estás enamorado de mí, Al. Estás enamorado de la &lt;i style=""&gt;idea&lt;/i&gt;. De la &lt;i style=""&gt;idea del amor&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y tú, cómo puedes ser tan guapa y estar tan equivocada?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Todas estas cosas que se supone que no deben pasar, &lt;i style=""&gt;pasan&lt;/i&gt;, cariño. Y lo que pase a partir de ahora solo dependerá de ti. ― dijo cogiéndome la mano y besándomela.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;"… Aquí estamos otra vez, de nuevo", pensó ella. “Todos estamos tan desesperados por sentir. Vagamos por nuestras vidas buscando esos brazos que nos acojan por fin. Aunque solo sea durante unos instantes. Aunque solo sea una leve caricia que nos de la paz. Lo que sea, que nos haga seguir enamorándonos mutuamente y arruinando nuestro camino hasta el fin de los días. ¿Acaso hay algo mejor?”&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-8362862515193421240?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8362862515193421240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8362862515193421240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/la-prueba-de-fuego.html' title='La Prueba de Fuego'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-1394928220317872070</id><published>2009-02-22T17:53:00.000-08:00</published><updated>2009-02-22T18:38:12.243-08:00</updated><title type='text'>Me hechizó, y ya no supo cómo deshacerlo.</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Érase una vez, escribí una historia. La gente parecía entenderla, así que escribí otra y otra más. Así fue cuando internet apareció golpeando en mi puerta. Tan pronto como subí algo mío a la red puse mis labios alrededor de la erección divina que esta industria es y chupé fuerte, tal como una buena puta debería.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Uau. Escribes fuerte. Mola. No me gustan los libros fríos. Ya sabes que me gusta leer en la cama.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Laura me había invitado a su casa a ver una película en el sofá. Cuando me invitaba en este plan ya sabía lo que podía pasar. Hacía casi tres años que ya no estábamos juntos pero, luego de una pausa de un año sin apenas contacto, seguimos teniendo un sexo increíble, y mucho más relajado. Cuando iba de camino a su casa paré el coche en la puerta de una tienda que había en su calle y compré una botella de rivera y dos paquetes de cigarrillos. Habíamos visto la película mientras nos bebimos el vino y luego quiso que le enseñara lo último que había escrito. Me quedé mirándola todo el tiempo mientras ella leía. Parecía gustarle. Me gustaba mirarla. Nunca pude disimulárselo. Cuando terminó de leer se giró hacia mí con una mirada pícara y me dijo:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Qué pasa contigo? Pareces un poco...&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Alegre?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Diabólico?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Precisamente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Feliz?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Incluso.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, tal vez conocí una chica. ― Le dije sonriendo. Me gustaba picarla. Entonces se levantó del sofá y se paró delante mía de pie metida en su albornoz verde marino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Quieres hacerme un favor? ― me preguntó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Claro que sí. ¿Qué pasa?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Por favor, dime lo que piensas. ― entonces se desabrochó el albornoz y pude seguirlo con la mirada hasta caer al suelo. Recorrí su cuerpo desnudo delante mía de arriba a abajo sin perder detalle.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Uau ¿Sinceramente?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, sinceramente. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Cuando una mujer te dice eso debes tener mucho cuidado con lo que dices, sabes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No tengo tiempo de jugar a juegos, Al. Necesito saber la verdad. Mis pechos, ¿qué te parecen? En serio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me resultan muy morbosos. Prometen una suavidad muy excitante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Crees que son demasiado pequeños?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Demasiado pequeños para qué?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Quiero que me los agranden. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No, son absolutamente casi perfectos. Da igual desde donde los mire. Se ven igual de tersos. Me gusta como apuntan hacia arriba cuando estas delante mía así de pie.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Siempre te gustó hacérmelo de pie ¿Y mis labios, que tal?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Tus labios? Sumamente besábles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No esos labios. &lt;i style=""&gt;Éstos&lt;/i&gt;. ― dijo señalándose el sexo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Qué pasa con ellos? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿No crees que están demasiado fláccidos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;¿Qué?&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;―¿Blandos? Estaba pensando en solucionar eso. Rejuvenecimiento vaginal. ¿Oíste hablar de eso? Los recortan un poco. De ese modo no se ven como carne pasada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que extraño… Creo que acabo de perder mi hombría y me está entrando hambre al mismo tiempo. Olvida lo de los labios. Por otra parte, bueno, se nota que tienes abundante vello púbico, aunque lo arregles de esa manera tan sutil, lo cual me parece genial. No me gusta la sensación de tocar a una menor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Gracias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Es un placer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Quieres hacerme otro favor? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Por supuesto. Ya que estamos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Quieres follarme? Mi último ligue hace semanas que no me llama por culpa de una niñata y ahora todo lo que quiero es ser follada por un &lt;i style=""&gt;tío&lt;/i&gt; al que realmente le gustan las mujeres. Si te parece bien.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Eres una titán muy viciosa. ¿Lo sabías? Ven aquí.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;Habíamos puesto música y recuerdo que lo hicimos en el sofá con un blues de fondo muy intenso y caliente.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;br /&gt;… I put a spell on you&lt;br /&gt;’cause you’re mine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You better stop the things you do&lt;br /&gt;You know I can’t stand it&lt;br /&gt;You’re runnin’ around&lt;br /&gt;I can’t stand it cause you put me down&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I love you anyhow&lt;br /&gt;And I don’t care&lt;br /&gt;If you don’t want me&lt;br /&gt;I’m yours right now&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;You hear me&lt;br /&gt;I put a spell on you&lt;br /&gt;Because you’re mine&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;And you know it…&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;― ¿Puedo preguntarte algo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Si no hay remedio…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Cuando estabas conmigo, ¿yo era importante para ti, Laura? Quiero decir, ¿Alguna vez… ¿Alguna vez te hice sentir estúpida?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No fuiste malo, no. Pero eres duro con la gente, Al. Hay que tener mucha paciencia contigo cariño. Yo ya estoy acostumbrada. Pero vuelves loca a cualquiera con tus rayadas, cielo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Desearía ser diferente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo también. Pero no lo soy. ¿Sabes? A veces me imagino que estás aquí conmigo en la cama.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ah, si? ¿Y qué hacemos?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Nada. Solo me abrazas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Por detrás?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Y por delante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y solo eso? ¿No te toco?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Casi nunca. Tampoco hablas. Solo suspiras y dices &lt;i style=""&gt;hummm.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y como te sientes?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Muy tranquila y relajada. En paz. También te gusta besarme en la nuca, donde empieza el pelo. Pero muy suavemente. Casi sin rozarme.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y luego que pasa?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que me duermo enseguida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No me necesitas para nada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Todo lo contrario. Quédate. Tengo un montón de cosas que quería contarte.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Genial.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-1394928220317872070?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1394928220317872070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1394928220317872070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/me-hechizo-y-ya-no-supo-como-deshacerlo.html' title='Me hechizó, y ya no supo cómo deshacerlo.'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-4301371904847490807</id><published>2009-02-19T21:11:00.000-08:00</published><updated>2009-02-19T21:28:47.783-08:00</updated><title type='text'>Terapia Natural</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;Fue en un bar de copas cerca del barrio. Estaba muy bien montado en una antigua casa aristócrata, con muchos sofás y mesas de café. Abrían por las tardes y solíamos parar por allí después de las comidas en reunión para tomar las primeras copas a modo de digestivo. Yo estaba tan tranquilamente sentado, o más bien casi tumbado, para ser más estrictos, en uno de los sofás con los pies cuidadosamente apoyados en la mesita del café entre las copas, y mirando los video clips que ponían en las pantallas. Entonces llegó María con un amigo suyo del brazo. Venían muy animados, parecían pasarlo muy bien. Me di cuenta de que no me dejarían a hacerlo a mí. Con lo pacífico que soy yo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Hey, ¿sabes que? ― dijo María sentándose a mi lado en el sofá ― Julián también escribe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿En serio? Lo siento por ti, Julián ¡La cuenta por favor! ― dije intentando incorporarme. Tenía que escapar como fuera. Pero ella era una depredadora.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey, ¡quieto ahí! ― María se giró hacia Julián mientras me sujetaba del muslo para no dejar que me escaqueara de la charla literaria ― Es un tonto, no le hagas caso. Julián fue quien escribió el texto para el grupo de teatro que te conté el otro día, ¿recuerdas? No claro, que pregunta. El fue quien nos pasó el guión de &lt;i style=""&gt;Los Artistas Somos Todos&lt;/i&gt;. Cuando lo leí, pensé, “vaya esto sí es bueno. Este tío es un genio”. Y ahora está aquí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No me lo puedo creer. ― dijo Julián dedicándole una sonrisa interesante.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Sí!, y todavía lo tengo en mi mesita de noche. De verdad. Me encanta. ― dijo María mirándole a los ojos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Vaya, gracias. Es un halago. Viniendo de ti. ― le contestó el.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Un momento ― tuve que interrumpir antes de que se subieran al sofá a lamerse el culo el uno al otro como dos perros en celo ― Espera un poco, a ver si lo he entendido bien ¿has escrito sobre lo que significa ser un artista?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No te pongas borde, Al. ― María me vio venir. Instinto de cazadora. Ya os lo dije.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― En realidad, ― dijo Julián ― si tuviera que definirlo de algún modo, escribo sobre acceder al artista que existe en cada uno de nosotros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Entonces, ¿de verdad crees que cada persona tiene... un &lt;i style=""&gt;artista&lt;/i&gt; dentro? Una especie... de … &lt;i style=""&gt;Picasso &lt;/i&gt;interior?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Exacto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Por lo tanto, te consideras a ti mismo un artista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me gusta pensar en mí mismo más como un espíritu creativo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ya bueno. A mí me gusta pensar que me despiertan por la mañana con una buena mamada y eso no hace que sea verdad. Incluso me conformaría con una paja.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, yo tengo que irme ya pronto, María. He quedado con un grupo. ― Julián se giró hacia mi ya de pie y me dijo ― Deberías asistir a uno de mis talleres, Al. Es gratis.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ah, también haces talleres? Mmm Vaya, no me interesa ― dije sin apartar la vista de la pantalla donde una bailarina con un culo perfecto lo movía arriba y abajo en primer plano delante de la cámara en un video clip latino muy sexy. Mis ojos seguían aquel culo de la pantalla arriba y abajo, arriba y abajo mientras el pelma de los artistas interiores seguía hablándome.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pásate cuando quieras para echar un vistazo, Al. Creo que quizás te ayude con tu escritura. Quizás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Claro que sí, &lt;i style=""&gt;motherfucker.&lt;/i&gt; Sabes, no me sorprendería nada que&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;acabaras vendiendo esa mierda, porque creo que explotas uno de los negocios más grandes que hay. Todo el mundo quiere ser &lt;i style=""&gt;alguien&lt;/i&gt; especial. Los hay incluso que se lo creen de verdad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Y lo son. Incluso tú, Al.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Yo? No lo creo. Yo no hago nada especial. Yo solo veo las cosas que pasan. Igual que esta palmera. Si es que ve algo. &lt;i style=""&gt;Hola&lt;/i&gt;… &lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Adiós, Al ― dijeron mientras salían por la puerta. Me dejaron allí hablando solo con la planta. Una palmerita metida en una maceta que había al lado. Cogí la maceta y la subí en el sofá. La abracé. Nos pusimos a ver la tele.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Estás callada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Me gusta el silencio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Sí, a mí también. Siempre que estés a gusto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Mi corazón duele.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― ¿Tu corazón? Vaya. El mío también ¿Algún palmerito?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― No lo sé. Creo que sí… Sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Yo también. Pero, con una chica. ¿Quieres hablar de eso?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― No. Sólo quiero saber… ¿cuándo deja de doler?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Bueno. A lo mejor no te gustará oírlo, pero si tienes suerte, supongo que nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― ¿Lo habéis hecho? … Tú y esa chica.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― No. Perdí mi oportunidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;― Eso no debería ocurrir nunca. Es muy triste.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Seguimos mirando la tele. El video clip de la chica del culo moreno estaba acabando.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Ves?, al final, tal vez, todo se reduzca a eso. Al sexo. Es lo que decide quien triunfa y quien no. Felicidad o soledad. Y no tiene nada que ver con si es justo, o merecido, o no. Además, es lo único que quiere todo el mundo. Supongo… ― me giré hacia la palmerita, acariciando sus hojas y le dije ― ¿Y a ti, cielo? ¿No te gusta el sexo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Seremos amigos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está bien, no he dicho nada. Será mejor. La gente está empezando a mirarnos raro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No me importa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― A mí tampoco, ¿un cigarrito?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;u&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/u&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-4301371904847490807?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4301371904847490807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4301371904847490807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/terapia-natural.html' title='Terapia Natural'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2506784302846958162</id><published>2009-02-18T19:36:00.000-08:00</published><updated>2009-02-18T23:18:09.276-08:00</updated><title type='text'>Cuando es lo que hay</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Concha se levantaba cada mañana. A las siete.&lt;br /&gt;No le quedaba más remedio.&lt;br /&gt;Tenía siete bocas que alimentar. Siete.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Concha tenía un marido que la quería.&lt;br /&gt;Un marido que fue barbero. Que se sepa:&lt;br /&gt;Barbero, vigilante nocturno y tornero.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Concha sabía hacer las mejores papas con bacalao.&lt;br /&gt;Sabía sacar diez filetes de un cuarto de carne&lt;br /&gt;Y todavía dejaba algo pal vecinito de al lao, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;el pobre&lt;/span&gt;.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Concha dormía con su marío en su dormitorio.&lt;br /&gt;Con su marío y los dos más pequeños en su mismo cuarto.&lt;br /&gt;Y por si dios quería, todavía guardaba sitio. Por si acaso.&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Concha vivió en el monte, en la sierra y en la aldea.&lt;br /&gt;Vivió en los pajaritos, en la calle feria y la macarena.&lt;br /&gt;Pero esta mañana Concha no se levantará a las siete.&lt;br /&gt;Porque esta noche es suya. Esta noche le pertenece.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;Concha nunca conoció a su padre.&lt;br /&gt;Cuando esta noche lo encuentre se tirará a sus brazos&lt;br /&gt;Sin importarle nada, ni cuanto, ni ande.&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Porque cuando es lo que hay,&lt;br /&gt;… es lo que hay.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2506784302846958162?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2506784302846958162'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2506784302846958162'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/es-lo-que-hay.html' title='Cuando es lo que hay'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2452635356269487412</id><published>2009-02-15T20:29:00.000-08:00</published><updated>2009-02-15T21:00:59.382-08:00</updated><title type='text'>Speed Psicoanálisis</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Jan pasó a recoger a su amigo Al una hora más tarde de lo que le había dicho por teléfono. Llegaron a la puerta de la casa donde Isa daba su fiesta y aparcaron el coche de una sola vez dejándolo con las dos ruedas derechas subidas en la acera. Los dos amigos salieron del coche. Venían discutiendo. Al cerró su puerta de un sonoro golpe. &lt;i style=""&gt;¡Plamm!&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Muy bien, Jan. Ven aquí. Ahora, repite conmigo: Yo nunca.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Yo nunca… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pero &lt;i style=""&gt;nunca&lt;/i&gt; jamás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Nunca jamás… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me follaré a Isa otra vez.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me follaré a Isa otra vez.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Muy bien, te lo agradezco.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, tío. Solo de decirlo ya me he puesto caliente, jajaja&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Que te jodan, cabrón!&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey venga tío, ven aquí. Lo siento, tío. Te aprecio un montón. Venga, tú ya lo sabes. No me hagas tener que decírtelo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― A veces las cosas se deciden por lo uno dice o deja sin decir, ¿sabes, Jan? No puedo perdonarte siempre todas las putadas que me haces, joder… ― Al se quedó mirando al suelo ― Dios mío, acabo de imaginarme como tiene que ser estar conmigo mismo…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Hey, hacía mucho que no tenía un amigo como tú, ¿vale? No volverá a ocurrir.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está bien para ya. Me vas a hacer vomitar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Todavía la quieres, verdad?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, sí. Vámonos. Tenemos que subir a la fiesta.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Isa los recibió en la puerta y recogió sus abrigos. Había mucho ruido y mucha gente dentro. Se escuchaban las risas desde la calle. Isa cogió del brazo a Al mientras cerraba la puerta y entró con él en el cuarto de la casa que aquella noche funcionaba como guardarropa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Vaya. Ha venido mucha gente a tu fiesta. Cada día estás más popular.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Te lo voy a pedir solo una vez ¿Podrías comportarte esta noche?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Por favor. Me hablas como a un niño. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Eres&lt;/i&gt; un niño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Qué es lo que piensas que voy a hacer? ¿Remover el bol del ponche con la polla?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bastante probable, sí. Esa es la cosa contigo. Uno nunca sabe lo que esperar de ti… o de tu polla.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Mmm Golpe bajo. Sabes, cariño, estás preciosa esta noche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bien, eso es... Gracias, Al. Anda, vamos con ellos. Sé bueno, por favor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― &lt;i style=""&gt;Seré bueno&lt;/i&gt;. No te preocupes por mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No eres tú quien me preocupa, Al.&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La fiesta estaba en su apogeo. La gente iba de un lado para otro bailando y derramando sus bebidas por el suelo. La mayoría de la gente estaba en el salón. Allí estaba siempre Isa, que de vez en cuando volvía a la cocina para asegurarse de que no faltaba de nada. Había además varios grupos en diferentes cuartos con su música particular cada uno. Al se dio una buena vuelta por toda la fiesta hasta que dio con el cuarto donde se encontró más a gusto. Estaban escuchando algo de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;rap de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Club de los Poetas Violentos&lt;/span&gt; y volcando rayas en un pequeño aparador del &lt;i style=""&gt;Ikea&lt;/i&gt;. Allí estaban dos o tres chicos con rastas en el pelo y otro más rapado al cero que era el que colocaba las rayas. También había dos chicas más apoyadas en el aparador. Una de ellas se acercó a Al para pedirle fuego.&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;― Isa me habló de tu blog, sabes. Lo he leído. Está muy entretenido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, eso es lo que hago, básicamente. Entretenerme. Como vosotros.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Quieres una?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Claro, ¿por qué no?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Estoy interesada en ver que es lo que escribes mañana sobre esta fiesta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, solo escribo lo que me sube a la cabeza ― dijo Al mientras se inclinaba sobre el aparador y esnifaba su raya. ― Mmm Soy el chico del caos. Crearé un caos para tí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bien, eso me gusta. Me toca.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego se asomaron a un pequeño balcón que había en la habitación para respirar un poco. Se llamaba Bea, y era psiquiatra. Acababa de licenciarse. No sabía muy bien que hacer ahora. Como todos. Allí le contó a Al que acababa de dejarlo con su novio. Al parecer él nunca se había tomado muy en serio lo de estar con ella. Pero ahora ella buscaba algo más comprometido, más serio. Quería hacer planes. Como todas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Cuando te pasas cinco años amando a un tío y preguntándote porque él no te ama a ti, tiendes a ser un poco cínica sobre las cosas, sabes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí. La cuestión supongo que es juntarte con alguien que te recuerde siempre la suerte que tienes de estar a su lado ― Bea le pasó un porro que se había liado mientras charlaban en el balcón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Entonces ahora que ya estás licenciada, ¿has tenido algún paciente?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Profesionalmente, no. No estoy segura de querer ejercer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Pues sabes, tal vez te interese estrenarte conmigo. El otro día tuve un sueño muy caliente con una monja. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿En serio? ¿Y qué pasó?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Soñé que la monja me hacía un mamada.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Ahí vamos! jajaja, una monja y una mamada. Es buenísimo, sí señor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Tu crees? ¿Y cuál es tu opinión como psiquiatra, doctora?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bueno, no se necesita a Freud para descifrarlo. ― entonces Bea puso un tono de voz muy gracioso en plan profesional ― Podemos establecer que tienes una predilección por la compañía de mujeres que no están disponibles. Infidelidad fetichista.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Tiene gracia ¿De verdad lo ves así? &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Supongamos que así fuera, ¿vale? ¿Cual sería el colmo de ese fetiche? Tal vez sea una mamada de una mujer que esta escencialmente &lt;i style=""&gt;casada&lt;/i&gt; con Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Joder, visto así… Oye, ¿y no puede ser solamente un sueño curioso?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Jejeje, Anda, vamos adentro.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Volvieron a la fiesta. Estuvieron allí bailando y bebiendo hasta que en una de sus visitas a la cocina, Al pudo ver que ya no quedaba whisky. Iba siendo hora de migrar de allí. Encontró a Bea en la puerta de la casa con los tres chicos de antes y su amiga. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Ya te vas?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, nos vamos a mí casa, a tomar la última copa, ¿quieres venir?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Tienes whisky?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Estupendo. Vamos allá.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Algunas horas más tarde y después de dos o tres copas más Al consiguió quedarse a solas con Bea en su casa. Los chicos se fueron cuando su amiga empezó a decir que tenía sueño y era hora de irse. Al pensó que seguramente Bea ya les hubiera facilitado la información necesaria para dejarlos solos. En cuanto cerraron la puerta se lanzaron el uno sobre el otro en una pelea de besos hasta llegar al dormitorio de ella.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ooh, oh dioss… Mmm Uff, era justo lo que necesitaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Bien por ti. Encantado de satisfacerla, doctora.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que, ¿vas a tener otro?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No, no es eso. Creo que… voy a llorar. Oh …&lt;i style=""&gt; snif&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Oh, nena, no hagas eso. ― Bea empezó a sollozar con una sonrisa en la cara. Era una expresión muy extraña. Estaba llorando de verdad pero sin embargo se la veía feliz.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No, tranquilo, no es malo.. &lt;i style=""&gt;snif &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Me pasa a veces.. &lt;i style=""&gt;snif &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Después de correrme me entran ganas de llorar. O sea, no siempre. Algunas veces.. &lt;i style=""&gt;snif &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Pero a veces me pasa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― No te preocupes. A mi también me ha pasado alguna vez. Solo que por lo general, después de correrme me entran ganas de echar una siesta. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Y soñar con monjitas, eh?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí. Anda que tú y yo estamos bien…&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Necesito ir al baño.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está bien. Sabes, las chicas con las vejigas pequeñas siempre me han parecido sexys.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Gracias. Eres un encanto de paciente. Ahora me explicas eso.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2452635356269487412?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2452635356269487412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2452635356269487412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/terapia-de-fiesta.html' title='Speed Psicoanálisis'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2109558928671247527</id><published>2009-02-12T19:42:00.000-08:00</published><updated>2009-02-14T20:02:28.539-08:00</updated><title type='text'>Se busca un corazón</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Buenos días. Prometeo os odia a todos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Haz lo que quieras. No me importa lo que digas en tu blog ése.&lt;/p&gt;              &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Ya he aprendido algunas cosas sobre la vida:&lt;br /&gt;1º- Una mañana entera metido en un trabajo sin sentido, obedeciendo a un subnormal que se cree mejor que &lt;i style=""&gt;tú &lt;/i&gt;porque se ha levantado una hora antes para afeitarse su redonda cara de cerdo, no tiene precio.&lt;br /&gt;2º- Un funcionario universitario que, protegido tras las trabas burocráticas, te mira a los ojos y acercándose a ti te confiesa que &lt;i style=""&gt;te esta puteando la vida&lt;/i&gt; con una sonrisa en la cara, NO lo siente. A pesar de que lo repita tres veces seguidas, y en voz alta.&lt;br /&gt;3º- Las niñas de primero y segundo que pasaban de ti como de las clases, &lt;i style=""&gt;ahora&lt;/i&gt; se quedan mirándote cuando vas por los pasillos por los que ya nunca volverás a pasar como una promesa que jamás se cumplirá. (cada vez están más buenas y son más guarras)&lt;br /&gt;y 4º- Cualquiera de estas cosas es mejor que pasar la noche solo deseando tener a alguien al lado en la cama. Sobretodo cuando no sabes muy bien a quién. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;En el país del fútbol y los políticos corruptos, el tiempo pasa lento cuando es el tiempo que nos queda. Un día sueñas, el siguiente escribes, y al otro todo lo que has escrito y soñado se transforma en algo real. Y viceversa. Si me hubieran avisado antes… &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Errores que se cometen, corazones que se rompen, lecciones duras que se aprenden. Los días llegan y se quedan. Unos encajan bien, y otros mal. Así es como funciona.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me han dicho que invente una historia sobre la chica que desapareció hace ya casi tres semanas. Lo siento chicos, no me gusta meterme en la mierda hasta el fondo. Aunque siga pisándolas en la calle justo antes de subir a vuestra casa.&lt;br /&gt;Hoy solo me apetece escribir con música de fondo como de cajita de música mientras la noche lo cubre todo de silencio. Ya no puedo vivir de día. Hay demasiado ruido. Y a mí solo me gusta un poco. De vez en cuando, como el amor.&lt;br /&gt;Hay cosas que debo resolver. Al menos por mi propio bien. Están esperándome ahí delante. A veces me miran como preguntándome: “Hey, ¿ya no te acuerdas de mi?” Y yo les digo que sí hombre, que sí. Solo que ahora no puedo. Tengo otras muchas cosas que &lt;i style=""&gt;no &lt;/i&gt;hacer.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Eso se llama falta de ambición. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Define &lt;i style=""&gt;ambición&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Estás borracho?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Define &lt;i style=""&gt;borracho&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Prometeo os desea lo peor de los males a muchos. Al resto os veré por la noche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por cierto, mañana es el día de los enamorados. Y ella no va a volver a caer. Dice que no le importa lo que escriba en mi blog. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;¿Alguien tiene un corazón para prestarme?&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2109558928671247527?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2109558928671247527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2109558928671247527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/se-busca-un-corazon.html' title='Se busca un corazón'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2434024149895873128</id><published>2009-02-11T20:14:00.000-08:00</published><updated>2009-02-16T20:54:30.137-08:00</updated><title type='text'>Adivina Adivinanza</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;Me puedes ver en tu piso,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;y también en tu nariz,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;sin mí no habría ricos&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;y nadie sería feliz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;¿Quién soy?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2434024149895873128?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2434024149895873128'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2434024149895873128'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/adivina-adivinanza.html' title='Adivina Adivinanza'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-4214807266443289413</id><published>2009-02-08T18:48:00.000-08:00</published><updated>2009-02-09T04:08:29.039-08:00</updated><title type='text'>O.V.N.I.  (Objeto Volador No Identificado)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquel domingo por la tarde estaba sentado en el suelo del baloncito del estudio con las piernas colgando hacia fuera. Tenía unas bonitas vistas de la plaza. Me gustaba sentarme allí a fumar hierba por las tardes. Veía pasar a las niñas motando en bici justo por debajo del balconcito con sus escotes primaverales y aquellas vistas me alegraban la tarde. Así estaba yo cuando escuché un silbido que me fue familiar. Miré hacia la calle y allí estaba Juanjo. Acababa de llegar de Granada. Me contó desde la calle que había olvidado las llaves del piso y no tenía donde pasar la noche hasta el día siguiente que viniera su casera. Llevaba dos maletas enormes. Le hice señas para que subiera. Yo no pensaba subírselas. Le deje la puerta abierta y le oí entrar arrastrando las maletas.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Traigo cervezas. ¿Las meto en la nevera?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que coño, tráelas aquí. ―&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;dejó las cervezas en el suelo y se sentó conmigo en el balcón. Le pasé el porro mientras veía pasar a una morena con un culo sencillamente perfecto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que pasa tío. ¿Y Marta, está por aquí?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Que va. Se ha vuelto a ir. Dice que no hay futuro en lo nuestro.― dije cogiendo un botellín de la caja y abriéndolo con el mechero. &lt;i style=""&gt;¡pop!&lt;/i&gt; La chapa voló por el aire hasta caer en algún punto de la plaza… &lt;i style=""&gt;clinclin&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Vaya tela. Joder pues yo no veas, que película. He roto con Amina. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Con la morita?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Sí, tío. Lo hemos dejado. Bueno, más bien la he dejado yo. Vengo todo el camino dándole vueltas al coco. Mira ésa. Mira que culo, madre mía. ― El sol se filtraba entre las nubes enfocando aquel culo en movimiento mientras cruzaba la plaza. Era como si dios mismo en persona nos dijera: “Mirad que obra de arte. Superad eso si tenéis cojones.”&lt;/p&gt;― Oye, el otro día estaba pensando, ¿tú crees en los ovnis?&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Nunca he visto ninguno por aquí. Ayer ví a Sara. A tu &lt;i style=""&gt;Sarita&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Sí o qué? ¿Como está?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Está buenísima. Me preguntó por ti.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Mañana la llamaré. Esta hierba también está buenísima. ― Estuvimos así un buen rato. Fumando y fisgoneando como dos viejas sentadas al fresco. Nos bebimos la caja entera de cervezas. Apuesto a que dios no se sentía tan orgulloso de nosotros.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;Luego llamaron al teléfono de Juanjo. Eran dos amiguitas suyas. Tenían ganas de juerga. Me miraba a los ojos mientras hablaba con ellas. Me podía imaginar claramente sus intenciones y lo preocupado que andaba por su reciente ruptura: “Sí, sí claro que voy a salir. Ahora estoy en casa de un amigo en el centro. Veniros para acá y ya salimos directamente. Sí, comprad una botella de ron. Claro que podemos beber aquí en casa de mi amigo. Dadme un toque cuando lleguéis a la Alfalfa y os veré desde el balcón. Venga guapas, un beso, ahora nos vemos”&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No fueron dos, ni tres, sino cuatro potrillas de segundo curso compañeras de Juanjo en la facultad donde estaba matriculado. Creo que era una carrera de económicas. Mi amigo tenía un trabajo fijo en una consejería pública donde trabajaba por las mañanas. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Luego iba por las tardes a la universidad para mantenerse al tanto de las oportunidades del nuevo mercado principalmente, según me explicaba él mismo. Sea como fuere parecía bien informado. Las chicas subieron por la escalera riendo y haciendo mucho ruido. Venían colocadas de &lt;i style=""&gt;M&lt;/i&gt;. Todas se abrazaron a mi amigo llamándolo &lt;i style=""&gt;Juanjito&lt;/i&gt;. Pero lo cierto es que les sacaba una cabeza a todas ellas. Luego se acercaron a mí como una manada de jóvenes hembras curiosas. Se presentaron de una en una. Me parecían todas iguales. No me quedé con el nombre de ninguna de ellas.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Empezaron la fiesta volcando el &lt;i style=""&gt;M&lt;/i&gt; sobre las copas. La más atrevida de todas ellas era la que guardaba la droga, se comportaba como la jefa del grupo. Me ofreció y le dije que prefería volcarlo sobre la mesa y esnifar. Me miró un poco extrañada. Le expliqué que así subía más rápido, directo a la sangre. Luego dijo que ella también lo tomaría así. Se notaba que nunca había esnifado. Me miró atentamente mientras lo hacía yo y luego hizo lo mismo ella. Acabaron todas esnifando y comentando la sensación extraña que les dejaba en la garganta. Se bebieron la botella de ron en poco más de media hora. Así que tuve que sacar de mi propia bodega. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Luego quisieron poner música. Miraban mis discos esperando encontrar algún artista que les resultara conocido. Juanjo acabó levantándose y puso uno de &lt;i style=""&gt;2 Many Dj´s&lt;/i&gt;. Empezaron a bailar por el estudio derramando las copas y tirando las cenizas al suelo. Una de ellas se dejó caer en el sofá justo a mi lado. Empezó a rozarme la pierna con la suya discretamente. Juanjo bailaba en el centro del salón con la jefa de todas ellas detrás pegada a su culo y con otra más delante. Se le veía en su salsa. La cuarta no paraba de mirar el móvil y cada diez minutos salía al balcón para hablar por teléfono. Así estaba la cosa repartida. Juanjo empezó a enrollarse con la que tenía delante mientras la jefa bailaba detrás de él metiéndole la mano por dentro del pantalón. Me giré hacia la que estaba sentada conmigo en el sofá. Me miró expectante. No quise defraudarla así que le di un tímido beso en los labios. Entonces se sentó sobre mí a horcajadas de un salto y me besó abriendo mucho la boca. Empecé a empalmarme a pesar del alcohol y la droga. Ella parecía estar muy excitada. Se frotaba contra mi paquete. Podía sentir el calor de su coño mientras de reojo vi como los pantalones de Juanjo caían al suelo y la jefa le hacía una mamada mientras él se enrollaba con la otra. También pude ver como la chica del balcón decía algo de que tenía que irse sin que nadie le hiciera mucho caso. Así que cogió su bolso y se fue. Juanjo cogió en brazos a una de ellas y se fue en dirección al cuarto de invitados. La jefa se inclinó hacia la mesa, se metió otra ralla, nos miró y corrió detrás de ellos.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me quedé en el sofá con mi acompañante. Le quise quitar el sujetador por la espalda pero me miró riéndose y me dijo “Se abre por delante”. Eso me puso muy cachondo. Se quitó la camiseta y pude ver el cierre. Tenía mis manos apretando firmemente su culo contra mí, así que intenté quitárselo con los dientes pero al final me tuvo que ayudar ella mientras se reía. Le comí las tetas un buen rato mientras se frotaba contra mí. Sentí como me apretaba entre sus piernas y entonces soltó un suspiro. Me miró muy colorada y me dijo “He tenido un orgasmo”. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entonces decidí que también me tocaba a mí. Me bajé los pantalones con ella encima y entonces la vi abrir mucho los ojos. Yo pensé “Bueno, tampoco es para tanto.” Cogió su camiseta del sofá y se tapó con ella. Estaba mirando hacia la puerta. Me giré desde el sofá en calzoncillos con la canadiense puesta, y entonces vi la cara de Marta en la puerta. Y ella vio la mía. No sabía que leches decir. Entonces Marta dio un paso hacia delante y asomó la cabeza hacia el cuarto de invitados y vio a Juanjo entre las otras dos chicas repartiendo y bregando sin parar. Las chicas chillaban y se reían. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Así es como me echas &lt;i style=""&gt;tú&lt;/i&gt; de menos? ¿Qué es todo esto? ― me preguntó mientras la chica se bajaba de encima mía. Cogió su camiseta y se metió corriendo en el otro cuarto cerrando la puerta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¿Cómo has entrado?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Me ha abierto una chica que bajaba. Me dijo que estabas aquí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Son amigas de Juanjo, yo no las conozco.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Ya veo, ya ¿Así es como me echas de menos, verdad? Hijo de puta. La culpa es mía por creer que eras un imbécil. Pero aquí la única imbécil soy yo. Eso está claro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― Espera Marta, deja que te lo explique ― No me dio tiempo a subirme los pantalones cuando ya había salido por la puerta. Corrí hacia el descansillo y pude oir la puerta de abajo cerrándose de un portazo. Salí corriendo al balcón aún con los pantalones medio bajados. La vi. Iba cruzando la plaza muy deprisa. Llevaba un vestido de tirantas muy ceñido de un color tostado del mismo tono que su piel morena. Estaba increíble.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;― ¡Marta! ― Se dio la vuelta en mitad de la plaza. Me miró fijamente. Pude ver odio en sus ojos. Odio del bueno, en estado puro. Era preciosa. Era magnífica. Amaba a aquella mujer. Lo supe justo en ese momento. Se agachó hacia el suelo y cogió una litrona vacía que había al lado de un banco de la plaza. Volvió a mirarme. Quise decirle lo que sentía por ella. Pero sin dudarlo un instante cogió carrerilla y tiró la litrona con todas sus fuerzas hacia mí. Pude ver la botella girando y zumbando en el aire mientras venía hacia mí... &lt;i style=""&gt;zuhm zuhm Zuhm &lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;No me moví ni un milímetro. Me merecía aquel botellazo. Vi una sombra delante mía y la botella se rompió justo en mi frente. ¡&lt;i style=""&gt;Crasshh&lt;/i&gt;! Caí de espaldas hacia dentro. Sentí la cerveza fría resbalando por mi cara mezclada con la sangre caliente. Había cristales por todas partes. Entonces abrí los ojos y vi luces de todos los colores. Parpadeában y me atraían hacia el techo. Pude ver sus ojos una vez más entre todas esas luces. Ya no había odio en ellos. Oí su voz llamándome mientras me sujetaba la cabeza. “Te quiero”, le dije. Y me desmayé.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-4214807266443289413?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4214807266443289413'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4214807266443289413'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/aqui-no-pasa-nada.html' title='O.V.N.I.  (Objeto Volador No Identificado)'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-2560030581471124568</id><published>2009-02-05T17:52:00.000-08:00</published><updated>2009-02-05T20:08:54.933-08:00</updated><title type='text'>Hombre Blanco Hablar con Lengua de Serpiente</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Kevin salió de su casa sin saber muy bien a donde ir. Cogió su viejo coche y se fue hasta el centro. Lo aparcó en una plaza de minusválidos. Tiró el cigarrillo que estaba fumándose y encendió otro. Empezó a caminar por el centro de la ciudad dejándose llevar por las calles. Le gustaba la luz amarilla de los faroles y como esa luz inundaba de sombras los recovecos de las sinuosas calles del centro. Le gustaba pasear a buen ritmo, como si en realidad fuera a algún lugar donde estuvieran esperándolo. Y cuando se cruzaba con alguien le gustaba mirarle a los ojos, directamente, sin desviar la mirada. Especialmente con las mujeres. Y luego cuando captaba su atención dejaba de mirarlas y seguía mirando al frente. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Algunas seguían mirándolo aún cuando él ya había desviado su atención de ellas y seguía su camino. Le gustaba aquello. Y entonces, sin ninguna explicación doblaba una esquina a la derecha, o a la izquierda, hacia arriba o hacia abajo y seguía andando. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Y así anduvo hasta que no pudo más. Por tres horas estuvo andando. Luego se imaginó en su cabeza el plano de la ciudad y dibujó mentalmente el recorrido que había hecho y se sorprendió. Así que decidió entrar en el primer bar que encontrara a su gusto. No tardó mucho en encontrar uno. Se llamaba &lt;i style=""&gt;El Camello Dorado.&lt;/i&gt; Le gustó el ambiente que vio a través de los cristales de la puerta y entró. Había un par de grupos de extranjeros, unos en las mesas y otros en la barra. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La camarera era muy atractiva. Le hizo el mismo juego de las miradas a la chica de la barra y se sentó en un taburete pidiendo una cerveza. Dejó el paquete de tabaco en la barra y uno de los chicos extranjeros que estaban en la barra se giró hacia él.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Perdón ― le dijo, con acento inglés ― ¿tienes… ? ― Le hizo el gesto del mechero y Kevin le dijo que sí con la cabeza. Le encendió el cigarrillo ― Oh, gracias. ― le dijo el guiri con una amplia sonrisa y volvió a sentarse con su grupo. Kevin miró de nuevo a la camarera que lo había estado mirando mientras daba fuego. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eran americanos. Lo distinguió por el acento cuando hablaban entre ellos. Intentaron pedirle a la chica de la barra algo pero ella no les entendía. Eran simpáticos, intentaban explicarle lo que querían mediante gestos pero la chica de la barra no entendía ni papa. Entonces ella se giró hacia Kevin con una mirada de auxilio y el del fuego se giró hacia él y le preguntó:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― eh, perdón, … &lt;i style=""&gt;do you speak english?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;― Yes, a little bit. What do you want to drink? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;i style=""&gt;Oh, hehe no, well, we just want to know if she takes tips. You know, if it´s appropriate. We don’t want she to be offended.&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ah, yeah, sure man. She will take them, no problem.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oh, thanks, you know, in some places its not appropiate to give tips.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;―I know, there is no problem.&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;Kevin miró a la chica de la barra sonriendo y le explicó que lo que querían era dejarle unas propinas por las bebidas. Ella se rió diciendo “ jajaja, ¡Sí! Sí, claro que acepto, muchas gracias, jeje” Entonces los americanos empezaron a contarle a Kevin su historia. Resultaron ser marines, como los de las películas, y estaban de descanso en la ciudad por dos días. Se pusieron a charlar animadamente. Kevin les explicó que vivía justo al lado y que solía parar por el bar. Lo cual no era verdad pero como estaban hablando en inglés pues la camarera no se enteró de nada. Luego ella viendo la conversación animada dejó lo que estaba haciendo, se puso una cerveza y se sentó con ellos detrás de la barra. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Estaba reemplazando a un amigo en el bar. Su amigo era el dueño. Al parecer el negocio iba mejor desde que ella empezó a ayudarle en la barra. Kevin afirmó con la cabeza. Desde luego sabía muy bien por qué. Era guapa, muy simpática y tenía un buen par de tetas. En otras palabras, una buena camarera para un bar de copas, su amigo no era tonto. Le contó a Kevin sobre los murales pintados directamente sobre las paredes del bar como decoración. En realidad a Kevin no le gustaba mucho el trabajo que había hecho otro amigo suyo artista, pero si le gustó como ella se lo iba contando con entusiasmo incluso. Las cervezas no paraban de caer. De vez en cuando los americanos hablaban con él también. Eran buenos bebedores. Uno de ellos incluso le ofreció un dólar americano por el mechero. Pero era el único que Kevin llevaba encima y acordaron compartirlo entre todos hasta que él se fuera, tenía un cajón lleno de ellos en casa. Les hizo mucha gracia que el mechero fuera recargable. Nunca habían visto uno de gas así. Kevin les explicó como recargarlo en cualquier estanco por unos cuantos céntimos. A los americanos les pareció una buena opción. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El problema era que cada vez que hablaba con ellos lo tenía que hacer en inglés y entonces la chica de la barra se quedaba un poco colgada. Se reía cuando se reían todos, pero sin saber muy bien por qué. La escena le divertía mucho a Kevin que tenía que volver a explicarle a ella lo que habían estado hablando y entonces se reían todos y seguían bebiendo cerveza sin parar.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Así estuvieron hasta casi por la mañana cuando ya la chica del bar les explicó ella misma, muy teatralmente, que tenía que cerrar el bar y serviría las últimas copas. Ya estaban hartos de cerveza así que la última sería más fuerte. Entonces Kevin se dio cuenta de que no llevaba suficiente dinero para pagar todas las cervezas que se había bebido. Pero la chica del bar que lo vio contando monedas se acercó y le dijo:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― No te preocupes, ellos te invitan. Con todas las propinas que han dejado pagan lo tuyo. ― Y luego le dijo acercándose a él, como para que no lo escucharan los americanos ― Y por la copa no te preocupes. Te invito yo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Esto último le gustó mucho a Kevin como sonó. Por las palabras elegidas, por el tono y por la mirada con que se lo dijo. Así que se sirvieron las copas y estuvieron un buen rato más charlando y pasándolo bien. Cuando pasado el rato la chica se giró para ver el reloj del bar los americanos se levantaron muy educadamente y dijeron que era hora de irse. Así que Kevin les regaló el mechero recargable y ellos le regalaron el dólar americano. O le compraron el mechero, según se mire. Kevin entonces se levantó e hizo la jugada del baño mientras ellos salían del bar. Cuando volvió estaba ella apagando las luces y la esperó en la puerta del bar. Ella conectó la alarma y cerró las puertas. Se giró hacia Kevin. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Toma, esto es un regalo. ― le dio algo en la mano sonriendo. Kevin abrió la mano y miró. Era un mechero recargable de color rojo como el que le había regalado él a los americanos. Kevin sonrió. Había escrito en él su número de móvil con rotulador permanente.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-2560030581471124568?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2560030581471124568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/2560030581471124568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/mujer-blanca-hablar-con-lengua-de.html' title='Hombre Blanco Hablar con Lengua de Serpiente'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-5930305285323877972</id><published>2009-02-03T19:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T19:50:09.995-08:00</updated><title type='text'>Como Coser y Cantar, vamos</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Paco llegó corriendo hasta la puerta de su oficina. Se paró un momento para recuperar el aliento, peinarse un poco y ponerse bien la camisa. Otra vez llegaba tarde al trabajo. Sin afeitar y con resaca. Metió la mano en su maletín y sacó los primeros papeles que encontró a tientas. Recorrió el pasillo hasta su despacho dando la impresión de andar ocupado en algún asunto mientras leía los resultados deportivos del fin de semana. Llegó hasta su despacho y se sentó en su silla llevándose una mano a la frente. Tenía ganas de vomitar. Miró el reloj y calculó que con mucha suerte había dormido tres horas aquella noche. Dejó escapar un largo suspiro. Apoyó el codo en la mesa sujetándose la cabeza. Le parecía que pesara trescientos kilos. Dejó escapar otro suspiro. La resaca le estaba dando un buen pateo por dentro en el estómago.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Estaba a punto de dejarse caer sobre la mesa. La puerta de su despacho se abrió de golpe y se encontró de frente con la cara de su nueva jefa de sección. Mónica, una chica diez años más joven que él metida en un traje de chaqueta de lino negro con minifalda y zapatos de tacón. Se notaba que había prosperado mucho para el tiempo que llevaba en la empresa, apenas un par de meses. La semana pasada la habían ascendido, apetición propia, a jefa de la sección donde Paco llevaba trabajando casi cuatro años. Y estaba buenísima, no había parado de lanzarle miradas obscenas a su propia jefa desde que llegó a la planta, pero aquella mañana, Paco no se sentía con apetito de ninguna clase. Ni se molestó en disimular cuando le vino una arcada que casi lo hace vomitar. Tuvo que llevarse la mano a la boca. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Se encuentra bien? Tiene usted mal aspecto. ¿Esta enfermo?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― No, no es nada. No te preocupes. ― dijo mientras se incorporaba en su silla con la vista completamente ida. El tono de su piel era más bien de un amarillo parduzco y el flequillo se le quedó pegado en la frente por el sudor frío que transpiraba por todo su cuerpo.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Tiene mala cara. Creo que debería volver a casa. No puede trabajar en ese estado. No se preocupe usted, yo avisaré a la dirección de su baja. Váyase a casa.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― No, no, de veras estoy bien, Mónica. Tengo mucho trabajo que hacer. Dentro de un rato me sentiré mejor, gracias. Tengo que hacer un montón de cosas aquí.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Esta bien, como quiera. Le dejo aquí los datos de este mes. Y si se encuentra mal no dude en decírmelo ― Paco afirmó con la cabeza repitiendo el gesto dos veces mientras se llevaba otra vez las manos a la boca para aguantar las arcadas.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;En cuanto la puerta se cerró no pudo aguantar más. Se giró en su silla apoyándose en el filo de su mesa y vomitó como una bestia en la papelera de debajo. Luego lanzó un par de arcadas más pero solo logró escupir algunas babillas. Cuando consiguió erguirse en la silla su cara se parecía bastante a la de un tipo al que acabaran de freír en la silla eléctrica. Quiso ponerse de pie para dar algunos pasos pero la cabeza le daba vueltas y vueltas. Estaba en la noria. Se tambaleó alante y atrás un par de veces hasta que consiguió agarrarse a la estantería de archivadores para no caerse de boca al suelo. Luego esuchó un &lt;i style=""&gt;crunch&lt;/i&gt; y la estantería entera cedió por su peso con sus cuarenta y dos archivos mensuales y pegó contra el suelo con un estruendo. Los archivadores reventaron y una montaña de papeles salieron disparados en todas las direcciones. Había papeles aún flotando en el aire después del impacto. Paco intentaba seguirlos con la mirada abriendo mucho los ojos pero entre el mareo y la resaca estuvo a punto de irse también al suelo. Menudo desastre. De su boca salió un sonido bastante moribundo, algo bastante parecido a un: &lt;i style=""&gt;ubgh&lt;/i&gt; que se repetía cada vez que su estómago se retorcía sobre sí mismo y le producía unas increíbles arcadas que estremecían todo su cuerpo. &lt;i style=""&gt;ubgh&lt;/i&gt; No podía controlarlas. Intentaba serenarse y pensar con claridad. Sabía que ya podía darse por despedido después de esta. &lt;i style=""&gt;ubgh&lt;/i&gt; Llevaban detrás de él todo el mes y pudo ver sed de sangre fresca en los ojos de Mónica durante esta semana. Algunos ajustes de plantilla durante su primer mes al frente de la sección le harían parecer bastante implicada en el buen funcionamiento de la empresa. Y Paco llevaba todas las papeletas. Todo el mundo conocía su fama de juerguista. Pero no le preocupaba en absoluto. Llevaba trabajando en aquella empresa durante cuatro largos años en los que siempre había tenido la sensación de estar a punto de ser largado de allí con una sonora patada en su trasero. Pero por alguna extraña razón o explicación cósmica nunca ocurría tal cosa. En fin, hasta aquí había llegado. De esta no se salvaría su culo. Solo podía pensar en esto mientras miraba apoyado contra la pared de su despacho el suelo cubierto de papeles. No se veían ni las baldosas. Entonces un olor muy fuerte le llegó a la nariz. &lt;i style=""&gt;ubgh&lt;/i&gt; La papelera empezó a desprender un aroma muy desagradable mezcla de vómito, tequila y café.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Se asomó al cristal de la puerta de su despacho para asegurarse de no cruzarse con nadie de camino al baño. Salió con la papelera bajo el brazo y rápidamente cerró con llave la puerta de su despacho. La papelera desprendía una peste brutal que le hizo cerrar los ojos para no mirar dentro mientras cerraba la puerta. Entró corriendo en el servicio y se lavó la cara. Luego cogió la papelera, entró en el último water de la fila del baño y la vació apartando la vista. Tiró de la cadena y se sentó en la tapa. Encendió un cigarrillo. Leyó una pintada en la puerta del water que decía: &lt;i style=""&gt;Todo el mundo puede mear el suelo. Se un héroe, ¡Mea el techo! &lt;/i&gt;Paco pensó que él ya nunca sería un héroe. Tampoco le importaba mucho.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A los diez minutos empezó a sentirse mejor. Salió del water y volvió a lavarse la cara en los lavabos. Se enjuagó la boca varias veces hasta eliminar el mal aliento y se echó agua en el pelo peinándose hacia atrás. Oyó la puerta del servicio abrirse. Era Mónica. La miró un poco extrañado mientras se secaba las manos con la toalla. Quizás ya se habría percatado del pastel que había dejado en el suelo del despacho. Ella tenía todas las llaves de la planta. No se le ocurría otra razón por la que se quedara así de pie en el servicio de caballeros mirándolo sin disimulo. Miró de reojo la papelera de su despacho que estaba en lo alto de la tapa del water. Paco se aclaró la garganta y la miró a los ojos en silencio esperando esas palabras mágicas que le dieran el ansiado billete a la libertad: &lt;i style=""&gt;Estás despedido.&lt;/i&gt; Pero en vez de eso Mónica se giró muy despacio y cerró con llave la puerta de los servicios. Paco pensó que a lo mejor el trámite no sería finalmente tan fácil como había imaginado. Entonces volvió a fijarse en la estupenda silueta de Mónica de espaldas y en como la minifalda le marcaba discretamente sus nalgas redonditas y firmes. Tenía un culo durito y respingón que meneaba por los pasillos de la oficina que daba gusto verla. Paco se había pasado varias semanas masturbándose en su propio despacho imaginándosela doblada sobre su mesa, de puntillas sobre los tacones y dándole por detrás con la minifalda subida por la cintura. Se sorprendió a si mismo pensando en esto. Sin duda era una buena señal. Estaba empezando a recuperarse. Mónica se guardó las llaves maestras en el bolsillo de su chaqueta.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Así que estabas aquí. Llevo un buen rato buscándote. ― dijo Mónica, retirándose el pelo de la cara. Era la primera vez que lo tuteaba ― Creí que te habías ido cuando vi que habías cerrado tu despacho. Pero luego pregunté abajo y me dijeron que no te habían visto salir.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Solo estaba despejándome un poco. He tenido una mala noche.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Ah, ¿si? Apuesto a que hace mucho que no tienes una noche medianamente decente. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Cómo dices?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Lo que oyes ― Mónica se acercó a uno de los lavabos quitándose la chaqueta y dejándola en el toallero. Empezó a lavarse las manos y siguió hablando. Se le transparentaba la blusa y dejaba entrever un sujetador de encaje negro muy voluptuoso ― Deberías saber que una importante empresa como esta siempre debe mantener un discreto control sobre sus miembros. Sobre sus modos de vida. Ya sabes. De eso tiene que ocuparse alguien. Adivina quien ― hizo una pausa mientras se secaba las manos con la toalla. Levantó la vista del lavabo. Lo miró a los ojos a través del espejo del baño y dijo ― ¿Crees que no sé lo que haces por las noches, Paco?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― ¿Cómo dices? ― dijo él ― No sé de que me estás hablando ― Aún estaba algo aturdido y las palabras le rebotaban en su cabeza sin ningún sentido. Entonces Mónica se dio la vuelta bruscamente y lo cogió por la camisa atrayéndole hacia ella y dejando sus cuerpos a escasos centímetros apoyados contra la encimera del baño. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Te he visto con todas esas mujeres, Paco. ― los labios de ella se movían ahora obscenamente cerca de los suyos ― No solo con las de la oficina, no. Con las otras también. Te he seguido durante estas cuatro semanas. Y he visto como las tratabas, Paco. He visto incluso como las sometías en la cama. ― lo miró a los ojos fijamente mientras acariciaba su pecho con sus uñas perfectamente cuidadas ― Te he estado espiando día y noche preguntándome a mí misma como no me había dado cuenta de lo que escondes debajo de esa fachada mal cuidada. ― Paco no se atrevía a moverse. Empezó a sentir como se empalmaba apretando su cintura contra el borde del lavabo. Entonces se sorprendió a si mismo cogiéndola por las caderas y apretándola fuertemente contra él. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― &lt;i style=""&gt;Mmm&lt;/i&gt;, Necesito que me demuestres lo que sabes hacer, Paco. ― Lo besó salvajemente, con lujuria, dándole mucha lengua, sin miramientos. Entonces ella separó las piernas en torno a él y se apartó un segundo y dijo: ― Fóllame Paco. Fóllame como haces con esas putitas de tres al cuarto. Fóllame como tú sabes. Necesito que lo hagas. Lo necesito, a&lt;i style=""&gt;hora.&lt;/i&gt; ― La giró bruscamente y la puso en posición. Ella se agarró al lavabo. Le levantó la minifalda por la cintura y le gustó lo que vio.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Paco la miraba a la cara a través del espejo del baño mientras le daba fuerte y flojo por detrás tal y como se lo había imaginado tantas veces. Su cuerpo chocaba contra el de ella sin parar haciéndola gemir con la cara desencajada. Entonces se vio a si mismo como el puto héroe de la oficina. Se estaba follando a su propia jefa. La cogió por el pelo y tiró hacia atrás haciéndola chillar y arquear la espalda. Y le dijo con voz ronca:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;― Así es como te gusta ¡Eh, puta! Así es como te gusta…&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-5930305285323877972?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5930305285323877972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/5930305285323877972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/como-coser-y-cantar.html' title='Como Coser y Cantar, vamos'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-4867515237536192056</id><published>2009-02-01T21:20:00.000-08:00</published><updated>2009-02-03T19:36:41.357-08:00</updated><title type='text'>Deja Vú</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mateo volvió a sentarse a escribir con otra cerveza, a probar suerte. Llevaba varios días sin acercarse a las teclas. Tenía buenas ideas en la cabeza pero había tenido otras cosas que hacer. Por suerte las palabras eran para él como montar en bici.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Un buen comienzo en seco, me gusta cuando empiezan así. Por ejemplo:&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;... &lt;/o:p&gt;Aquella mañana me desperté desnudo boca arriba con la Flaca encima mía, con sus bragas azules puestas y con un cuchillo de cocina en mi cuello. Esperó a que abriera los ojos lentamente y entonces presionó con la hoja del cuchillo en mi garganta y mirándome a los ojos desde arriba me dijo: “Te voy a matar. Te lo juro." Y no lo decía en broma. Solo que su forma de matarme sería en realidad mucho más lenta y dolorosa. Una buena tajada y todo se hubiera acabado con un rojo muy intenso de fondo. No recuerdo que fue lo que le dije exactamente en ese momento, estaba medio dormido todavía, pero al menos conseguí quitármela de encima y poder levantarme de la cama. No creí en ningún momento que fuera capaz de degollarme allí mismo pero tampoco estaba la cosa para andar desayunando tranquilamente. Así que conseguí calmarla un poco y entramos en la cocina. Pero no soltaba el cuchillo. Cada vez que me miraba para decirme algo lo movía ante mis ojos. Me encendí un cigarrillo mientras ella seguía a lo suyo. “A mi no me la das con esa actitud tuya de que todo te la suda y de que &lt;i style=""&gt;tú&lt;/i&gt; vas a tu bola. ¿Sabes? Antes me gustaba mirarte. Esa forma de andar que tenías, de pasearte entre la gente como si fueras el dueño del sitio.” “No sé de que me estás hablando, yo no soy el dueño de nada. Ni de nadie.” La cabeza me daba vueltas, tenía una resaca de mil demonios y me resultaba muy doloroso escucharla atentamente…&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Quizás sea mejor que lo mate. Esto así no le interesa a nadie. Joder. Vamos a intentar algo más tranquilo. Desde el principio:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;... La Flaca se despertó a las doce de la mañana. Abrió un poco los ojos y escuchó el sonido de la ducha desde su cama mientras se desperezaba lentamente estirando los brazos a los lados al máximo y abriendo la boca en un bostezo muy largo. Luego se estremeció ligeramente al sentir el frío de la mañana y tuvo la tentación de volver a acurrucarse dentro de las sábanas. Lo habría hecho de no haber oído el sonido de la ducha y pensó – Mierda – Así que se incorporó y se sentó en el borde de la cama. El frío del suelo arrugó sus pequeños pies mientras buscaba a tientas sus calcetines de colores debajo de la cama y se los puso. Luego se levantó y recogió sus bragas azules que se habían quedado colgadas del respaldo de la silla de su habitación y se las puso de pie, levantando primero un pie y luego el otro. Se fue hacia el baño. Se paro detrás de la puerta y escuchó el agua de la ducha. No había dejado de oírla desde que se despertó. “Me va a dejar sin agua caliente” Cerró los ojos y rogó en silencio: “Por favor, que se vaya pronto”. Luego fue a la cocina y preparó café y tostadas con la mirada perdida mientras se quitaba las legañas de los ojos con los dedos. Encendió su móvil y recibió dos mensajes de llamadas perdidas y otro más de publicidad. En ese momento entró él en la cocina y le dio los buenos días con una fresca sonrisa. Ella le respondió sin quitar la vista del teléfono simulando estar ocupada. Luego sin apartar la vista le dijo – Tengo que irme pronto a un sitio. Me están esperando – El se sirvió café dándose por enterado. Cogió una rebanada de pan y la metió en el tostador…&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i style=""&gt;Pero que coño, menuda mierda, esto aburre hasta a un koala. Joder. Definitivamente las mañanas no son lo mío.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;                              &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;No podía escribir. Apagó el ordenador, se levantó y cogió el móvil. Marcó, y esperó. Ella estaba en casa. Contestó en voz baja.&lt;br /&gt;—Hey —dijo Mateo— ¿estabas dormida? Déjame acercarme un rato por allí, anda. Estoy que no doy pie con bola. Déjame bajar a descansar un rato.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—¿Quieres decir que pretendes pasar aquí la noche?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Sí.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—¿Otra vez?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Sí, otra vez.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Vale.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mateo se puso las chanclas y se encendió un cigarrillo para el camino. Ella vivía a cuatro manzanas calle abajo. Llamó a la puerta. Le abrió con las luces apagadas. Sólo llevaba puestas las bragas azules y los calcetines de colores. Lo cogió de la mano y le arrastró a la cama.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Huala —murmuró él.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—¿Qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Nada, nada. Me ha venido una de esas cosas que tienes la sensación de ya haberlas vivido.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Un deja vú.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Sí, uno de esos. Solo que a veces no sé si,… bueno, no exactamente, olvídalo.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Bésame, Teo. No te quedes ahí parado. –la besó lentamente. Su boca y sus labios estaban ahí, húmedos y calientes, y eran muy reales. Luego se separaron y mirándole a los ojos, ella le dijo:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;—Anda, ven a la cama.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-4867515237536192056?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4867515237536192056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4867515237536192056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/02/deja-vu.html' title='Deja Vú'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-144593115403982039</id><published>2009-01-21T22:26:00.000-08:00</published><updated>2009-01-21T23:10:22.004-08:00</updated><title type='text'>Canibalismo Deportivo (Decadencia y Caída de Charles Bukowski)</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Aquel lunes por la noche cuando llegué al Masi sólo estaba el dueño del bar, Castillo. Entré y lo saludé, estaba viendo la tele desde la barra. Estar en un bar un lunes por la noche únicamente con el dueño del bar es como estar en ninguna parte (incluso estar un martes por la noche es como estar en ninguna parte; pero más todavía un lunes). Castillo bebía de algo que tenía debajo de la barra frente a mí, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;que estaba sentado en un taburete de espaldas a la tele. Para la basura procedente de la tele que ya me entraba por los oídos prefería tener mis ojos cómodamente posados sobre la espuma de la refrescante cerveza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Tengo que contarte una cosa, Castelo —le dije.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Cuenta—dijo Castillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Bueno, la otra noche me llamó por teléfono un tío con el que estudié en el Luca. Le llamábamos el Negro. Me contó que se había quedado sin trabajo, por la cocaína, y se acababa de enrollar con una chavalita italiana de erasmus que trabaja de enfermera aquí en la Macarena y le mantiene. No me gustan demasiado esos tíos... pero ya sabes cómo es la gente, se cuelgan de ti.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Sí —dijo Castillo mirando la tele.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Pues el caso es que me llamó al móvil, que por cierto no sé como habrá conseguido mi número... oye, cervezéame. Esta mierda ya sabe a rayos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Vale, pero basta con que te la bebas un poco más deprisa. Al cabo de una hora, claro, empieza a perder cuerpo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Bueno... me dijeron que habían resuelto el problema de la carne... y yo pensé: «¿Qué problema de la carne?» El caso es que me dijo que a ver si me pasaba por su piso para verle y charlar de los tiempos del instituto. Yo no tenía nada que hacer, así que fui. Cuando llegué el Negro puso la tele y nos sentamos a verla. Estaban poniendo los juegos olímpicos. Recuerdo que nos reímos de un corredor de Corea o algún país de por allí que se llamaba Koji-Ito. Cojito, ¿lo pillas? Bueno pues Enrica, así se llama la enfermera italiana, estaba en la cocina preparando una ensalada y yo había llevado un par de cajas de botellines. Yo digo: oye, Negro, abre unos botellines, se está de puta madre aquí viendo a los tíos estos sudar con el aire acondicionado puesto aquí. Bueno, se estaba cómodo. Parecía como si hubiesen tenido una discusión un par de días atrás y las relaciones estuvieran otra vez tranquilas. El Negro dijo algo sobre Zapatero y algo sobre el paro, pero yo no tenía nada que decir; todo eso me aburre. Sabes, a mí me importa un carajo que el país esté o no esté podrido, mientras a mí me vaya bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Y a mí igual—dijo Castillo, sacando el vaso de debajo de la barra y echando un buen trago.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Pues bien, ella sale de la cocina, se sienta y se bebe su cerveza. Enrica. La enfermera. Se puso a explicar que todos los médicos tratan a los pacientes como borregos. Que todos los putos doctores van a lo suyo y nada más. Creen que su mierda no apesta. Ella prefería tener al Negro que a un médico. Una estupidez, ¿no?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—No conozco al Negro, no me suena —dijo Castillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—En fin, luego nos pusimos a jugar a las cartas y, al cabo de unas manos, el Negro me dijo: «Sabes, la tía esta es muy rara. Le gusta que haya alguien mirando mientras lo hacemos. » «Así es —dijo la italiana—, eso es lo que más me estimula. » Estimula dice la tía guarra. Y el Negro va y dice: «Pero es tan difícil encontrar a alguien que mire. En principio parece muy fácil conseguir alguien que mire, pero es dificilísimo. » Yo no dije nada. Pedí dos cartas y puse una moneda de diez céntimos. Entonces ella dejó caer las cartas y el Negro dejó caer las cartas y los dos se levantaron. Y va ella y empieza a andar hacia el otro lado de la habitación. Y el Negro detrás... «¡Eres una puta, una maldita &lt;i style=""&gt;putana&lt;/i&gt;! » dice él. Aquel tío, llamándole puta a su chica. «¡So puta! « gritaba. Y la arrincona en un extremo del cuarto y le atiza un par de sopapos, le rasga la blusa. «¡So puta, &lt;i style=""&gt;putana&lt;/i&gt;. &lt;i style=""&gt;Porca putana&lt;/i&gt;! » grita él de nuevo, y le da otros dos sopapos y la tira al suelo. Luego le rasga la falda y ella patalea y chilla. El la levanta y la besa, luego la lanza sobre el sofá. Se le echa encima, besándola y rasgándole la ropa. Luego le quita las bragas y se pone a darle al asunto. Mientras está dándole, ella mira desde abajo para ver si les miro. Ve que sí y empieza a retorcerse como una serpiente enloquecida. Así que se lanzan al asunto hasta el final. Después, ella se levanta, se va al cuarto de baño, y el Negro a la cocina a por más cervezas. «Gracias —dice cuando regresa—; ayudaste mucho. »&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¿Y luego qué pasó?- —preguntó Castillo apagando la tele del bar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Bueno, por fin los jamaicanos ganaron la carrera de &lt;st1:metricconverter productid="100 metros" st="on"&gt;100 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;, y había mucho ruido en la tele y ella sale del baño y se va a la cocina.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;El Negro empieza otra vez con lo de Zapatero. Dice que Felipe fue el principio de la decadencia y caída del país. Todo el mundo es codicioso y decadente; la corrupción está por todas partes. Y sigue un buen rato con el mismo rollo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Luego, Enrica nos llama a la cocina, donde está puesta la mesa, y nos sentamos. La comida huele bien: un asado adornado con rodajas de piña. Parece una pierna entera, tiene un hueso que parece casi el de una rodilla. «Negro —le digo—, esto parece una pierna humana de la rodilla para arriba. » «Eso es —dice el Negro—. Eso es exactamente lo que es. »&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¿Dijo eso? —preguntó Castillo, tomando un trago del vaso que tenía bajo la barra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Sí —contesté—, y cuando oyes una cosa así, no sabes exactamente qué pensar. ¿Qué habrías pensado &lt;i&gt;tú&lt;/i&gt;&lt;span style=""&gt;?&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Yo habría pensado que estaba de coña —dijo Castillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Claro. Así que dije: «Estupendo, córtame una buena tajada.» Y eso fue exactamente lo que el Negro hizo. Había también puré de papas y salsa, pan caliente y ensalada. En la ensalada había aceitunas rellenas de lata. Y el Negro dijo: «Ponle a la carne un poco de esa mostaza picante, ya verás qué bien le va.» En fin, le eché un poco. La carne no estaba mala. «Oye, Negro —le dije—, ¿sabes que no está nada mal? ¿Qué es?» «Lo que te dije, Popi —me contesta—, una pierna humana, la parte de arriba, el muslo. Es de un gitanito de catorce años que encontramos haciendo auto-stop&lt;span style=""&gt; en Torreblanca&lt;/span&gt;. Le recogimos, le dimos de comer y estuvo tres o cuatro días viéndonos a Enrica y a mí hacerlo; luego nos cansamos de aquello, así que lo degollamos, le limpiamos las tripas, las echamos a la basura y le metimos en el congelador. Es muchísimo mejor que el pollo, aunque en realidad a mí me gusta más la ternera.»&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¿Dijo eso? —preguntó Castillo, sacando otra vez el vaso de debajo de la barra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Eso dijo —contesté— cervezéame &lt;i style=""&gt;Mou&lt;/i&gt;.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Castillo me puso otra cerveza. Le dije:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—En fin, yo seguía pensando que todo era coña, ¿comprendes? Así que dije: «Está bien, déjame ver el congelador.» Y el Negro va y me dice: «Bueno... Ven», y abre la puerta del congelador y allí dentro estaba el torso, pierna y media, dos brazos y la cabeza. Troceado así, como te digo. Todo parecía muy higiénico, pero, la verdad, a mí no me pareció del todo bien. La cabeza nos miraba, aquellos ojos negros abiertos, la lengua colgando... estaba congelada hasta el labio inferior. «Dios mío, Negro —le digo—. Eres un criminal..., ¡esto es increíble, esto es repugnante! » «Espabila —me dice—, ellos matan a millones de personas en las guerras y se reparten medallas por ello. La mitad de la gente de este mundo se está muriendo de hambre mientras nosotros estamos sentados viéndolo por la tele. » Te aseguro, Castelo, que a mí empezaron a darme vueltas las paredes y no podía dejar de mirar aquella cabeza, aquellos brazos, aquella pierna troceada... Una cosa asesinada está tan callada, tan quieta; es como si pensases que una cosa asesinada debería estar chillando, no sé. En fin, lo cierto es que me acerqué al fregadero y poté. Estuve vomitando mucho rato. Luego, le dije al Negro que tenía que largarme. ¿No habrías querido tú largarte de allí, Castelo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Rápidamente —dijo Castillo—. A toda leche.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Bueno, pues el caso es que va el Negro y se planta delante de la puerta y me dice: «Escucha..., no fue un asesinato. &lt;i style=""&gt;Nada&lt;/i&gt; es un asesinato. Lo único que hay que hacer es pasar de las ideas con que nos han cargado y te conviertes en un hombre libre..., &lt;i&gt;libre, &lt;/i&gt;¿entiendes?» «Quítate de delante de la puerta, Negro... ¡Déjame salir de aquí! » Va y me agarra por la camisa y empieza a rasgármela... Le pegué una ostia en toda la cara, pero seguía rasgándome la camisa. Le endiño otra vez, y otra, pero era como si el cabrón no sintiera nada. Los jamaicanos seguían corriendo en la tele. Me aparté de la puerta y entonces la italiana llega corriendo, me agarra y empieza a besarme. No sabía qué hacer, tío. Es una tía corpulenta. Conoce muy bien todos esos trucos de las enfermeras. Intenté quitármela de encima, pero no pude. Noté su boca en la mía, estaba tan loca como él. Empecé a empalmarme, no podía evitarlo. De cara no es muy atractiva, pero tiene unas piernas y un culo de primera y llevaba un vestido ceñidísimo. Sabía a cebollas hervidas y tenía la lengua gorda y llena de saliva; pero se había cambiado, se había puesto aquel vestido verde y al alzárselo vi las braguitas rosa y eso me enloqueció y miré, y el Negro tenía la polla fuera y estaba mirando. La eché sobre el sofá y empezamos en seguida el asunto, con el Negro allí pegado, jadeando. Lo hicimos los tres juntos, un verdadero trío, luego me levanté y empecé a arreglarme la ropa. Entré en el baño, me remojé la cara, me peiné y salí. Y al salir, allí estaban los dos sentados en el sofá viendo el atletismo. El Negro tenía una cerveza abierta para mí, así que me senté, me la bebí y me fumé un cigarrillo. Y eso fue todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Me levanté y dije que me iba. Los dos dijeron: "Adiós, que te vaya bien", y el Negro me dijo que les hiciese una visita de vez en cuando. Entonces me encontré fuera del piso, ya en la calle, y luego en el coche, alejándome de allí. Y eso fue todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¿Y no fuiste a la policía? —preguntó Castillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Bueno, sabes qué, Castelo, es complicado..., en realidad, fue como si me adoptasen en la familia. Fueron sinceros conmigo, no quisieron ocultarme nada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Pues, tal como yo lo veo, eres cómplice de un asesinato.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Mira, tío, lo que yo pensé fue que esa gente, en realidad, no me acababa de parecer &lt;i&gt;mala &lt;/i&gt;gente. He conocido gente que me cae muchísimo peor y a la que detesto muchísimo más, y que nunca ha matado a nadie. No sé, en realidad, es desconcertante. Incluso pienso en aquel gitanito del congelador como si fuera una especie de conejo grande congelado...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Castillo sacó la escopeta que escondía de debajo de la barra y me apuntó con ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Está bien —dijo—, vas a quedarte ahí congelado mientras llamo a la policía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Mira, Castelo..., tú no tienes por qué decidir en este asunto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—&lt;i&gt;¿Cómo que no? &lt;/i&gt;¡Soy un ciudadano! No puedo permitir que gilipollas como tú y locos como tus amigos anden por ahí congelando gente. ¡El próximo podría ser yo!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¡Escucha, Castelo, escúchame!&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Cálmate un momento. Óyeme lo que te digo...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¡Está bien. Qué!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Es un cuento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¿Quieres decir que lo que me contaste es mentira?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Sí, tío, era un cuento. Una historia. Una broma, hombre. Te lié. Ahora, guarda esa escopeta y vamos a tomarnos un whisky cada uno. Anda, pon unos leñazos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Lo que me contaste no era mentira.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Te he dicho que sí, joder.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—No, no era mentira... Diste demasiados detalles. Nadie cuenta una mentira así. No era una broma, no. Nadie gasta esas bromas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—Te aseguro que &lt;i&gt;es mentira,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Castelo. Es una historia. Te lo juro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;—¡No!, no puedo creerte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:12;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Castillo se inclinó hacia la izquierda para acercarse hasta el teléfono. El teléfono estaba allí, bajo la barra. Cuando Castillo se inclinó hacia abajo, agarré el botellín de cerveza y le atizé con el en toda la cara. Castillo soltó la escopeta y se llevó la mano a la cara sangrando y entonces salté sobre la barra y volví a atizarle, ahora detrás de una oreja, y Castillo se desplomó. Luego cogí la escopeta, apunté cuidadosamente, apreté el gatillo una vez, luego metí la escopeta en una bolsa de basura, salté la barra, enfilé hacia la entrada y salí a la calle. Tenía el coche en doble fila justo en la puerta del bar. Subí al coche y me piré de allí cagando leches.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-144593115403982039?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/144593115403982039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/144593115403982039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/canibalismo-deportivo-decadencia-y-cada.html' title='Canibalismo Deportivo (Decadencia y Caída de Charles Bukowski)'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6738297502665343656</id><published>2009-01-21T16:03:00.000-08:00</published><updated>2009-01-21T17:18:33.042-08:00</updated><title type='text'>La Dame du cinéma</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Fue en los cines del centro comercial Alcampo, en la Ronda del Tamarguillo, antes de que los cerraran por falta de público. Había ido una vez antes de aquel día y solo me pareció ver a cuatro o cinco personas en toda la sala. Era el típico centro comercial con tiendas de ropa, complementos, cafeterías e incluso un Pryca en la planta baja. Nadie solía ir allí al cine porque cerca estaba el multicine los Arcos que ofrecía una oferta más variada de películas. Por otro lado nadie nos conocía por esa zona.  Esa fue la única razón por la que una hora antes me había llamado ella para vernos directamente allí, sacar las entradas y tomarnos una copa antes de entrar a ver la película. La encontré esperándome en el bar sentada en una mesa con las piernas cruzadas y un vestido negro muy apetecible. Cuando nos levantamos de allí para ir al cine y me preguntó que si estaba listo para &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ver la película&lt;/span&gt; ya supe que tenía uno de sus jueguecitos preparado para aquella tarde.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Era el pase de las ocho de la tarde de un jueves. Todo el mundo estaba de compras. Teníamos dos entradas para la película menos comercial de la cartelera. Una francesa en versión original cuyo título no recuerdo ahora. Cuando entramos en la sala, justo antes de empezar la película solo había dos personas sentadas a mitad de la sala en la parte izquierda. Con la mirada me indicó que entrara en la última fila de la derecha hasta el penúltimo asiento. Aquella cita había sido idea de ella así que obedecí sin rechistar. Así que nos sentamos al final de la fila. Entró otra pareja más en la sala y se sentaron a más o menos la mitad de la sala en la parte derecha. Habían pasado por la puerta y ni siquiera nos habían visto. Habíamos escogido un buen escondite para aquel juego. Esperamos pacientemente hasta que la luz bajó gradualmente, poco a poco, hasta hacerse la oscuridad en toda la sala.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Solo se veía la lucecita de la puerta de emergencia. Comenzaron los títulos de la película. En mitad de la oscuridad entró otra pareja cogida de la mano y se sentaron a mitad de la sala en el lado izquierdo. La chica al sentarse se giró hacia atrás y distinguió nuestras siluetas al fondo. Fue la única persona que se percató de nosotros pero no prestó mucha atención y se sentó al lado de su pareja. La película empezó.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Iba de una pareja que estaba discutiendo, en francés por supuesto. Ella estaba enfadada&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;con él porque había llegado algo borracho. Ella también se había bebido media botella de vino tinto durante la cena. Hablaban de que estar un poco aburridos el uno del otro. Proponían darse un tiempo, hacer una pausa en su relación. El estaba de acuerdo. Resignado aceptó. Esa noche dormiría en un hotel. A los pocos días conoció a una chica joven que resultó ser muy simpática. El se percató de que le gustaba a la chica. La invitó a salir y ella aceptó ilusionada, se le veía en los ojos. En ese momento sentí su mano derecha rozar suavemente la mía en el brazo de la butaca. Yo no aparté la mano, al contrario, correspondí a su leve caricia con otra, en respuesta a la suya. Su hombro se pegó al mío. Nuestros brazos estaban juntos. La miré. Sonreímos. Seguimos mirando la película sin hacerle mucho caso.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Como era previsible la chica se enamoró del hombre en la primera cita. Estaba deseando que la volviera a invitar a salir. Se encontraron de nuevo. El la llevó a cenar y ella aceptó sensiblemente emocionada. Estaban cenando en un restaurante, una cena visiblemente romántica. El hombre tenía clase, se mostraba caballeroso. La hacía reír fácilmente. Sin saberlo ninguno de los dos la ex mujer del hombre entró al bar del restaurante con un amigo. Su amigo nada mas sentarse se fijó en él pero no sabía como decirle lo que estaba viendo a su amiga. Se lo acabó señalando discretamente y la ex mujer con ojos incrédulos asistió al cortejo de la joven por parte de su marido en una cena como la que ya hacía mucho tiempo que no la llevaba a ella. Furiosa, salió del restaurante corriendo con su amigo siguiéndole detrás. El, despreocupado, cogió de la mano a la chica y le propuso ir a su casa a tomar una copa. Ella nerviosa aceptó y se ruborizó intentando disimularlo. Salieron del restaurante paseando juntos. En ese mismo momento sentí su mano apretar la mía y oí su voz en mi oído izquierdo susurrarme:&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;- Ve al servicio y tráeme tu ropa interior. &lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La miré sorprendido. Ella no apartó la vista de la película así que me levanté y salí de la sala. A los tres minutos volví a entrar y me senté a su lado derecho. Me miró expectante, metí la mano en el bolsillo derecho de mi pantalón, saqué mis calzoncillos negros y se los di. Los metió en su bolso. Entonces me pidió mi jersey y lo puso sobre el brazo izquierdo de su butaca a modo de cojín. Se separó de mí&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;y se echó sobre el otro lado de su butaca apoyando su espalda en mi jersey. Levantó sus finísimas piernas y las puso encima de las mías. Se quedó prácticamente de lado mirando a la pared. Yo podía ver el resto de la sala. Cogí sus piernas con cuidado y las puse sobre mis muslos en una postura cómoda para los dos. Acaricié sus piernas. Sus zapatos. Sus tacones. Lentamente. Entonces ella movió sus pies en señal de que la descalzara. Lo hice despacio. Cogí su pie en mi mano y solté su zapato en el asiento de mi derecha pegado a la pared del cine. Luego el otro. Recogí sus pies en mis manos pasando mis dedos por ellos con cuidado de no hacerle cosquillas. Los acaricié. Por la planta primero, la piel allí era finísima. Luego por sus deditos. Suavemente, presionando con las yemas de mis dedos, sentí como se relajaba profundamente. Me gustaba abarcar al máximo sus pies con mis manos, intentando agarrarlos todo lo que podía. Siempre tengo las manos calientes. Mis dedos se mostraban hábiles. No era la primera vez que lo hacían. La miré y sus ojos me dijeron que lo estaba haciendo bien con una sonrisa morbosa. Podía llegar a sentir mis dedos por todo su cuerpo, noté como lo imaginaba. Acomodó sus piernas sobre mí sintiéndose muy relajada. Entonces pasé el borde de una de mis uñas desde el talón hasta el final de la planta con suave roce que hizo que se estremeciera de cosquillas. Me dio una patadita con el otro pie y se le escapó una risita tonta que contuvo rápidamente. Le abrí de nuevo el pie dulcemente mientras la película seguía su curso.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El hombre estaba sentado en el sofá de su casa con la chica. Estaban un poco bebidos, a ella se le nota más que a el. Ella se reía nerviosamente de sus palabras. En un momento de silencio en la conversación se miraron fijamente y él muy lentamente acercó su boca a la de ella que recogió su beso con una excitante timidez que se convirtió en pasión desenfrenada en escasos segundos. Se aferraron el uno al otro, se besaban apasionadamente mientras sus cuerpos se inclinaron lentamente perdiéndose tras el respaldo del sofá fuera del plano de la cámara. En ese momento su pie derecho se alzó levemente levantando mi mano con él mientras con un gesto me indicó lo que tenía que hacer.&lt;/p&gt;                            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Llevé su pie a mi boca y lo besé suavemente en el empeine repetidamente variando tan solo milímetro a milímetro cada beso y acercándose cada vez más a sus dedos. Mis besos llegaron a ellos besándolos uno por uno, primero por arriba y luego por la punta haciendo que se movieran sin querer al sentir mis labios sobre ellos. Me entretuve en el dedo pulgar con un par de besos de más. La miré a los ojos y asintió con su mirada. Era el permiso que necesitaba. Abrí la boca y lamí su dedo tan solo con la punta de mi lengua. Cerró los ojos. Su pecho se levantó. Pude ver sus pezones marcados en el vestido descaradamente. Entonces se cogió las tetas y se las apretó intensamente. Sus dedos empezaban a estar húmedos por mi saliva. Mi lengua se deslizaba entre ellos con suma facilidad. Con cuidado separé uno de sus dedos y lo metí lentamente en mi boca. Se lo chupé con muchísimo deseo lamiéndolo dentro. Luego hice lo mismo con cada uno de los otros dedos. Mi enorme paciencia la sorprendía. Alzó su otro pie en señal de que hiciera el mismo ritual mientras sus ojos semicerrados de placer se fijaban en mi cara y mi boca en todo momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El hombre y la chica de la película estaban en la cama entrelazados, desnudándose el uno al otro con mucho deseo. Se besaban, se abrazaban, y hacían el amor con él encima de ella suavemente. Las uñas de ella recorrían su espalda intentando aferrarse tanto como le era posible mientras sus embestidas se hacían cada vez más fuertes y seguidas. Su pie derecho se separó de mi boca y acarició la enorme erección que tenía bajo el pantalón. Con una señal me indicó que me bajara el pantalón. Yo obedecí sin levantarme del asiento y mi pene erecto se tensó como un mástil al sentir el tacto de su pie húmedo por mi saliva acariciándolo muy levemente. La chica de la película gemía una y otra vez ante cada una de las embestidas de su amante.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt; Recogió mi polla en sus pies y la apretó tan fuertemente como le fue posible. Me aferré con mis manos a los brazos de la butaca clavándole mis uñas tanto que casi levanté el tapizado. Con su talón y su empeine apretaba y acariciaba alternativamente. Mi espalda se tensó, mis ojos se cerraron solos, mis dientes se apretaron lo imposible cuando en ese momento uno de sus pies se levantó por encima de mi cabeza, me la abrazó y me empujó sutilmente hacia el suelo de la sala entre los asientos con la parte interna del tobillo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La chica de la película llegó intensamente a su primer orgasmo quedando exhausta. Pero unos segundos después se acopló ágilmente encima de él con un gesto en su inocente cara que no habíamos visto en toda la película. Sus ojos parecían llenos de vicio. Comenzó a moverse muy dulcemente sobre el vientre de su amante mientras le acariciaba el pecho y la cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Me metió entre sus piernas. Tenía una apoyada en el asiento y la otra abierta con el pie apoyado entre las dos butacas de delante. Recorrí toda su pantorrilla con mi lengua deteniéndome en la parte de atrás de las rodillas donde le di un beso con lengua en su piel finísima y sentí como se contraían sus muslos ligeramente entre abiertos. Hice lo mismo con la otra pierna en esa parte tan sensible. En ese momento me agarró fuertemente de la coleta tirando hacia arriba de mi cabeza por la cara interna de sus muslos haciendo que mi lengua recorriera cada centímetro de sus muslos. Sus dedos se aferraban entre mis rizos y al llegar justo cerca de sus ingles tiró de mi pelo hacia atrás bruscamente doblando mi cuello al máximo. Se acomodó en el borde de la butaca abriéndose bien de piernas y me alzó nuevamente del pelo entre sus muslos hasta dejar mi cara apoyada sobre su vientre que oscilaba arriba y abajo con su respiración. Entonces sentí intensamente el calor indescriptible que desprendía su sexo en mi cuello. Todo su coño ardía literalmente en mi garganta, tenía un infierno entre los muslos. Sus piernas se cerraron entorno a mi cuello inmovilizándome así mientras me acariciaba dulcemente la cara con sus ojos brillantes clavados en los míos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;La chica de la película se movía como una verdadera serpiente sobre el sexo de su amante mientras su espalda se tensaba sin parar mirando al techo. Se agarraba las tetas con ambas manos. Luego cogió las manos de él y se las cogió con las suyas sin parar de moverse. De repente lanzó un gemido mucho más profundo y una corriente eléctrica atravesó su médula espinal desde abajo hasta arriba y de vuelta a abajo. Inmediatamente después su cuerpo se desplomó sobre el pecho de su amante aún temblando de la descarga recibida. Luego entre suspiros me pareció entender que dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;i style=""&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;-Oh, mon dieu, je me suis poussé comme une chienne…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6738297502665343656?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6738297502665343656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6738297502665343656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/la-dame-du-cinma_21.html' title='La Dame du cinéma'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6932043084176365770</id><published>2009-01-18T21:30:00.000-08:00</published><updated>2009-01-19T07:05:55.831-08:00</updated><title type='text'>Sobre Ruedas</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Era verano, seis de la tarde, cuarenta grados. Había que joderse. Juan y Mani entraron en el bar de una patada en la puerta. Iban en chanclas y pantalones cortos. Juan llevaba una camisa surfera de colores por fuera con un estampado muy hortera y abierta por el pecho. Mani llevaba una gorra de camuflaje y una camiseta amarilla adidas de los ´70 muy ajustada que le marcaba toda la barriga. Se sentaron en los taburetes y pidieron dos botellines de coronita mientras Juan apagaba el porro en el cenicero de la barra echando el humo bien arriba y llenando el local de un suave aroma a hachís. Nando el camarero habitual no estaba allí. En su lugar estaba trabajando un tipo que parecía del este. No les quitaba la vista de encima pero tampoco les dijo nada. Por su manera de entrar parecían asiduos al local. Se quitaron las gafas de sol a la vez y las dejaron sobre la barra. Venían discutiendo. Sobretodo Mani, que siempre hablaba muy alto por lo general. Juan al contrario era un tipo muy tranquilo, muy difícil de hacer enfadar. Sin embargo esta vez parecía venir bastante quemado.&lt;/p&gt;                          &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;- Vamos a ver si me he enterado bien. O sea tú dices que …&lt;br /&gt;- Joder no empieces otra vez, Mani. Olvídalo ya, tío. No me ralles más. Al carajo.&lt;br /&gt;- ¡Callate, escuchame!&lt;br /&gt;- Ya te lo he contado, joder no puedo hacer nada. Me tienen el ojo echao. No puedo mover ni un dedo. Joder si hasta he tenido que esconder el coche y llamarte a ti para que me recogieras. Esos hijos de puta… Vete tú a saber a donde coño estarán ahora.&lt;br /&gt;- Espera un momento. Vamos a ver la situación. Cálmate.&lt;br /&gt;- Que me calme dice, llevas todo el camino dándome la paliza con esta mierda.&lt;br /&gt;- Hey, cálmate tío. Vamos a verlo de otro modo. Vamos a analizar la situación. ¿Vale?&lt;br /&gt;- Vale. – Dijo Juan suspirando.&lt;br /&gt;- Porque hay que ver la situación con perspectiva,– Mani se levantó la visera de la gorra mientras dijo esto – con persperctiva ¿Entiendes?&lt;br /&gt;- Que sí, pesao.&lt;br /&gt;- Vamos a analizar la situación. Corrígeme si me equivoco, ¿vale?&lt;br /&gt;- Hay que joderse. Que sí, que vale. A ver que cojones se te ocurre ahora. – Juan se encendió un cigarro.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;El camarero fregaba los vasos del bar mirándolos de reojo y poniendo la oreja. Siempre se traían algo entre manos estos dos. Mani puso los dos codos sobre la barra y juntó las manos en el aire en un gesto de concentración. A Mani le gustaba analizar las situaciones antes de tomar las decisiones. Le gustaba cuadrar las cosas.&lt;/p&gt;                                                                        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;- Esos tíos llegaron al taller y se bajaron del coche ¿Cierto?&lt;br /&gt;- Cierto, sí.&lt;br /&gt;- Y luego preguntaron por ti.&lt;br /&gt;- Sí, le preguntaron al Pepe por mí y les dijo que estaba dentro del taller, en el despacho. Si los hubiera visto entrar yo les hubiera dado largas pero el Pepe no se entera de nada. Tenían pinta de maderos o de algo chungo así. Yo los hubiera mareado y se hubieran ido de allí.&lt;br /&gt;- Eso lo dudo bastante, tío. Esa gente sabía a donde iban. Si conocían tu nombre alguien de por allí les habría dicho que eras tú y que era ése el taller.&lt;br /&gt;- Es posible.&lt;br /&gt;- Bueno, o sea que entraron en el despacho y ¿qué fue exactamente lo que te dijeron?&lt;br /&gt;- Me dijeron buenos días, no te jode. Me preguntaron si era yo y luego me dijeron que estaban interesados en un coche de alta gama.&lt;br /&gt;- ¿Especificaron qué coche? ¿Qué modelo? ¿Alguna marca?&lt;br /&gt;- No joder, no querían eso. Yo les dije que nosotros no vendíamos coches pero que si estaban interesados en comprar un coche de segunda mano podría decirles a donde ir.&lt;br /&gt;- ¿Y luego que paso?&lt;br /&gt;- Pues se quedaron así mirándose y se sentaron en las sillas sin yo decirle nada. Yo sabía que eran chungos nada más que por las pintas pero cuando se sentaron me dije, joder, verás tú ahora. Entonces sacaron una carpeta, un álbum de fotos de coches. Todos de gama alta. Me dijeron que estaban un buscando un coche de ese estilo.&lt;br /&gt;- Entonces si sabían que modelos estaban buscando.&lt;br /&gt;- Que no, ostias. En las fotos salían coches de muchos tipos. Había deportivos, rancheras, mercedes, coupés, yo que sé, de todos tipos. No tenían nada que ver unos con otros. Pero todos eran pepinos.&lt;br /&gt;- Ahá.&lt;br /&gt;- Entonces fue cuando me di cuenta.&lt;br /&gt;- ¿De qué?&lt;br /&gt;- De lo que iban buscando, joder. De a &lt;i style=""&gt;quién&lt;/i&gt; iban buscando. – Juan remarcó ese &lt;i style=""&gt;quién.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;- Al Iraní.&lt;br /&gt;- Sí, al Iraní. Me di cuenta porque reconocí el BMW M3 blanco que le vendimos al gitano aquel hace ya un año. Un año tío. Me acuerdo de ese coche, era la ostia. Lo cogí dos o tres veces. Y los hijos de puta tenían las fotos del coche con la matrícula suya. No la que le puso el Iraní, no, la suya, la alemana.&lt;br /&gt;- Un año, eh. ¿Cuánto lleva el Iraní en eso?&lt;br /&gt;- Buaf, pues desde que llegó aquí el hijoputa.&lt;br /&gt;- O sea..&lt;br /&gt;- Pues cuatro años por lo menos.&lt;br /&gt;- Joder.&lt;br /&gt;- Ya te digo. Y no solo ése. También reconocí un Maseratti, un par de Mercedes, dos o tres Audis, y yo que sé cuantos Volkswagen. Esos hijos de puta tenían un álbum lleno de coches robados, rematriculados y con el número de chasis cambiado. Parecía que fueran de la interpol o de la mafia o alguna movida de esas, tío.&lt;br /&gt;- ¿Y luego que paso?&lt;br /&gt;- ¿Luego? Joder, luego vino lo bueno. Luego me enseñaron una foto del Paco, el del polígono norte. Ese que es muy chulo pero que luego es un capullo.&lt;br /&gt;- Ese tío es un capullo.&lt;br /&gt;- Vaya que si lo es. Bueno pues lo habían cogido al capullo. Me preguntaron si lo conocía de algo. Les dije que no. Le habían hecho una foto y salía en el suelo de su taller con la cabeza partida en dos y el suelo estaba lleno de cristales, de las lunas de los coches seguro.&lt;br /&gt;- Ahí es donde han dado contigo ¿Pero como?&lt;br /&gt;- Pues mirando en la agenda, joder. Habrán apuntado todos los talleres con los que tendría alguna relación y ahora están como sabuesos husmeando en la mitad de los talleres de la ciudad. Eso es lo bueno del Iraní. Se conoce a todo el gremio. Así les será más difícil relacionarme con él. Y si lo hicieran tendrían que hacerlo con cuarenta o más. Eso los distraerá.&lt;br /&gt;- Joder, menudo panorama. Será mejor que te pierdas un tiempo. Vete a Conil o algo de eso.&lt;br /&gt;- Eso mismo voy a hacer esta noche cuando llegue Tere. Oye vámonos de aquí. Tengo que llamar a un viaje de gente antes de apagar el móvil y quitarme de en medio.&lt;br /&gt;- Si venga, vámonos. Yo invito.&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Se levantaron los dos de la barra y el camarero los siguió con la mirada hasta que salieron del bar. Luego se dio la vuelta y cogió el teléfono. Esperó la contestación y luego dijo:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;- Soy yo. Acaban de salir del bar. Van a casa del mecánico. – Y colgó.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6932043084176365770?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6932043084176365770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6932043084176365770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/la-bolera.html' title='Sobre Ruedas'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-7626979229885448457</id><published>2009-01-14T17:17:00.000-08:00</published><updated>2009-01-14T21:00:39.066-08:00</updated><title type='text'>La Profesional</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Berlín, Domingo 10:00 de la mañana. Puerta de Brandemburgo. A escasos cien metros, en el número 77 de la avenida Unter den Linden, se encuentra el histórico hotel Adlon Kempinski. Seguramente conocerán de vista el hotel ya que su vistosa cubierta revestida de zinc color turquesa suele aparecer mucho en las postales como fondo urbano cerrando la esquina sureste de la Pariser Platz. La famosa cubierta de cinc hace un contraste cromático muy alemán con la fachada enfoscada en color malva. La sexta y última planta del edificio se encuentra metida en la misma cubierta quedando las ventanas de las habitaciones de esta planta como buhardillas, de las cuales ocho se abren a la plaza y quince a la avenida, dada la planta del edificio en forma de ele. De las ocho que se abren a la plaza las tres centrales pertenecen a una misma habitación ya que en realidad solo es una ventana principal con dos pequeñas ventanitas a ambos lados. Esta configuración de las ventanas se debe a la composición de la fachada del edificio la cual significa de esta manera en alzado el eje este-oeste de la planta del mismo. Esta singular habitación es la número 645.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La ventana principal de la habitación cuenta con un pequeño banco con varios cojines bajo la misma de modo que es posible sentarse en el mismo alfeizar de la ventana a modo de pequeño sofá con vistas. La ventana estaba abierta y desde la plaza podía distinguirse una delgada figura femenina que estaba sentada contra uno de los lados de la ventana con las piernas dobladas y los pies subidos al banco. La chica estaba fumando un cigarrillo mientras contemplaba de lado el ajetreo de turistas que intermitentemente llegaban a la plaza, se hacían fotos con la puerta de Brandemburgo de fondo y pocos minutos más tarde se iban dando un paseo. Allí tampoco había mucho más que hacer. La chica de la ventana tiró despreocupada la colilla aún encendida a la plaza, bajó del banco y cerró la ventana central.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Tres días antes esta chica había llegado en taxi al hotel y se registró con el nombre falso de Matilda Shoen. Tenía una melenita corta rubia, pelo liso, no muy alta, de figura esbelta. Llevaba un vestido negro Versace, medias y calzaba unos stilettos que le estilizaban las piernas. No se pudo decir que su entrada en el hotel fuera de lo más discreta a juzgar por como los caballeros presentes en el vestíbulo la siguieron con la mirada hasta el mostrador del hotel. Sin embargo en ningún momento se quitó las gafas de sol en el interior del vestíbulo. Una vez allí le atendió el relaciones públicas del hotel en persona. Tenía la habitación 645 reservada para una semana.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;A las 10:15 el avión procedente de Estocolmo con llegada al aeropuerto Berlín-Tegel hizo su aterrizaje a la hora prevista. En el pasaje del avión iba incluido Hans Eric Vanger, importante empresario nórdico afincado en Suecia, dueño de &lt;i style=""&gt;Eskiltsuna&lt;/i&gt;, una compañía dedicada al comercio e intercambio de mercancías con la mayoría de los países de Europa del este. Hans Eric Vanger bajó del avión junto a sus colaboradores donde le esperaba un comité de bienvenida y fue trasladado en coche oficial hasta su hotel. &lt;/p&gt;            &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Un año antes Hans Eric Vanger se vio envuelto en una presunta trama de corrupción por tráfico de armas de la que salió impune y declarado inocente en el juicio por falta de pruebas. Los informadores que hacen saltar la noticia fueron sentenciados a seis meses de cárcel por difamación y al pago de una indemnización de trescientas mil coronas suecas a la compañía &lt;i style=""&gt;Eskiltsuna&lt;/i&gt; de la que el señor Vanger es el máximo accionista. Tras este escándalo la compañía decidió disolver la junta directiva de la empresa, cerrándose así los negocios pendientes en los diferentes países del telón acero unilateralmente. Con el riesgo que aquella acción conllevaba.&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;A las 10:20 de la mañana Matilda Shoen salió del baño de su habitación sin la peluca rubia que ocultaba su moreno cabello cortado casi al cero y vestida con un mono negro, se puso sus guantes de cuero fino y sacó del armario ropero de su habitación un pequeño estuche negro que colocó sobre la mesa escritorio. Abrió los cierres metálicos del estuche y sacó un cortador de vidrios circular Fletcher que adosó a la ventanita izquierda de la habitación y realizó un corte circular de diez centímetros de diámetro.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;A las 10:30 de la mañana el coche que trasladaba a Hans Eric Vanger, un &lt;em&gt;&lt;span style="font-style: normal;"&gt;Mercedes&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;i style=""&gt; &lt;/i&gt;Benz C 63 AMG enfiló la avenida Straβe des 17 Juni que atraviesa el parque del Tiergarten en dirección a la puerta de Brandemburgo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A la misma hora, el discreto cañón de un fusil de precisión AW-PSG 90 de calibre .300 Win Mag y mira telescópica Hensoldt de 10x42 aumentos con retícula iluminada y silenciador Supresor se asomó por el pequeño agujero circular de la ventanita izquierda de la habitación nº645 del hotel Adlon Kempinski.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;Matilda Shoen reconoció el coche oficial en el que viajaba Hans Eric Vanger entrando en el Tiergarten. En ese momento destapó la mira telescópica, no antes. Sabía que la mira reflejaba la luz del sol y podría ser vista desde varios kilómetros. Se acomodó su fusil y enfiló al coche. Distancia con el objetivo: 3000metros. Siguió al coche a través de su mira telescópica y escuchó en su cabeza las palabras su maestro. &lt;i style=""&gt;El rifle es el primer arma que aprendes a utilizar porque te permite mantenerte a distancia del objetivo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;/span&gt; Matilda se acopló a la velocidad del coche que avanzaba por la avenida exactamente de frente a la Puerta de Brandemburgo con la cual forma un ángulo de noventa grados exactos. Urbanismo alemán, sencillamente perfecto. Había ensayado el tiro cada día durante el último mes. No podía fallar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El Mercedes negro llegó a la glorieta de Groβer Stern situada en el corazón del parque y la rodeó en dirección Parisier Platz. Distancia con el objetivo: &lt;st1:metricconverter productid="2000 metros" st="on"&gt;2000 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;. Ahora podía ver  la matrícula europea del Mercedes, la memorizó mentalmente, HA GW-615. El tráfico era fluido, era domingo. Le sonría la suerte. Matilda le devolvió la sonrisa desde detrás de la mira telescópica. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tranquila&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. No lo pierdas de vista. Respira muy tranquila. Imagina que vas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en el coche&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; con él. Muy tranquila. No bajes la guardia. No le quites la vista de encima. Sigue todos sus movimientos. Como cuando estás con el chico que te gusta. &lt;/span&gt;Su maestro tenía ese sentido del humor malévolo que siempre la había excitado tanto. &lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al llegar al cruce con Yitzhak Rabin Straβe el Mercedes negro se detuvo en el semáforo en rojo. Distancia con el objetivo: &lt;st1:metricconverter productid="700 metros" st="on"&gt;700 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;. Podía ver perfectamente la silueta de Hans Eric Vanger sentado en el centro del asiento trasero del coche. Matilda volvió a sonreír. &lt;i style=""&gt;Cuanto más importante es el pollo, más fácil lo pone&lt;/i&gt;. Matilda mantenía la respiración en calma, su pulso desaparecía. Su dedo índice se acopló al gatillo. Sólo por diversión colocó la mira en el centro justo del emblema de tres puntas del Mercedes. Ahora mismo podría dejar al coche sin estrella y sin dejar ni un solo rasguño en la pintura. Nadie sabría que había pasado, solo un chispazo y adiós emblema.&lt;i style=""&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;El semáforo se puso en verde y el Mercedes aceleró lentamente. El siguiente semáforo era el que está justo detrás de la puerta de Brandemburgo y viniendo por la avenida de pararte en el semáforo anterior siempre se coge en verde, eso lo sabe todo berlinés. El conductor aceleró hasta los 60km/h. Matilda se tensó, su respiración se cortó. Matilda estaba hecha de piedra caliza. Distancia con el objetivo: &lt;st1:metricconverter productid="500 metros" st="on"&gt;500 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;.&lt;i style=""&gt; Cuanto más cerca estés de ser una profesional, más cerca estarás de él. El cuchillo por ejemplo, es lo último que aprenderás a utilizar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El conductor del Mercedes metió la cuarta velocidad, el coche traccionó, Matilda fijó la mira en la frente de Hans Eric Vanger y la siguió hasta llegar al semáforo en verde de la Puerta de Brandemburgo. Distancia con el objetivo: &lt;st1:metricconverter productid="300 metros" st="on"&gt;300 metros&lt;/st1:metricconverter&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Siente su próximo movimiento. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Respira profundamente y contén el aire.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ahora.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Matilda apretó dulcemente el gatillo. Un solo zumbido y la bala atravesó silbando entre las columnas de la Puerta de Brandemburgo hasta la luna delantera del Mercedes justo bajo el espejo retrovisor central y se introdujo en la frente de Hans Eric Vanger perforándole el cerebro. El conductor del Mercedes asustado giró la cabeza levemente mirando al espejo central y vio la cabeza de su pasajero apoyada hacia atrás en el asiento trasero con un orificio sangrante en la frente. En ese momento un segundo zumbido atravesó la Puerta de Brandemburgo en el mismo sentido y la luna delantera del coche impactando en la cabeza del conductor y dejándolo caído de bruces sobre el volante. El vehículo en ese momento aceleró hasta los &lt;st1:metricconverter productid="80 km/h" st="on"&gt;80 km/h&lt;/st1:metricconverter&gt; cruzando el semáforo en verde de la Parisier Platz y haciendo un recto se subió por el pavimento peatonal de la plaza desoyendo las señales de giro obligatorio. El coche fuera de control atravesó la Parisier Platz entre los gritos de pánico de los turistas que vieron como en cuestión de un segundo el Mercedes negro subió por los escalones de la Puerta de Brandemburgo hacia arriba y colisionó frontalmente contra una de sus monumentales columnas de piedra caliza a la velocidad de &lt;st1:metricconverter productid="90 km/h" st="on"&gt;90 km/h&lt;/st1:metricconverter&gt;. No había huellas de frenada.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Matilda introdujo lentamente hacia el interior de la habitación el cañón de su rifle de fabricación nórdica. Se asomó levemente a la ventanilla y con una mirada fría y una sonrisa torcida murmuró:&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;-Ahí tenéis una bonita postal.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-7626979229885448457?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/7626979229885448457'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/7626979229885448457'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/en-el-punto-de-mira.html' title='La Profesional'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-7937196272325822585</id><published>2009-01-12T00:13:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T00:14:46.825-08:00</updated><title type='text'>Las puertas del cielo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Conocí a esta chica por Internet, se llamaba Ángela, pero en la red le gustaba usar el apodo de &lt;i style=""&gt;Ninfa.&lt;/i&gt; Según me contó las ninfas eran como las putas de los dioses, espíritus de mujeres que vivían en el mundo de los hombres cuidando de la naturaleza y que satisfacían las fantasías sexuales de los dioses cada vez que éstos bajaban al mundo. También eran reclamadas en el olimpo para realizar orgías divinas que debían de ser la leche, tal y como yo me las imaginaba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ángela era de Tarragona pero trabajaba como becaria de enfermera en una clínica muy cercana a mi facultad. Todas las tardes cogía el tren que me dejaba en un apeadero a cinco minutos de la universidad y siempre pasaba por la puerta de la clínica recordando la charla que habíamos tenido la noche anterior sobre arte antiguo y que a mí siempre me dejaba tan empalmado que tenía que desahogarme en la cama imaginándome entre sus piernas, follándomela sobre la mesa del banquete del olimpo en la puta cara de Zeus, el cual me miraba con ojos borrachos riéndose satisfecho de ver su voluntad cumplida a rajatabla. Desde luego me estaba ganando el cielo a fuerza de bien.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un día me reconoció en la biblioteca pública y cuando salí al patio a fumarme un cigarrillo me dejó sobre la mesa un tomo enorme de la &lt;i style=""&gt;Summa Artis&lt;/i&gt;, con un post it de esos amarillos entre dos páginas con mi apodo escrito. Intrigado abrí el tomo de la enciclopedia y se abrió por la reproducción a dos páginas de un cuadro del renacimiento en el que las ninfas se preparaban para una de sus citas con los dioses. Levanté la mirada hacia la fila de mesas que tenía enfrente buscándola con los ojos. Aunque nunca nos habíamos visto en persona sí nos habíamos pasado alguna foto y estaba seguro de que la reconocería al instante. Tenía que haber sido ella, no tenía ninguna duda. Al mirar hacia atrás encontré sus ojos sonriéndome desde su sitio entre todas las cabezas estudiosas y decidí seguirle el juego. Cogí un folio y la dibujé a ella misma siendo disfrutada entre los libros sobre una de las mesas de la biblioteca por un generoso grupo de estudiantes. Le puse un gesto en la cara de placer que excitaba de solo mirarlo. Cuando me levanté para irme de la biblioteca pasé por su lado y se lo deje caer en el centro de la mesa a la vista de los cinco o seis chicos con los que compartía horas de estudio. Pude oír entre el silencio de la biblioteca el rumor que causó mi pequeña obra mientras bajaba los escalones de la sala de lectura principal. Aquella escena la divirtió mucho y quedamos al día siguiente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ángela no paró de alimentar mi imaginación con todo tipo de lujuriosas historias mitológicas que según ella habían sido el porno de los antiguos y posteriormente endulzadas y poetizadas con el paso del tiempo. Según ella el acto de una ninfa poco tenía que ver con las imágenes del renacimiento donde aparecían bailando o envueltas en entornos naturales donde las hojas y simpáticos angelitos y&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;animalitos acariciaban sus cuerpos. Donde yo antes solo veía la imagen de una mujer de caderas generosas sonriendo desnuda por las inocentes cosquillas que le hacen las hojas y los animalitos que la rodean, Ángela veía el símbolo pagano de una mujer cachonda perdida que se masturba en el campo e incita a su ganado a la zoofilia mientras espera ser poseída de manera salvaje por un macho insaciable. Pero mis preferidas eran las escenas del olimpo, donde las ninfas aparecían semidesnudas en numerosos grupos y se prestaban en el centro de la reunión divina como postre sexual al banquete que acababan de dar cuenta los dioses ya borrachos como cubas. Según Ángela lo que ocurría a continuación de la escena del cuadro no tenía comparación con cualquier escena de sexo en grupo del porno actual.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Cuando la acompañé a su casa me invitó a subir a su piso para enseñarme algo de lo que habíamos estado hablando durante la noche pero nada más entrar en el ascensor nos empezamos a enrollar de tal modo que hasta el ascensor estuvo a punto de pararse del meneo que le estábamos dando. Cuando llegamos a su piso entramos en su cuarto casi corriendo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ya no se folla como antes. Antes el sexo se concebía como algo sagrado, algo divino. Los gemidos desinhibidos de una zorra con el rostro desencajado y los ojos en blanco son la única llamada que los dioses han respondido en la tierra. Cuando los hombres querían hablar con dios, de ello se encargaban las ninfas.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-7937196272325822585?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/7937196272325822585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/7937196272325822585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/las-puertas-del-cielo.html' title='Las puertas del cielo'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-3785674199480762677</id><published>2009-01-12T00:10:00.000-08:00</published><updated>2009-01-12T00:15:04.067-08:00</updated><title type='text'>Nocturno</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Solo cuando por fin todos se duermen&lt;br /&gt;se oye el mar.&lt;br /&gt;Mantente despierto tú solo entre los demás.&lt;br /&gt;Ya verás.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos se duermen&lt;br /&gt;sonríe la luna.&lt;br /&gt;Y mira las estrellas a su alrededor,&lt;br /&gt;y piensa:&lt;br /&gt;nunca me cansaré de esto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;        &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Solo cuando nos movemos dormidos&lt;br /&gt;lo hacemos igual&lt;br /&gt;que cuando éramos niños.&lt;/p&gt;      &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Estiras un pie para rozar el suyo&lt;br /&gt;dulcemente.&lt;br /&gt;Se lo recoges con el tuyo,&lt;br /&gt;y sientes&lt;br /&gt;como lo acepta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;          &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Cuando todos se duermen&lt;br /&gt;sonríe la luna.&lt;br /&gt;Y mira a los que se quedan despiertos,&lt;br /&gt;y piensa:&lt;br /&gt;nunca se cansarán de esto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Ya verás.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-3785674199480762677?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3785674199480762677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/3785674199480762677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/nocturno.html' title='Nocturno'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-4901044858518801384</id><published>2009-01-08T23:39:00.000-08:00</published><updated>2009-01-09T03:09:50.118-08:00</updated><title type='text'>Toma Moreno</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;José Luis se levantó a primera hora de la mañana como todos los días al sonido de las horarias de su radio despertador. Lo tenía puesto siempre en su emisora favorita la cual siempre daba un extenso repaso de todos los titulares sobre noticias nacionales mientras se quitaba el pijama y se preparaba para el aseo matinal. José Luis apagó el despertador y se metió en el cuarto de baño de su dormitorio principal para volver a encender una pequeña radio que tenía en la encimera del lavabo de vuelta con los titulares de las noticias internacionales y deportivas. Los titulares eran lanzados indiscriminadamente a dos voces por dos locutores a la vez, los cuales se turnaban para dar un titular cada uno haciendo que entre uno y otro titular apenas hubiera un mínimo espacio de tiempo en el que sonaba un breve sonido muy característico en forma de pitido que separaba cada titular del siguiente. Esta monotonía matinal de bombardeo periodístico rebotaba sobre la mente de José Luis cada mañana mientras se miraba al espejo cepillándose los dientes. A José Luis le gustaba estar siempre bien informado. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego bajaba las escaleras del ala este de su casa hacia el comedor de la cocina donde siempre le esperaban su desayuno apunto de servir, la prensa del día, nacional e internacional y Olga, una de las asistentas de la mañana. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Olga Vaisíliev había llegado a España hacía cinco años después de licenciarse en filología austrohúngara para formar parte de la plantilla de chicas de un local de alterne de las afueras del norte de Madrid. Cuando consiguió pagar su deuda, después de dos años, contactó con un antiguo amigo de su familia que trabajaba relativamente cerca de su local. Su amigo se llamaba Andrey Lébedev. A Olga nunca le gustó tener muchos amigos. Y albaneses menos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Andrey tenía una nave en el polígono industrial La Covadilla en el municipio de Boadilla del Monte y un negocio de transportes de pequeñas mercancías, mudanzas y traspasos. En la nave había tres trabajadores a su cargo, Dimitry, Sergey y Yuri. Los tres eran transportistas y cuando no había nada que transportar trabajaban en la nave. Allí siempre había trabajo que hacer desde el día que Andrey les preguntó muy enfadado a los tres que por qué iba él a pagarles si no había ningún trabajo que hacer. A Andrey no le gustaba repetir las cosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Como cada mañana José Luis desayunó en la mesa del comedor mirando hacia su piscina con el periódico sobre la mesa y comentando en voz alta las noticias que le parecían más interesantes con Olga que siempre estaba ocupada a su espalda en la cocina. Olga escuchaba indistintamente los comentarios de José Luis sobre la subida del petróleo y el euribor, los ataques palestinos y represalias judías o las imparables intenciones de las grandes compañías rusas para hacerse con el negocio del gas en Europa. El primer día que trabajó en la casa intentó expresar de alguna manera humilde su opinión sobre todas esas noticias que José Luis le iba comentando desde la mesa del comedor de espaldas a la cocina mientras desayunaba, más bien por respeto a su interlocutor que por el interés que estas noticias despertaban en&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;ella misma. A los pocos días se dio cuenta de que aquellos comentarios no buscaban en absoluto su opinión personal sobre las idas y venidas del mundo, sino más bien un sencillo y sumiso gesto de aprobación incondicional a las incisivas observaciones de él. A Olga todo esto le daba más o menos igual con tal de no tener que volver a abrirse de piernas delante de un camionero vasco borracho.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Al llegar el medio día José Luis subió a la planta de arriba en dirección a su vestidor para elegir la ropa con la que recibiría a los importantes invitados que iban a llegar a su casa aquella misma tarde para discutir sobre el importante proyecto que tenía en mente desde hacía algunos meses. José Luis tenía una importante productora audiovisual dueña de algunos de los programas más vistos en las cadenas nacionales por aquel entonces. Después de almorzar en el porche de su piscina subió a su despacho personal para preparar toda la documentación necesaria para la importante reunión que tendría lugar en su casa por la noche.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Aquella misma tarde en la nave de Boadilla del Monte, Andrey Lébedev mandó preparar una de sus mejores furgonetas Citroën, modelo Jumper, para un transporte especial que realizarían los cuatro miembros de la empresa con él mismo al mando de la operación. Según sus instrucciones Dimitry se encargó de equipar la furgoneta con todas las herramientas que necesitarían para neutralizar los dispositivos de alarma y vigilancia anteriormente localizados e identificados. Sergey se ocupó de la preparación y puesta a punto de las diferentes herramientas de asalto, intimidación e interrogatorio, entre las cuales contaban con dos hachas cortas, tres navajas automáticas y cinco &lt;strong&gt;&lt;span style="font-weight: normal;"&gt;pistola&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span class="par"&gt;s zastava modelo CZ150 con dos cargadores de doce balas por arma y uno más en la recámara&lt;/span&gt;. Por su parte Yuri fue el encargado del seguimiento, conexión y sincronización con el agente interior en la casa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Un año antes cuando Olga contactó con Andrey para conseguir trabajo, éste mando a Yuri a que le enseñara la oficina y los almacenes de la nave a Olga. A partir de entonces ella se encargó de limpiar la oficina y los almacenes dos veces por semana y Yuri se encargó por iniciativa propia de subirla a ella en la mesa de la oficina con las piernas hacia arriba o hacia abajo también dos o más veces por semana.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A las doce en punto de la madrugada las puertas de la nave de Boadilla del Monte se abrieron desde dentro para que saliera la furgoneta con todo el equipo de Andrey listo para pasar a la acción. Yuri cerró las puertas de la nave, entró en la furgoneta por la puerta de atrás y se sentó enfrente de Sergey que le ofreció uno de sus cigarrillos Yava. Dimitry fue el encargado de conducir la furgoneta Citroën Jumper por la autovía M-50 sin pasar de los cien km/h como le indicó Andrey, que también iba fumando en el asiento del copiloto con la mirada fija en la carretera. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;A las doce y media de la noche Olga salió por la puerta de servicio de la cocina donde estaba terminando de limpiar los utensilios que había utilizado para la cena que José Luis había ofrecido en su casa a sus ya nuevos clientes. Sacó de su bolsillo el teléfono móvil modelo Motorola W377 que Yuri le había dado una semana antes y marcó el número de Andrey dejándole una llamada perdida según la hora prevista. La furgoneta, que ya estaba aparcada a dos manzanas de allí, se puso de nuevo en marcha hacia el número de la casa de José Luis. Cuando llegaron justo a la puerta de la casa, Dimitry dejó la llave del contacto puesta con el motor al ralentí y Andrey estiró su mano izquierda hacía la parte trasera de la furgoneta desde donde Sergey, ya con su pasamontañas puesto, le tendió el suyo y el de Dimitry. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Dos minutos exactamente después de la llamada perdida al teléfono de Andrey, la puerta automática del garaje de la casa de José Luis se abrió accionada desde el interruptor interior y la furgoneta entró en el garaje cerrándose inmediatamente detrás. Los cuatro ocupantes de la furgoneta bajaron de la misma encapuchados y entraron en la casa sin que ningún vecino pudiera sospechar nada. Dos de los asaltantes entraron al salón principal e inmovilizaron a los allí presentes, incluido el propio José Luis, que fue rápidamente trasladado a la planta superior por uno de los asaltantes, presumiblemente el jefe de todos ellos. El cuarto miembro de la banda fue el encargado de vigilar a los miembros del servicio de la casa, incluida la propia Olga, la cual ya estaba de vuelta en la cocina cuando empezó todo.&lt;br /&gt;Y si no se lo creen consulten la prensa.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-4901044858518801384?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4901044858518801384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/4901044858518801384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/toma-moreno.html' title='Toma Moreno'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-8422442214140853703</id><published>2009-01-07T21:54:00.000-08:00</published><updated>2009-01-08T12:07:10.591-08:00</updated><title type='text'>Oh, my God</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lidia puso la radio del coche y escuchó como el locutor anunciaba su canción preferida de los ochenta y de repente todo le pareció perfecto. Había salido antes de trabajar y estaba ansiosa de llegar a casa para poder estar más tiempo con él. Se paró en un semáforo, soltó el volante y se puso a&lt;span style="font-size:78%;"&gt; &lt;/span&gt;cantar y a gesticular como si tuviera un micrófono delante de una multitud imaginaria. Movía la cabeza de un lado a otro dejando que su melena se sacudiera. Un chico joven que estaba parado a su lado en una moto la miró de reojo y sonrió pensando que no estaba mal del todo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Últimamente no habían pasado mucho tiempo juntos ella y él. La noche anterior mientras veían una película en la tele apenas se tocaron. Ella incluso había subido sus pies al sofá pero él no se los puso sobre sus piernas y se los acarició como siempre le gustaba hacer. Pensaba en todo esto pero sin darle importancia más de la cuenta, ella sabía muy bien que había rachas, buenas y no tan buenas. No había nada de que preocuparse. Esa noche le prepararía algo para cenar bien rico y él abriría una de las botellas de Lambrusco que le trajo de Bolonia en su último viaje de empresa. Había calculado que él llegaría dentro de una hora, así que le daba tiempo a darse una ducha, ponerse algo cómodo pero ceñido y esperarlo con la cena ya casi en su punto. Estaba dispuesta a arreglar las cosas con él, se decía a sí misma, pero en el fondo no sabía muy bien a qué &lt;i&gt;cosas&lt;/i&gt; se refería en concreto. Bueno en tal caso, aquella iba a ser una buena noche. Se llevó la mano derecha a la boca, cerró los ojos, y besándose el canto de la mano se imaginó sobre él en la cama en mitad de la noche haciendo el amor lentamente hasta la mañana siguiente que era día de fiesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Llegó a su calle y aparcó en la acera de enfrente, y cuando fue a cerrar la puerta intentando sujetar el bolso con la misma mano las llaves del coche se le resbalaron entre los dedos al ver la luz de su habitación encendida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- ¿Qué hace aquí? ¿Habrá salido antes también? Que raro, no sé lo que estará haciendo pero seguro que no es la cena porque la luz de la cocina está apagada. La de la cocina y las otras también. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Lidia cruzó la calle sin dejar de mirar la ventana de su habitación iluminada salvo para mirar si venía algún coche y cuando llegó a la acera de enfrente se pegó a la pared como si no quisiera ser vista desde arriba. Sacó las llaves de su bolso y abrió el portal, le echó un último vistazo a su ventana y entró. Cuando cerró la puerta lo hizo muy despacio, sin llegar a soltarla. Subió las escaleras sin hacer ruido mirando hacia arriba por el hueco de las escaleras y su rostro se tornó más serio de lo habitual. Por su cabeza no pasaba ningún pensamiento. Ella misma se esforzaba en mantener la mente en blanco hasta saber lo que estaba pasando. Un piso más abajo del suyo abrió el bolso y metió la mano buscando las llaves de su casa y las sacó lentamente con cuidado de no hacerlas sonar. Subió los dos últimos tramos de escalera hasta su puerta en una exhalación y cuando llegó hasta el descansillo respiró profundamente un par de veces antes de meter la llave en la puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;En cuanto la puerta se abrió unos centímetros llegaron hasta sus oídos los suaves pero inequívocos gemidos de la sucia perra que se estaba follando a su novio y en su propia cama, sobre sus nuevas sábanas italianas que además estaban siendo estrenadas sexualmente por esa furcia. Se detuvo así detrás de la puerta, clavando las uñas en el pomo y escuchando con la mirada perdida hacia el interior del recibidor. Los gemidos le parecían de una chica joven, un tanto inocentes, más bien cursis. A él no lo escuchaba, intentaba concentrarse para poder llegar a oírlo a él entre los gemidos de la pija, pero solo se la oía a ella. Le resultaba extraño porque con ella siempre gemía, sobre todo en el orgasmo. Cerró un poco la puerta y se detuvo en el descansillo mirando las llaves colgando de la cerradura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- Un momento ¿Y si no es él? ¿Y si le ha dejado las llaves a un amigo creyendo que yo no llegaría hasta las diez? Mierda ¿Qué hora es? Las ocho y media. Tiene que ser él. Maldito hijo de puta embustero. Yo voy a entrar, esta es mi casa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Pasó hacia dentro sigilosamente y sacó la llave de la cerradura diente a diente. Le temblaban las piernas, ahora los gemidos de la pija le llegaban rebotados desde todas las paredes de su propio piso. No se lo podía creer. Él, él estaba follándose a otra mujer. No podía ser cierto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- ¡Le está comiendo el coño! ¡Por eso no le oigo! ¡Dios! - La imagen de una putita de veintipocos años de rodillas sobre sus sábanas de seda negra italiana con él tumbado debajo boca arriba comiéndole el coño se le clavó en la cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- Lo voy a matar ¡La voy a matar esa zorra! Cerdo cabrón. Los voy a matar ¡Los voy a matar a los dos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entró en la cocina y abrió el cajón de los cuchillos. Le temblaban tanto las manos que no podía decidir cual de ellos coger. Cogió el que estaba más separado del resto y cuando lo levantó se miró la mano intentando calmar el temblor. Pero no podía. En ese momento le llegó desde su habitación un gemido mucho más profundo y sonoro. Fue casi un chillido, un gemido con toda la boca abierta. – &lt;i&gt;Aaahhhhhh…&lt;/i&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- ¡Dios! ¡Se la ha metido! ¡Le ha metido la polla! ¡Mi polla! No me lo puedo creer. Le has metido la polla. Has metido la polla en una mujer por última vez, desgraciado. Se te acabó a ti lo de meter la polla por ahí, desgraciado... ¡Se te acabó a ti lo de meter la polla!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Agarró el cuchillo con firmeza levantándolo contra la luz de las farolas que entraba por la ventana de la cocina y la silueta del cuchillo se dibujó contra la pared subiendo hasta el techo. Los gemidos de la chica aumentaban el ritmo haciéndose cada vez más seguidos mientras Lidia miraba fijamente la afilada hoja que surgía de su mano derecha. Sin saber muy bien por que se acercó la hoja del cuchillo a los labios y la besó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- Se te acabó. No voy a dejar que te corras, cabrón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Atravesó el salón con la mirada fija en la puerta de su dormitorio. Los gemidos eran ahora altos y claros, sin ningún tipo de disimulo. Es más, aquella zorra estaba exagerando su disfrute, ahí había teatro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;- Serás puta, a ti te va a tocar primero. Por zorra y por puta. Y luego ya veremos lo que hago con el otro desgraciado. De ese me encargo yo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Sin dudarlo un segundo empujó con la mano izquierda y con todas sus fuerzas la puerta de su dormitorio. El portazo fue tan tremendo que Marcos lanzó un grito de auténtico miedo cuando miró desde la cama hacia su mujer salir desde la oscuridad del salón con el cuchillo en la mano y lanzándole una mirada verdaderamente infernal. Con la boca abierta, los pantalones bajados y la mano derecha aún sujetándose la polla tiesa intentó coger el mando a distancia del video para parar la película porno que se veía a en la pantalla del televisor. Pero el único mando que encontraba era el del propio televisor y no el del video, así que la rubia chillona de las tetas de goma seguía saltando y saltando, y chillando y chillando sobre la polla del actor cachas al que solo se le veía del cuello para abajo mientras Lidia ni siquiera giraba la vista hacia la pantalla. Solo lo miraba a él de arriba abajo con el cuchillo aún en la mano y una expresión en la cara muy difícil de describir. La rubia de la película se agarraba las tetas sin parar de botar y botar sobre la polla del tipo cachas el cual ni la tocaba con las manos. Solo se limitaba a aguantar sin correrse hasta que alguien se lo dijera. Bueno, un trabajo es un trabajo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;- Oh, ooh my God…&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-8422442214140853703?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8422442214140853703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/8422442214140853703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/oh-my-god_4573.html' title='Oh, my God'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-1610808231792999460</id><published>2009-01-07T18:29:00.000-08:00</published><updated>2009-01-07T22:13:24.217-08:00</updated><title type='text'>Vigilancia Nocturna</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;               Era la una de la mañana. Yo estaba en mitad del Parque María Luisa sentado en una silla de plástico con un botellín de cruzcampo y vigilando los puestos del Festival de las Naciones. Era una especie de mercadillo itinerante con miles de figuritas tribales, colgantes de la suerte y baratijas por el estilo, traídas supuestamente de todos los lugares del mundo, pero lo cierto es que la mayoría eran países sudamericanos. Y si eras un poco observador podías encontrar la misma diosa de la fertilidad en los puestos de Bolivia, Perú y Ecuador. Me pagaban a seis euros la hora por estar allí sentado como un monigote en mitad de la noche fumando y bebiendo cerveza para que a nadie se le ocurriera robarle a los sudacas. Así que tampoco estaba mal del todo. Al tercer botellín empecé a planear como robarles yo mismo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mi jefe era un ucraniano llamado Dáviden que llevaba trabajando en aquel tinglado itinerante desde hacía unos diez años. Se encargaba de vigilarnos a mí y a otros cuatro desgraciados más durante el día para que repusiéramos el papel higiénico en los servicios, recogiéramos la basura de los puestos restaurantes, limpiáramos las mesas y barriéramos todo aquello cada vez que alguien tiraba un papel al suelo, lo cual ocurría más o menos cada cinco segundos. Nos habían dado unos walky-talkys los cuales teníamos que tener siempre encendidos por si surgía alguna emergencia del tipo: alguien ha dejado una compresa usada pegada en el espejo del lavabo de señoras, y cosas por el estilo. Dáviden tenía la habilidad de la experiencia para desaparecer cuando se acababan las bolsas de basura o alguien vomitaba allí en medio alguna salchicha tropical de medio kilo, y sólo aparecía cada media hora para meter prisa y tocar un rato los huevos. Lo peor es que parecía gustarle su trabajo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Cuando el festival cerró, Dáviden nos dio las últimas instrucciones antes de irse por ahí a emborracharse con las bailarinas del puesto de Brasil, que no bailaban mucho pero formaban la cuadrilla fija de putas que iban con el festival a todos sitios. Nos dividimos el festival en sectores para vigilarlos hasta las dos de la mañana que era cuando entraban a trabajar los vigilantes propios del parque. Cuando me senté en mi puesto de vigilancia nocturna ya no recordaba nada de sus últimas instrucciones porque me quedé mirándolo mientras me hablaba muy lentamente, y preguntándome cuanto tiempo tendría que estar yo mismo trabajando en aquel sitio, de país en país, hasta quedarme completamente loco.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Así que ahí estaba yo, en plena noche, en mitad del parque sentado en una silla de plástico blanca de terraza de bar, rodeado de botellines de cerveza vacíos a mi alrededor y dándole vueltas al coco de cómo hacer aquella experiencia internacional un poco más lucrativa. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Los puestos se cerraban individualmente con un toldo hasta el suelo y luego con otro más largo que cerraba el pasillo central por el que paseaba la gente de país en país. Cuando cerramos los toldos largos del pasillo me di cuenta de que cada tres puestos había otros toldos más pequeños que cerraban el pasillo central en varios tramos diferentes. Pero esos toldos intermedios nos dijo Dáviden que no los cerráramos sin darnos explicaciones de por qué. Era menos trabajo que hacer, así que nadie preguntó.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;A la una y media de la mañana acabé el quinto botellín de cruzcampo. Me aseguré de que no hubiera intrusos en mi sector de vigilancia y abrí el toldo del pasillo central entrando con un rápido movimiento y cerrándolo detrás de mí. Desde allí podía ver toda la galería de puestos hasta el final del festival. No vi a ninguno de mis colegas vigilantes asomarse por allí así que parecía que ninguno de ellos se había percatado de los toldos intermedios que cerraban el pasillo. Cerré dos de los toldos intermedios quedándome dentro con tres inocentes países a merced de mi sanguinaria sed de recompensa por toda la basura recogida. Tenía delante mía los puestos de Venezuela, Cuba y algún otro paraíso tropical que ahora no recuerdo. Comencé mi asalto por la isla de Cuba. Solo podía abrir el toldo que cerraba el puesto hasta la cintura de modo que si alguien me pillaba infraganti pudiera dejarlo caer y disimular. Pero no podía quitar el ojo a los toldos que había cerrado a mis dos lados y que me proporcionaban la intimidad necesaria para mi propio saqueo colonial. Cuando abrí el toldo sólo tenía a mano unas cuantas bandejas de anillos, todos ellos muy parecidos entre sí con motivos florales. Mala suerte, yo nunca he sido de llevar cosas en las manos. De todos modos escogí un modelo muy elegante y pude meter la mano y llevarme dos anillos del mismo modelo, uno de cada talla. No tenía tiempo de medirlos y tampoco sabía muy bien cual de ellos le vendría bien a mi chica. Cerré el toldo y pasé al siguiente puesto. No&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;recuerdo de que país era porque cuando abrí el toldo me encontré con unas figuras talladas en madera de medio metro cada una y decidí que no llevaba los medios suficientes para sacar de allí aquella mercancía, así que volví a cerrar el toldo y pasé a mi siguiente víctima. Venezuela traía muchos objetos textiles tales como sábanas, cortinas, manteles, y cosas así. Me quedé un buen rato intentando decidir que modelo encajaría con la decoración de mi piso. Al final me decidí por una hamaca con un bordado precioso. Siempre había querido tener una hamaca de esas que salen en las películas del caribe con el tío tumbado así medio dormido, medio borracho con las gafas de sol y un cocktail con sombrillita en la mano a punto de caerse al suelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Al día siguiente le cogí un anillo a mi chica de su mesita de noche y lo comparé con los de mi botín cubano. Le venía perfecto el de la talla pequeña. Hice bien en coger dos del mismo modelo. Era de plata blanca lisa y con siete piedrecitas negras incrustadas formando una flor, como una margarita, que era precisamente la flor preferida de ella. Cuando fui a sacar el anillo de su escondite resultó que ya se le había caído una de las piedrecitas negras y tuve que coger el superglue y las pinzas de depilar para hacer de joyero incrustador improvisado. Desde luego la industria comunista ya no es lo que era. A la semana siguiente me vino mi chica muy triste diciéndome que se le había perdido una piedrecita del anillo, pobrecita. Le dije que era normal, que las margaritas siempre se van deshojando. Me preguntó que qué pasaría cuando se cayeran todas. No supe que contestarle. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La hamaca sigue tirada en el techo del armario, creo. Todavía no se donde colgarla. Ya lo intenté en su día pero acabé quedándome sin perchero en el salón. Tenía que haber escogido las cortinas. O una alfombra. Siempre he querido tener una alfombra calentita en el salón para follar en suelo. Dicen que en el suelo se folla muy bien, pero los que lo dicen seguro que tienen alfombra. Tengo que buscarme una alfombra que haga juego con la hamaca. A ver si el año que viene traen un puesto de la antigua Persia.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-1610808231792999460?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1610808231792999460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/1610808231792999460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/vigilancia-nocturna.html' title='Vigilancia Nocturna'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6779572471696861410.post-6659048310419446984</id><published>2009-01-07T18:13:00.000-08:00</published><updated>2009-01-07T19:53:56.088-08:00</updated><title type='text'>Todo es perfecto cuando el locutor anuncia tu canción y te pones a cantar</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Yo vivía en la Alfalfa en un pequeño estudio con un balconcito hacia la plaza en el que solo cabía una persona a la vez apoyada en la barandilla. El balconcito tenía por costumbre mantenerlo cerrado durante el día, especialmente por las mañanas ya que tenía la cama justo al lado y yo dormía hasta el mediodía religiosamente. Pero por las noches cuando llegaba Lucía nos gustaba turnarnos para asomarnos un rato antes de acostarnos. Todas las noches nos asomábamos a altas horas de la madrugada y todas las noches ocurría algo curioso. Era la hora del show del balcón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Hey artista, abre ahí a ver que pasa abajo, a ver si vemos otra parejita como la de ayer.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me acerqué hasta el balcón y lo abrí de golpe porque esa era la única manera de hacerlo ya que se notaba que el suelo del estudio lo habían reformado dejándolo sensiblemente más alto que el antiguo y las puertas del balcón rozaban demasiado contra el suelo dejando dos surcos circulares que me había preocupado personalmente de mantener a base de cargarme a patadas las puertas. En eso estaba cuando de repente vi caer por delante de mis narices un cuerpo a toda velocidad hasta el suelo. Fue como una broma pesada que no te esperas y que te deja seco en el sitio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Oye Luci, acabo de ver caer a un tío por el balcón.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-¿Que dices, tú?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Lo que oyes, que acaba de tirarse un tío desde el piso de arriba y esta ahí abajo contra el suelo, me cago en la hostia, ¡ven, corre! Está ahí tirado justo debajo del balcón. Ven mira, asómate.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Me salí del balcón para dejar que mi chica mirara el cuerpo del viejo boca arriba contra el suelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Oh, dios mío, ¿pero que hace ahí?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-¿Pues no te enteras? Que se ha tirado desde el piso de arriba te digo. Lo he visto volar por delante de mi cara cuando abría el puto balcón. Lo he visto caer así, zas, y ya está.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-No me jodas, pero si ese tío es el guiri borracho del bar de antes, el que estaba bailando solo en la puerta del bar cuando salíamos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-No me jodas, déjame ver, déjame.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Ay bruto, no empujes, mira, mira es él, te digo que es él, me fijé en su cara cuando salíamos. Pasamos por su lado y olía fatal, no debía de tener ni bañera el pobre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-Creo que nuestro amigo tenía otros problemas a parte nena. Nadie se tira por un plato de ducha. Joder, se está levantando, está vivo el cabrón, mira. Madre mía pero si ha tenido que pegar en plancha contra el suelo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-¿Cómo? ¿Qué está vivo? Ay, déjame ver, déjame verlo, no me lo puedo creer. ¡Quita de en medio! Joder, es verdad. ¡Oiga! ¡Oiga! ¿Está usted bien? ¿Le duele algo?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;-Oui.. oui mademoiselle, disculpez vous, où ma maison est-elle ?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="" lang="EN-GB"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;-¿Qué dice? Oye tú, no sé lo que dice, me esta hablando en francés. Oiga señor, no-lo-sé, Yo no parlé francés. ¿Qué dice este loco? Míralo, se está levantando. Y ahora se va. Míralo como va, si no puede ni andar. ¡Oiga! ¿A dónde va? Joder con el francés.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Yo me volví a la cama, me encendí uno de sativa y tumbado boca arriba miré las grietas que recorrían todo el techo de escayola. Cerré los ojos un momento y pude oír como el gabacho suicida se tambaleaba de lado a lado de la plaza preguntándole algo a los árboles que no llegaba a entender. Luci lo siguió con la mirada un rato más hasta que se perdió por alguna esquina. Cerró de dos golpes el balcón y de un salto se metió de vuelta en la cama acoplándose a mi espalda con dos suaves movimientos de cintura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;-mmm, Qué calentito tienes el culo, me encanta.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Nos estábamos acostumbrando ya a cualquier cosa. No estaba mal.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6779572471696861410-6659048310419446984?l=notodoesperfecto.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6659048310419446984'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6779572471696861410/posts/default/6659048310419446984'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://notodoesperfecto.blogspot.com/2009/01/todo-es-perfecto-cuando-el-locutor.html' title='Todo es perfecto cuando el locutor anuncia tu canción y te pones a cantar'/><author><name>A. Chispa</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12747435913582464447</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://4.bp.blogspot.com/_ypqh6cCtmIo/SgCLPYl4ZXI/AAAAAAAAACQ/cabFfXPJkw8/S220/poeta-en-el-limbo.jpg'/></author></entry></feed>
